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Presidente de Evergrande pide a sus ejecutivos ‘hacer cuanto se pueda’ para honrar deudas

Reguladores de mercados en China dieron instrucción a dirigentes de la empresa de evitar un ‘default’ de sus obligaciones en dólares

El presidente del gigante inmobiliario chino Evergrande pidió a sus ejecutivos que el grupo “haga cuanto pueda” para hacer frente a sus obligaciones y evitar la posibilidad de quiebra que podría perturbar la economía del país, informó, este jueves 23 de setiembre, la prensa oficial.

Xu Jiayin, líder de la empresa, reunió el miércoles por la noche a más de 4.000 responsables de la compañía para pedirles que “dediquen toda su energía a la reanudación del trabajo y de la producción y a la entrega de bienes inmobiliarios”, indicó el diario bursátil China Securities Journal.

Xu, otrora una de las mayores fortunas de China, también subrayó que el grupo debe hacer cuanto pueda para honrar sus obligaciones.

Adicionalmente, este jueves, las autoridades chinas de regulación de mercados dieron una serie de instrucciones a los dirigentes de Evergrande, pidiéndoles en particular evitar un default o impago de deuda en dólares.

El conglomerado privado tiene una deuda de unos $300.000 millones. Un impago podría provocar una fuerte desaceleración del sector de la construcción en China y tener consecuencias en los mercados mundiales.

Evergrande, sometido a una fuerte presión, enfrenta también manifestaciones de compradores de apartamentos y de inversores furiosos que reclaman su vivienda o su dinero.

Sin poder pedir préstamos en los mercados internacionales y con una liquidez escasa, el grupo intentó reembolsar a algunos de sus acreedores en especie, ofreciendo plazas de aparcamiento y propiedades sin terminar.

“Solo con una reanudación plena de nuestro trabajo, de nuestra producción, de nuestras ventas y de nuestras operaciones, podremos garantizar los derechos y los intereses de los propietarios de apartamentos y asegurar el pago de los inversores”, recalcó Xu Jiayin, según el China Securities Journal.

El temor a que se repita en China, segunda economía mundial, un escenario parecido al de Lehman Brothers, cuya quiebra precipitó la crisis de 2008 en Estados Unidos y en el mundo, agitó las plazas financieras en los últimos días.

Entretanto, el gobierno chino no precisó si intervendría o no a favor del conglomerado privado.

El promotor anunció el miércoles que había llegado a un acuerdo con acreedores de una pequeña parte de su deuda, lo que insufló un cierto optimismo en los mercados.