Óscar Rodríguez, Esteban Ramírez. 14 octubre
El Banco Central puso a disposición los ¢700.000 millones de créditos para reactivación desde inicios de setiembre, pero ninguna entidad financiera ha finalizado el proceso para obtener parte de los recursos. Foto: Rafael Pacheco
El Banco Central puso a disposición los ¢700.000 millones de créditos para reactivación desde inicios de setiembre, pero ninguna entidad financiera ha finalizado el proceso para obtener parte de los recursos. Foto: Rafael Pacheco

La presentación de las garantías exigidas por el Banco Central de Costa Rica (BCCR), para tener acceso a los ¢700.000 millones en créditos para la reactivación económica, se convirtió en una traba para las entidades financieras con interés en hacer uso de estos recursos.

Así lo confirmaron a La Nación la Asociación Bancaria Costarricense (ABC) y las mismas empresas financieras que tienen posibilidad de acceder a las mayores porciones del dinero, cuyo uso fue aprobado el pasado 2 de setiembre.

El BCCR confirmó que, hasta el 8 de octubre, trabajan con 16 entidades financieras para concretar el uso de la facilidad crediticia, que estará disponible a tasas de interés bajas.

“Dichas entidades trabajan en conjunto con el BCCR para completar procesos operativos necesarios para concretar el uso de la facilidad, y en particular, para enlazar sus sistemas de forma segura y eficiente”, destacó la entidad, por escrito.

Adicionalmente, añadió el Central, cada entidad debe desarrollar el plan del uso de recursos, identificar los potenciales beneficiarios, los tipos de arreglos, montos a prestar y establecer un cronograma de desembolsos.

“Las 16 entidades indicadas se encuentran elaborando sus planes de uso de recursos de la facilidad en este momento, y no han cuantificado aún su demanda potencial de recursos”, destacó el ente emisor.

El Banco puso a disposición el dinero a las entidades financieras para mitigar el impacto económico de la pandemia sobre el consumo, la producción y el empleo, y contribuir a reducir, de esa forma, las secuelas permanentes de la crisis actual sobre el bienestar de las familias y sobre el tejido empresarial.

Los ¢700.000 millones se obtienen de nueva emisión de dinero que hará el BCCR.

“Existen temas operativos y de diseño que limitan la factibilidad del uso de la línea (…) Bajo las condiciones actuales, no vemos probable utilizar estos fondos“. Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas de BAC Credomatic.

Hasta el momento ninguna ha presentado su propuesta de uso de los recursos, pues están en el proceso de cumplir con los requisitos dictados por el ente emisor, que solicita a los interesados aportar como garantía títulos valores que cubran la totalidad del monto otorgado.

La institución pública solicita los mismo requisitos que exige a los participantes en el Mercado Integrado de Liquidez (MIL).

A las entidades financieras se les otorgarán líneas de crédito a un plazo de cuatro años con un interés de tasa de política monetaria (TPM), actualmente en 0,75%, más una prima de cinco puntos base (0,05%), la cual regirá para todo el periodo del crédito. En total, la tasa sería de 0,80% al día de hoy.

Los obstáculos

María Isabel Cortés, directora ejecutiva de la ABC, destacó que hicieron una solicitud formal al Banco Central para resolver las trabas detectadas en la facilidad crediticia, pues impiden el uso de los recursos por parte de las entidades financieras.

“Hay un tema sustantivo con el esquema de las garantías que complica el acceso y por esa razón los bancos no han podido gestionarlo”, aseguró Cortés.

La Nación consultó al BCCR sobre las observaciones hechas por las entidades financieras, pero al cierre de esta nota no hubo respuesta.

Allan Calderón, subgerente General de Riesgo y Crédito del Banco Nacional, destacó que una limitante es contar con garantías suficientes de títulos que respalden el dinero a prestar.

El funcionario dijo que para la entidad no es un problema, pues actualmente cuenta con suficiente liquidez, pero puede ser un impedimento para diversas entidades.

“El proceso (del plan) toma tiempo, pues lleva bastante detalle y control, por lo que hemos estado en el análisis y en las próximas semanas estaremos finalizando el mismo para elevar una recomendación a la Junta Directiva (del Banco Nacional)”, afirmó Calderón.

El mayor banco estatal puede utilizar ¢128.452 millones, es decir, el 18,4% del total de los recursos.

BAC Credomatic confirmó que bajo las actuales condiciones no prevén solicitar el dinero. La empresa tiene opción de utilizar ¢91.597 millones, lo cual equivale al 13,1% de los recursos disponibles.

“Existen temas operativos y de diseño que limitan la factibilidad del uso de la línea; por ejemplo la restricción del uso de cartera como activo colateral. (…) Bajo las condiciones actuales, no vemos probable utilizar estos fondos”, dijo Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas, Mercadeo y Sostenibilidad del banco privado.

“Encontramos que esta “facilidad” es más engorrosa operativamente en cuanto a seguimiento y control, de lo que debería ser”. Adrián Soto, gerente de Caja de Ande.

Para Amedeo Gaggion, director de Tesorería de Scotiabank, acceder a la facilidad otorgada por el BCCR es un proceso riguroso y que involucra varias etapas a lo interno del Banco.

“Este programa requiere la entrega de garantías vía el aporte de títulos, lo que conlleva el conseguir esta liquidez de previo”, manifestó Gaggion.

También, añadió, hay un tema de mercado, pues los demandantes de crédito no necesariamente tienen claridad de sus necesidades en el horizonte de los siguientes seis meses.

El Banco Central previó que Scotiabank tiene la posibilidad de acceder a ¢50.113 millones de la facilidad crediticia otorgada.

Adrián Soto, gerente de Caja de Ande, criticó que el instrumento creado por el BCCR debería ser más expedito.

“Encontramos que esta “facilidad” es más engorrosa operativamente en cuanto a seguimiento y control, de lo que debería ser”, destacó Soto.

Este ejecutivo consideró que el Central debería aceptar otras posibles garantías, como parte del encaje mínimo legal que cada entidad tiene depositado en el BCCR.

“Los plazos deberían ser congruentes a esta, en virtud de que a mayores plazos, la cuota a pagar para los deudores se hace más accesible, en el caso de Caja de Ande, el plazo establecido por el BCCR, dificulta elaborar un producto financiero que sea accesible a la capacidad de pago de los deudores”, enfatizó Soto.

En la distribución hecha por el BCCR, Caja de Ande podría optar al uso de ¢42.668 millones.

Soto dijo que es de suma importancia contar con estos recursos; pero dependerá de la decisión del ente emisor de cara a las observaciones realizadas al instrumento.

En el Banco de Costa Rica (BCR) se prevé contar con los ¢81.289 millones de la facilidad crediticia en noviembre próximo, una vez cumplidos los requisitos dictados por el Central, confirmó Douglas Soto, gerente de la institución.

Scotiabank informó de que la meta es hacerlo en diciembre y en Caja de Ande lo previeron hasta para inicios del 2021.

El Banco Nacional no brindó fecha sobre el posible momento para empezar a prestar dinero de la facilidad crediticia.