Patricia Leitón. 11 diciembre, 2017

Los efectos climático adversos de la tormenta tropical Nate, que afectó en mayor medida a la industria de la construcción, las actividades de alojamiento y la producción agrícola destinada al mercado local, atizaron más la desaceleración económica que ya enfrentaba el país.

Afectaciones que dejo el paso de la tormenta Nate por la zona de finca La Ligia en Parrita donde se siembra arroz, piña y melón. Foto jeffrey zamora
Afectaciones que dejo el paso de la tormenta Nate por la zona de finca La Ligia en Parrita donde se siembra arroz, piña y melón. Foto jeffrey zamora

De acuerdo con los datos publicados este lunes 11 de diciembre por el Banco Central, el índice mensual de la actividad económica, que procura medir la variación en la cantidad física de bienes y servicios producidos en el territorio nacional, aumentó en octubre del 2017 un 2,3% respecto al mismo mes del año anterior.

Con este resultado continúa el proceso de desaceleración que se inició hace cerca de un año.

En el caso de industria de la construcción la caída en octubre fue de 19,9% respecto al mismo mes del año anterior.

Según explica el Banco Central la reducción estuvo concentrada en el sector privado y no fue mayor gracias a las obras en el sector púbico.

“En el primero de los casos (las obras privadas) fue resultado de la disminución en proyectos residenciales, no residenciales y en obras de infraestructura (urbanizaciones principalmente). Esta contracción quedó de manifiesto en el incremento en la cantidad de proyectos no iniciados y paralizados, además de la menor velocidad de avance en proyectos en proceso constructivo”, señaló el Banco Central.

Las actividades de alojamiento presentan una desaceleración desde febrero del 2016 y en octubre del 2017 casi no crecieron.

“Según encuesta realizada por el Banco Central de Costa Rica, la actividad de alojamiento registró una disminución de 6,1% en las noches vendidas con respecto al año previo, por las condiciones climáticas adversas y los problemas de acceso por los daños en la infraestructura ocasionados por la tormenta Nate”, detalló el Banco Central.

Por su parte, la producción agrícola también muestra una desaceleración desde junio del 2017 y en octubre apenas aumentó un 2,9% respecto al mismo mes del año anterior.

“La actividad agropecuaria aumentó 2,9%, impulsada principalmente por la producción de piña y banano; sin embargo, este resultado fue atenuado por la disminución de productos orientados al mercado local (arroz, cebolla, papa, entre otros), producto del impacto negativo de la tormenta tropical Nate”, señaló la entidad.