AP y AFP. 6 diciembre, 2018
El ministro de Energía de Arabia Saudí, Khalid al-Falih, habló con la prensa durante la conferencia de la OPEP el jueves 6 de diciembre. Sus declaraciones sembraron duda sobre la capacidad de la organización para alcanzar un acuerdo sobre la producción de crudo. Foto: AFP

Viena.- Los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) terminaron este jueves 6 de diciembre en Viena, Austria, una primera ronda de negociaciones, sin ponerse de acuerdo sobre las modalidades de una reducción de la producción de crudo.

La postergación podría ser señal de que la OPEP no tiene unidad política para reducir la oferta y está sufriendo la presión ejercida por el presidente estadounidense Donald Trump para que no suban los precios.

Algunos expertos interpretaron que los países de la OPEP se abstienen de especificar un nivel de producción para pedirle a Moscú y otros países no miembros que disminuyan su oferta.

“Si hubiesen revelado sus niveles (Rusia y los demás) simplemente ajustarían su estrategia de negociación”, opinó Jan Edelmann, analista del HSH Nordbank.

Arabia Saudí, el país con más peso en la OPEP, dijo el jueves 6 de diciembre que estaba a favor de recortar la producción en un millón de barriles al día.

Sin embargo, tras varias horas de negociaciones, el ministro de Energía saudita, Khalid Al-Falih, sorprendió al expresar sus dudas sobre la posibilidad de un acuerdo final.

“No, no confío”, dijo el ministro, interrogado sobre si creía en la conclusión de un acuerdo, precisando que las negociaciones se encallaban a la hora de establecer las cuotas de reducción de producción entre los 14 países de la organización.

En un hecho inusual en esta reunión semestral en la sede la OPEP, la rueda de prensa programada tras el encuentro fue cancelada.

El viernes 7 de diciembre, está prevista otra reunión entre la OPEP y sus socios, con Rusia a la cabeza. Estos dos grupos, que representan más de la mitad de la oferta mundial, van de la mano desde finales de 2016 por un acuerdo de limitación de la producción.

“Esperamos que llegaremos a un acuerdo mañana”, declaró el ministro del Petróleo iraquí, Thamer al Ghadbane.

La planta Novoprtovskoye, de la gigante rusa Gazprom, trestá exportando petróleo a países cercanos, debido a la alta demanda invernal. Foto: AFP

A la baja. Sea cual sea la lógica de la postergación, la ambigüedad hizo bajar más el precio del petróleo. La marca Brent, usada como referencia internacional, bajó $2,20 para ubicarse en $59,36 el barril.

La caída de los precios del petróleo será un alivio para los consumidores comunes y para las empresas necesitadas de combustible, particularmente en momentos en que el crecimiento económico mundial se está aletargando.

La OPEP, que produce cerca de un tercio del crudo mundial, quiere encontrar la fórmula mágica que seduzca a un mercado volátil en el que los precios cayeron un 30% en dos meses.

Si bien Arabia Saudí ha indicado que está dispuesta a reducir la producción, ello se puede ver complicado por la decisión de Trump de no castigar al país por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.

Un grupo de senadores estadounidenses, tras una sesión informativa de inteligencia, dijeron estar convencidos de que el príncipe saudí Mohammed bin Salman estuvo involucrado en la muerte de Khashoggi. Algunos expertos opinan que eso le da ventaja a Estados Unidos sobre los saudíes, pero Al-Falih negó esa posibilidad el jueves.

Washington “no está en posición de decirnos lo que debemos hacer”, estimó ante la prensa. “No necesito el permiso de nadie para disminuir” la producción, agregó el saudita Al Falih.

Un día antes de la cita, el presidente estadounidense, Donald Trump, que presiona a la OPEP desde hace meses, instó a la organización a no hacer subir los precios del crudo, con la vista puesta en los consumidores estadounidenses.

“Ojalá que la OPEP siga dejando que fluya el petróleo y no lo restrinja. ¡El mundo no quiere ni necesita unos precios del petróleo más altos!”, tuiteó el mandatario.

Irán, enemigo de los saudíes y miembro importante de la OPEP, se ha resistido a reducir la producción en vista de los efectos económicos que están teniendo allí las sanciones económicas estadounidenses. Pidió que se le exceptúe de la disminución.

El ministro iraní del Petróleo, Bijan Namdar Zanganeh, ironizó el jueves sobre el tuit de Trump.

“Es la primera vez que un presidente de Estados Unidos dice a la OPEP lo que tiene que hacer”, afirmó. La Administración de este país tendría que “saber que la OPEP no forma parte del departamento estadounidense de Energía”, prosiguió.

El ministro estimó que la mayoría de países de la OPEP se decantaban por un precio del crudo “entre $60 y $70” el barril.

Por su parte, el ministro de la Energía ruso, Alexander Novak, quien debe asistir a la reunión del viernes en Viena, señaló el jueves desde San Petersburgo que su país seguía “la situación real y la evaluación real del mercado”.

Pero recordó que en pleno invierno, las “condiciones climáticas” rusas hacían “mucho más difícil reducir (la producción) que para otros países”, dando a entender que un posible esfuerzo de Moscú se efectuaría más tarde. Para los analistas de Commerzbank, “Rusia tendrá un papel clave en este contexto”.

El miércoles, la firma londinense PVM estimó que una ausencia de reducción de la producción desencadenaría “un frenesí de ventas de proporciones bíblicas y garantizaría la vuelta a una sobreabundancia mundial de petróleo”.