Agencia AFP.   8 septiembre
La discusión sobre la propuesta de aplicar un impuesto a los llamados gigantes de Internet se intensifica a medida que el Parlamento Europeo se prepara para tener una segunda votación sobre el tema, el 12 de setiembre del 2018. Foto: AFP

Viena.- La propuesta europea para aplicar un impuesto a los gigantes de Internet, que defiende ante todo Francia, se enfrenta a las dudas persistentes de varios países miembros, entre ellos Alemania.

“Las dudas de Alemania son comprensibles, pero tenemos que ir adelante y hallar una solución de aquí a fin de año”, insistió el sábado 8 de setiembre el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, al término de una reunión en Viena con sus homólogos de la Unión Europea (UE).

“Los pueblos europeos no pueden entender que sus propias empresas tengan un nivel impositivo de 14 puntos más elevado que el de los gigantes de Internet”, continuó.

La propuesta de Bruselas prevé instaurar un impuesto a la facturación de los gigantes de Internet, hasta que se negocie a nivel mundial una solución en el marco de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).

Apunta, en particular, a establecer un impuesto de 3% a los ingresos por ciertas actividades, especialmente la publicidad y la reventa de datos personales.

El ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, fue evasivo el sábado sobre esta propuesta, afirmando, primero, que era necesario “tiempo para debatir”, antes de asegurar que esperaba obtener resultados desde este año.

“Vemos hasta dónde podemos ir”, agregó.

Las intenciones de Alemania sobre este impuesto no son claras. El periódico alemán Bild publicó el miércoles un documento del Ministerio de Finanzas que estimaba que “demonizar” a las grandes empresas de Internet no es eficaz.

“Declarar públicamente que las empresas como Google, Apple, Facebook y Amazon deben pagar impuestos por su volumen de negocios no es sostenible”, aseguraba esta nota interna, firmada por Scholz.

Interrogado al día siguiente de la publicación, el ministro alemán desmintió haber cambiado de posición, aunque dejó dudas sobre sus intenciones.

“Avanzamos con Olaf Scholz con la voluntad, como de costumbre, en hallar un acuerdo entre Francia y Alemania”, prometió el sábado Le Maire.

El ministro francés llegó a Viena con una nueva propuesta para intentar convencer a algunos países, que temen que la propuesta “temporal” de la Comisión Europea se convierta en definitiva.

Le Maire propuso que se introduzca una “cláusula de caducidad” en el texto para que “cuando haya una decisión en la OCDE, esta solución reemplace a la europea”.

Según el ministro de Finanzas austríaco, Hartwig Löger, cuyo país ejerce la presidencia semestral de la UE, los estados miembros del bloque se adhirieron a esta propuesta.

Irlanda –acusada junto a Luxemburgo de sacar provecho de su ventajoso régimen impositivo con las empresas de Internet– se opone al texto de la Comisión, que considera ineficaz y proteccionista.

“Si Europa intenta tratar sola este tema pienso que corre el riesgo de socavar la cooperación fiscal mundial”, destacó el viernes por la noche, el ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe.

"Ello podría también promover una respuesta de países que se verán afectados por esta situación, y esto en un momento en que el comercio mundial está bajo presión”, agregó.