Cristina Fallas Villalobos. 29 julio
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El Gran Hotel Costa Rica empezó a escribir un nuevo capítulo en su historia al reabrir sus puertas, el pasado 10 de julio, después de ser sometido a un proceso de remodelación que tardó dos años.

La propuesta actual quiere fusionar la herencia de un lugar fundado en 1930, y declarado Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica en 2004, con el diseño moderno. El resultado: un hotel cinco estrellas en pleno centro de San José.

Quienes están al frente de ese complejo hotelero, no han sido los únicos que entendieron que el valor histórico no es suficiente para seguir generando ganancias. El Hotel Presidente y el Hotel Balmoral, también apostaron por la reinvención.

Otros hoteles no pasaron por la misma suerte, como el Hotel Europa (1911), el cual cerró sus puertas en el 2014 debido a los altos costos operativos.

Pero, ¿qué han hecho quienes se rehúsan a quedar en el olvido?

La idea de remodelar el Gran Hotel Costa Rica se originó desde que Elite Hotels & Resort compró el edificio en junio del 2013. Para ese entonces el antiguo dueño había hecho algunas mejoras necesarias como instalar tableros eléctricos o colocar un ascensor nuevo.

Ahora, después de dos años de trabajo, el hotel pasó de 108 a 76 habitaciones, cada una con nuevas facilidades en los baños, wi-fi de cortesía, televisor de 49 pulgadas y área de trabajo ergonómica.

Mientras que los huéspedes que opten por una suite tienen servicio de mayordomo las 24 horas y acceso al piso ejecutivo del hotel, que ofrece desayunos, aperitivos y licores nocturnos de cortesía.

En esta nueva etapa, el hotel incorpora un restaurante de comida internacional y costarricense que ofrece vistas panorámicas de San José desde el quinto piso del hotel, también agregaron un centro de negocios abierto las 24 horas, el gimnasio y el acceso a un salón para eventos de 75 metros cuadrados.

Gran Hotel Costa Rica opera ahora con la marca Curio Collection by Hilton, la cual es una colección mundial de más de 50 hoteles de alto nivel, a los que se les reconoce un valor particular que puede ser histórico, arquitectónico, cultural o similar.

“Costa Rica sigue siendo un destino de primera elección. Reconocemos la demanda por alojamientos únicos en mercados clave de la región y nuestro primer hotel en el país nos permite brindar esto al creciente número de viajeros que buscan experiencias superiores e inesperadas mientras visitan la capital”, explicó Mark Nogal, director global de la cadena hotelera.

La empresa no suministró el monto invertido en la remodelación.

Por su parte, el Hotel Presidente (1963) invirtió $3 millones en remodelar su recepción y lobby, abrió el Bar Azotea Calle 7, instaló nuevos sistemas mecánicos y de control de incendios, hizo el mural en la fachada de la Avenida Central y entre otros.

Asimismo espera finalizar la integración de las habitaciones (cuenta con 80 cuartos) al nuevo concepto estético del hotel, desarrollar nuevos servicios, tanto para el viajero, como para quienes viven, trabajan, estudian o transitan por la ciudad.

Daniel Mikowski, dueño del Hotel Presidente, mencionó que logran mantenerse vigentes en el mercado porque continuamente escuchan y estudian los gustos y las preferencias de los viajeros que buscan hoteles de su tipo.

“Somos un hotel independiente, con una historia propia y única, con excelente ubicación en el centro de San José y adaptamos nuestros servicios conforme van cambiando las necesidades de nuestros cliente”, agregó Mikowski.

Este complejo hotelero reporta una ocupación promedio del 75%.

Otro hotel que se sometió a mejoras desde el 2005, es el Balmoral (1955). Entre los cambios están que se insonorizó la ventanería que da a la Avenida 7 y Avenida Central, se remodelaron las 113 habitaciones, se hicieron dos nuevas categorías de cuartos que funcionan como pequeños apartamentos y están cambiando las alfombras de los pasillos.

“A pesar de que tiene 63 años, no parece, pero sí se mezcla lo moderno con lo antiguo. Todas las habitaciones conservan sus muebles desde inicios del hotel, pero también con cosas modernas”, indicó Yuliana Zúñiga, jefa de reservaciones del hotel.

Su permanencia en el mercado también se debe, según la representante, a las diversas facilidades y servicios que ofrecen como el desayuno incluido, acceso a Internet, descuentos en la galería comercial, llamadas gratuitas a Estados Unidos, música en vivo de martes a viernes en el bar, su restaurante y otros.

La Nación intentó conocer el caso del Hotel Ambassador, pero no fue posible contactarlos.