Andrea Rodríguez Valverde. 4 agosto, 2015

La firma Rawlings de Costa Rica, reconocida a nivel internacional por la elaboración de uniformes deportivos y bolas de béisbol y softball, comunicó este martes el cierre de operaciones de su línea textil en el país. La decisión afectará 200 puestos de trabajo.

Así, la línea textil será traladada a El Salvador, donde se subcontratán a otras empresas para mantener la producción.

El tralado se completará en setiembre próximo y la compañía pasaría entonces de emplear 650 trabajadores a 450.

Rawlings de Costa Rica, fundada en 1987, aseguró que la decisión fue avisada a sus empleados desde el jueves de la semana pasada y ahora trabajan en la elaboración de bases de datos de cada uno de esos trabajadores, que detalle sus habilidades y destrezas, para lograr su re ubicación en empresas de la zona e impulsar sus contrataciones.

Alejandro Cotter, gerente general de la compañía, explicó que ese movimiento responde a un tema de costos y a un giro de la empresa por apostarle a procesos mucho más complejos y que requieren de personal más calificado.

"Queremos enfocarnos en nuestras fortalezas, y la línea de la elaboración de las bolas de beisbol y softball lo son. En esa producción, somos bastante competitivos y es donde queremos crecer. Es nuesta línea estrella", explicó Cotter.

De esta forma, la compañía espera que las 200 plazas eliminadas puedan ser sustituidas en el corto plazo, pero por personal con otro perfil. Además, se propone aumentar su planilla.

"No es cambiar una línea por otra, sino que vamos a trabajar en lo que somos realmente buenos y eso nos lleva a elevar nuestro perfil de contratación. Queremos recuperar estos puestos poco a poco", detalló el gerente.

En la línea de uniformes, la mayoría de los trabajadores son operarios industriales de máquina de costura, supervisores e inspectores de calidad.

Para la línea de producción de bolas, los trabajadores se destacan por ser operarios industriales pero con especializaciones en confección, pruebas de laboratorio, entre otros.

Además, la firma mantendrá en suelo costarricense las tareas relacionadas a la digitalización de artes para uniformes y puestos de servicio al cliente, que requieren de personal bilingüe.

A la fecha, la compañia produce cerca de 2,4 millones de bolas de béisbol al año para el mercado de Estados Unidos.