Por: Marvin Barquero.   8 septiembre
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La siembra del árbol de caucho para extraer el hule o látex se puede convertir en un importante dinamizador de la economía en zonas rurales, en tierras ubicadas por debajo de los 1.200 metros sobre el nivel del mar y con lluvias anuales de más 1.500 milímetros por metro cuadrado.

El árbol de hule o caucho es rústico y de fácil mantenimiento, así como adaptable a condiciones de suelo y topografía, por lo cual el proyecto se adapta a condiciones de pequeños agricultores en regiones como Zona Norte, San Carlos, Limón, Pacífico sur , Pacífico central, Miramar y hasta en Las Juntas de Abangares, de acuerdo con las proyecciones de quienes impulsan ese nuevo cultivo en Costa Rica. En la bajura de Guanacaste, por ejemplo, no hay condiciones aptas.

Las plantaciones también son reconocidas en otros países como reforestación, pues son fijadoras de carbono. Al final del periodo productivo (un promedio de 30 a 35 años), el árbol se puede utilizar como madera, en especial para muebles y pisos.

La etapa de producción de látex de los árboles se inicia a los seis años. Empero, durante ese periodo inicial, la plantación se puede asociar con yuca, maíz, frijoles, plátano o papaya, mientras que ya con árboles en la etapa previa de producción (a partir del tercer año) se recomienda asociarla con cacao.

Las importaciones de caucho tuvieron altibajos en los útimos años.

Este proyecto socioproductivo es impulsado por la empresa Hevea CR, que tiene un vivero en la localidad de Pocora, Limón, y cultivará comercialmente 150 hectáreas en la zona del Valle de la Estrella, al sur de Limón. El nombre de la empresa se debe a que la variedad de caucho se llama Hevea Brasilense.

Mientras tanto, ya hay unas 60 hectáreas de plantaciones comerciales establecidas, en varias zonas del país, muchas de ellas en manos de pequeños productores. Una de las plantaciones principales está en San Vito de Coto Brus y otra en Turrialba. Estas zonas, al igual que otras donde es posible el cultivo, requieren de nuevas opciones para la reactivación económica, la generación de empleo o el impulso de los ingresos familiares, consideran los impulsores del programa.

Mercado

¿En qué se usa la materia prima o látex de los árboles de caucho? Mayormente en la industria de las llantas, de la cual hay una planta establecida en Costa Rica; pero también en la industria médica (guantes y otros), en la del calzado (botas de hule, suelas para zapatos) y también la fabricación de condones.

También se utiliza en la fabricación de adhesivos en pinturas, en borradores y en piezas de suspensión de los vehículos.

Juan Fernando Letona, socio fundador de Hevea CR Desarrollo Forestales, explicó que Costa Rica importa la totalidad del caucho que necesita, volumen que se estima en unas 10.880 toneladas anuales.

El valor de las importaciones de esta materia prima, en el 2017, fue de $21,4 millones, en sus formas naturales.

El primer objetivo sería sustituir las importaciones y, con materia prima local a menor precio, impulsar nuevas industrias, como las de guantes quirúrgicos, zapatos o partes para automóviles, según la propuesta empresarial.

Cálculos realizados por Hevea CR indican que en una hectárea se pueden sembrar 625 árboles, los cuales al madurar producen alrededor de 2.375 kilos (una tonelada son 1.000 kilos) por hectárea por año.

Los estudios indican que un pequeño productor con entre 3.000 y 5.000 arbolitos (cinco a ocho hectáreas de terreno) puede perfectamente llevar el proyecto y tener ingresos familiares suficientes.

La empresa Hevea CR tiene un vivero con arbolitos de caucho obtenidos a partir de material de reproducción traído de Guatemala. Se ubica en Pocora de Guácimo, Limón. Fotos Cortesía HEVEACR

“Este emprendimiento está enfocado en zonas rurales, áreas donde hay más desempleo y pobreza, porque el hule se adapta a pequeños productores. Posee impacto social en el sentido de que genera puestos de trabajo o empodera a pequeños productores, también tiene un impacto ambiental y económico”, señaló el representante de Hevea CR.

Agregó que los árboles producen todo el año, se “ordeñan” cada cinco días, que el manejo es bastante sencillo y que genera flujo de caja. Además, no hay fruta que se pudra, que se madure. También es una materia prima de fácil almacenamiento.

A esto se agrega que el látex o materia prima extraída se paga por kilo conforme con parámetros internacionales y que Hevea CR firmará contratos de compra de la materia prima con los productores.

Esta empresa realizará el primer procesamiento industrial en una planta que, se estima, se instalaría en Costa Rica, en el 2023. Esto porque las primeras plantaciones se hicieron este año y el árbol tarda seis años para estar en producción.

Letona, quien es guatemalteco pero tiene 15 años de vivir en Costa Rica, explicó que primero incursionó en piña y en banano, pero en el 2011 y 2012 se enfrentó a una crisis de precio de estos productos. Por eso, decidió cambiar hacia el caucho y aprovechar experiencias conseguidas en Guatemala, país que tiene unas 120.000 hectáreas sembradas con el árbol de hule.