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Evergrande planea reestructurar su millonaria deuda en el sector inmobiliario

Empresa creó comité especial para negociar pasivos que superan los $300.000 millones.

El gigante inmobiliario chino Evergrande está planificando lo que podría convertirse en la mayor reestructuración de la deuda en China y que reuniría todas sus obligaciones offshore, según informaciones de prensa.

Las dificultades de la empresa, con una deuda superior a $300.000 millones, han generado inquietud en los mercados y en el conjunto de la economía de China, con un cuarto de su riqueza procedente del sector inmobiliario.

Los periodos de gracia para reembolsar los intereses de dos bonos de $82,5 millones terminaban el lunes 6 de diciembre y, en caso de no haberlos devuelto, serían los primeros impagos del grupo que hasta ahora había evitado la quiebra.

En el marco de su reestructuración, Evergrande creó un “comité de gestión de crisis” formado por siete miembros de los cuales dos son ejecutivos del grupo y cinco responsables de entidades estatales. El comité se ha puesto en marcha “en vistas a los desafíos operacionales y financieros” que enfrenta Evergrande, según una comunicación a la bolsa de Hong Kong el lunes.

La creación de este órgano apunta a una mayor implicación del gobierno chino, que días atrás había convocado a los dirigentes de Evergrande después de que dijeran que podían quedarse sin fondos para cumplir con sus obligaciones.

El gobierno provincial de Cantón enviará un equipo de trabajo a la compañía, lo que los analistas de la firma Jefferies interpretan como “una posible toma del control de Evergrande”.

Además, el medio económico Bloomberg News informó que Evergrande planeaba incluir las obligaciones de sus bonos offshore públicos y privados en una reestructuración, citando a personas familiares con el caso.

La semana anterior, el gobierno chino convocó al fundador del gigante inmobiliario Evergrande Xu Jianyin, después de que la empresa advirtiera de que “no hay garantía” de que haya fondos suficientes para cumplir con sus obligaciones financieras.

Evergrande tiene problemas para cumplir sus compromisos que alimentan la preocupación por todo el sector inmobiliario, una parte sustancial de la segunda economía mundial.

La empresa advirtió en un comunicado a la bolsa de Hong Kong que, a la vista de su actual situación de liquidez, no hay “ninguna garantía de que el grupo disponga de fondos suficientes para seguir cumpliendo sus obligaciones financieras”.

Poco después, el gobierno provincial de Guangdong dijo en un comunicado que había “convocado inmediatamente a Xu Jianyin y (...) acordó enviar un grupo de trabajo a Evergrande Real Estate Group para supervisar y promover la gestión del riesgo empresarial”.

La compañía es una de las varias empresas inmobiliarias en crisis durante el último año, después de que Pekín emprendiera una campaña de regulación para frenar la especulación y el endeudamiento, cortando una vía crucial para acceder al efectivo.

Evergrande, el segundo promotor inmobiliario de China por volumen, ha conseguido hasta ahora evitar la quiebra.

La semana anterior, el fundador del grupo vendió 1.200 millones de acciones de Evergrande por $344 millones, reduciendo su participación del 77 al 68%.

El regulador de Pekín pidió al magnate que use su fortuna personal para financiar la deuda de Evergrande.

El mismo día, la unidad de autos del grupo afirmó haber devuelto terrenos baldíos por valor de $188,4 millones, y que mantiene conversaciones con posibles compradores para deshacerse de otros activos.