29 octubre, 2017

El director del programa Estado de la Nación, Jorge Vargas Cullel, advirtió de que hay varios frentes a resolver si se quiere que la nueva economía esté enlazada con el resto del país.

Uno de ellos es enganchar con las pequeñas y medianas empresas (pymes) y otro superar la debilidad de Costa Rica en la formación de técnicos.

JORGE ARCE
JORGE ARCE

¿Está el país preparado para aprovechar el nuevo tipo de demanda laboral?

El trasfondo de esto es que entre los empleadores la dinámica de la demanda de empleo varía según nivel de calificación de que estamos hablando. Si usted tiene básicamente la secundaria completa y habla un idioma, indudablemente tiene acceso a los nuevos empleos. Todo lo que son los nuevos servicios, en lo cual Costa Rica se ha convertido en una plataforma internacional. Otro elemento a tomar en cuenta es que entre el 2005 y el 2010, para la gente que tenía calificación, el otro gran empleador era el sector público. Ese tubo ya se secó.

¿Qué pasa con quien no tiene los requisitos?

Si no tiene las credenciales, la dinámica es diferente: el empleador es el sector informal o el comercio; es muy segmentado.

¿Usted cree que tenemos problemas entonces?

Si queremos que esa economía moderna sea muy enlazada tenemos varios frentes a resolver. Por ejemplo, la mayoría de pymes (pequeñas y medianas empresas) están desenganchadas de eso. Otro frente es la fuerza laboral. Una tercera parte o un poco más (cerca del 40%) está con un perfil bastante interesante, pero la mayoría no tiene las calificaciones.

¿En qué aspectos se está fallando en el país?

Un punto relevante en esto es que el país es débil en la producción de técnicos medios y de educación superior. Es tan débil que le doy una cifra: de los 126.000 graduados con título que dice técnico, entre el 2014 y el 2016, la gran mayoría de esos técnicos fueron en el nivel más bajo de calificación. Básicamente son obreros calificados. Están así casi el 70% de ellos.

¿Hay un desfase?

Sí hay un desfase, ese es nuestro principal problema. Está desencajado, desconectado. Por el lado de la oferta, la gran debilidad es que una parte minoritaria tiene condiciones para aprovechar esas oportunidades. En técnicos medios y superiores producimos muy poco. Se pueden venir cuellos de botella. Si se instala una empresa y necesita de 2.000 técnicos y no hay.