Marvin Barquero. 2 julio
El Caribe Sur desde el jueves y hasta el lunes se quedó sin visitantes.
El Caribe Sur desde el jueves y hasta el lunes se quedó sin visitantes. "parecían pueblos fantasma", según los empresarios. Aquí un sector de Cahuita. Foto Jeffrey Zamora

Los bloqueos de vías en diferentes zonas del país, desde el jueves de la semana pasada, dejaron duras secuelas en sitios de hospedaje, especialmente en las regiones del Caribe Sur, Sarapiquí y Guanacaste, según los empresarios de esas regiones.

En algunos sitios, como el Caribe Sur y Sarapiquí, las cámaras del sector determinaron cancelación de reservaciones cercanas al 90%, entre el jueves y el lunes pasados, de acuerdo con sondeos efectuados por esas organizaciones.

Esas dos localidades quedaron prácticamente incomunicadas con el cierre de vías. Al Caribe Sur se llega solo por la ruta 32 o vía a Limón, que permaneció cerrada, recordaron Frank León, presidente de la Cámara de Comercio y Turismo del Caribe Sur, y Andrea Sánchez Campos, propietaria de Faith Glamping Dome Costa Rica, y asociada a la mencionada organización.

Sarapiquí, en tanto, quedó aislado por los bloqueos en la ruta 32 a Limón, en Cariblanco y San Miguel de ese cantón y sobre la ruta a Chilamate, que conduce hacia San Carlos y Guanacaste por la zona norte, explicó Johana Argüello Méndez, vicepresidenta de la cámara de turismo de la región.

En la región de Guanacaste, los empresarios incluso estaban considerando tomar medidas legales en contra de quienes realizaron los bloqueos, de acuerdo con versiones de la Cármara de Turismo Guanacasteca (Caturgua).

La Fortuna, en tanto, tuvo un impacto menor y por casos aislados, consideró Leovigildo Villegas, presidente de la Cámara de Turismo de la Zona Norte (Catuzon).

Esperanza caída

Sánchez detalló que es propietaria de un emprendimiento al sur de Limón y que desde el jueves y hasta el lunes enfrentó la cancelación del 100% de las reservaciones. “El lunes esto parecía un pueblo fantasma; imagínese una situación de estas en plena temporada alta por las vaciones de medio año y cuando todos estábamos esperando para recuperarnos en está época”, dijo la pequeña empresaria, cuyo centro de hospedaje está en Manzanillo, Caribe Sur.

La empresaria dijo que toda la región tenía las esperanzas cifradas en este temporada, porque la huelga de setiembre del año pasado los afectó mucho. Los meses de setiembre y octubre, recordó, son de alta visitación en el Caribe, contrario a lo tradicional en el resto del país.

Los empresarios, agregó, se prepararon con logística, insumos y materiales, para recibir a los visitantes en la temporada alta y pasaron cinco días prácticamente en cero, se quejó Sánchez.

Además, puso en discusión la imagen de Costa Rica, pues ella tuvo turistas que salieron el jueves y tardaron más de un día en llegar a San José o a La Furtuna, sus próximas paradas. “Me llamaron cuando lograron estar en su sitio de destino; me dijeron que venían al país pura vida y se encontraron con esto”, enfatizó. Algunos de ellos, según Sánchez, dijeron que no recomendarán venir a Costa Rica.

Argüello explicó que la zona de Sarapiquí es de paso entre Limón y Tortuguero con Arenal, La Fortuna y Guanacaste. De inmediato, el propio jueves, se comenzaron a hacer cancelaciones de reservas por ese motivo, señaló.

La Cámara de Turismo de Sarapiquí calculó las pérdidas entre los $48.000 y los $50.000 diarios, según un sondeo entre los afiliados, informó Argüello.

Otros turistas, añadió, iban con destino a varios sitios y se quedaron atrapados en la zona. Entonces, debieron reservar de última hora en Sarapiquí.