Paula Umaña. 17 abril
La recesión en la actividad turística y otros servicios continúa afectando los resultados de la producción fuera de los regímenes especiales. Fotografía: Juan Fernando Lara para LN.
La recesión en la actividad turística y otros servicios continúa afectando los resultados de la producción fuera de los regímenes especiales. Fotografía: Juan Fernando Lara para LN.

La producción fuera de regímenes especiales decreció 6,9% en febrero, si se compara con el mismo mes del año 2020, cuando la pandemia por la covid-19 no afectaba aún a Costa Rica.

Esto se debe, según el informe del Banco Central (BCCR) sobre la actividad económica de febrero, a la menor actividad de los servicios de hoteles y restaurantes, transporte y almacenamiento, comercio y construcción.

“La mayor afectación en la producción persiste en las actividades vinculadas al turismo. Por ejemplo, los servicios de hoteles y restaurantes decrecieron un 50,6% y los de transporte un 20,8%”, señaló el BCCR.

El sector se prepara para la llegada de la temporada de baja y urgió esta semana al Gobierno, por medio de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), por medidas de apoyo.

Sobre el sector de comercio y reparación de vehículos, en febrero presentó la menor caída (-2,6%) desde marzo del año pasado.

Jairo Mena, asesor económico de la Cámara de Comercio de Costa Rica, comentó que el proceso de reapertura y el inicio de la vacunación han permitido un respiro al sector y expectativas a futuro más positivas para el segundo trimestre del 2021.

Específicamente en este sector, existe la perspectiva de recuperar las plazas suspendidas y reducidas así como un aumento en las ventas. “Sin embargo, es importante señalar que gran parte de este positivismo a futuro se debe a la expectativa de regresar a la totalidad de la operación”, recalcó Mena.

La economista de grupo Acobo, Adriana Rodríguez, señaló que la actividad comercial tiene la particularidad de que ha sido la más sensible a los cambios en las restricciones sanitarias. “Responde positivamente en la medida en que disminuyen las restricciones”, explicó.

Según el Banco Central, se mantiene el crecimiento en la demanda de productos alimenticios, de ferretería, electrónicos, químicos y farmacéuticos. Por otro lado, persiste la menor comercialización de combustibles, automóviles, textiles, calzado y de servicios de reparación y mantenimiento de vehículos.

Regímenes especiales crecen

En contraste con lo anterior, el crecimiento de la actividad económica en los regímenes especiales alcanzó 15,4 % en términos interanuales en febrero.

Este conjunto de empresas recuperó desde octubre de 2020 el ritmo de crecimiento a dos dígitos que mostraba antes de la pandemia. En este ramo destacó la manufactura de dispositivos médicos.

“También es notorio el crecimiento en los servicios empresariales y de información y comunicaciones”, señaló el Banco Central en su informe.

En febrero de 2021, la producción nacional se redujo en 4,7% con respecto al mismo mes del año anterior.

Rodríguez explicó que en términos generales -sin analizar por sector o por industria- la economía tiene, en este momento, una recuperación en forma de “L”, es decir, que cayó en un determinado momento, no obstante dicha caída se frenó pero aún no se está generando la tracción necesaria para recuperar el estado anterior.

“Mientras más tiempo dure el estancamiento, más destruye tejido productivo y más se desanima la fuerza laboral. Estamos experimentando un ritmo lento de recuperación”, comentó Rodríguez.