Por: Óscar Rodríguez.   3 septiembre
Copa informó que suspenderá, hasta el próximo 30 de noviembre, dos de los cuatro vuelos entre San José y Managua. Foto: Luis Navarro

Copa Airlines decidió suspender, hasta el próximo 30 de noviembre, parte de sus vuelos a Nicaragua desde Costa Rica y Panamá.

La empresa acordó cancelar temporalmente dos de los cuatro vuelos diarios que se efectuaban entre el aeropuerto internacional Juan Santamaría y el aeropuerto internacional Augusto Sandino, en Managua.

En específico se trata de las rutas CM164 San José-Managua y el CM168 Managua-San José.

Pero mantuvo la operación diaria de los vuelos CM163 San José-Managua y CM169 Managua-San José, informó la empresa en un comunicado.

"Tras analizar la continuidad de su negocio en Nicaragua, realiza ajustes en sus itinerarios de forma temporal (...) hasta el 30 de noviembre", detalló la aerolínea.

La suspensión también incluyó el vuelo entre Managua-Panamá y viceversa.

Copa informó que mantiene dos frecuencias diarias al aeropuerto internacional de Tocumen, en Panamá. Así como tres frecuencias semanales a Ciudad de Guatemala.

La Dirección Comercial de Aeris, administrador del aeropuerto Juan Santamaría, confirmó –por escrito– que Copa es la única aerolínea con operación en el país con vuelos a Nicaragua.

Los vuelos que arribaban ahora de Managua a las 9 a.m. y el que sale, desde el país, a la capital nicaragüense a las 11:30 a.m.

Ambas rutas se efectuaban con un avión Embraer con capacidad para 94 pasajeros.

El Consejo Superior de la Empresa Privada en Nicaragua (Cosep) informó, el fin de semana, que además de Copa otras aerolíneas como American Airlines, United, Delta y Spirit han reducido la frecuencia de vuelos a esa nación.

"Debido a la crisis que atraviesa el país, cuatro vuelos operados por Copa Airlines se mantendrán sin operación durante el mes de setiembre, siendo la industria turística la más castigada por la ausencia de visitantes", detalló Cosep en su perfil de Facebook.

Desde abril anterior, Nicaragua está sumida en una crisis a raíz de los enfrentamientos entre organizaciones sociales contra la policía y partidarios del presidente Daniel Ortega.

Las protestas antigubernamentales se iniciaron contra una fallida reforma a la seguridad social, pero derivaron en el reclamo de la salida del poder de Ortega, que lleva once años ininterrumpidos en el mando. Desde entonces, la violencia política se ha cobrado más de 320 vidas.