Patricia Leitón. 1 octubre, 2019
Los consumidores se mantienen pesimistas y eso influye en el poco crecimiento de la producción. El consumo final de los hogares creció 1,4% en el segundo trimestre del año, este resultado es inferior a la variación media anual de los últimos dos años (2,4% en el bienio 2017 y 2018). Foto: Rafael Pacheco
Los consumidores se mantienen pesimistas y eso influye en el poco crecimiento de la producción. El consumo final de los hogares creció 1,4% en el segundo trimestre del año, este resultado es inferior a la variación media anual de los últimos dos años (2,4% en el bienio 2017 y 2018). Foto: Rafael Pacheco

La producción del país continúa con un débil crecimiento, explicado principalmente por el poco crecimiento de la demanda de bienes y servicios de los hogares, del Gobierno y a esto se adiciona un recorte de inversión por parte de las empresas (a estos tres sectores se les agrupa en la demanda interna).

Según publicó el Banco Central, la noche del 30 de setiembre, el producto interno bruto (PIB) creció 1,4% en el segundo trimestre del 2019 respecto a igual periodo del 2018, con lo cual continúa la pérdida de dinamismo observada desde el segundo trimestre de 2018. Este excluye factores estacionales o coyunturales.

En el poco crecimiento que se observa contribuye la demanda externa de servicios, por ejemplo, servicios informáticos y turismo.

Las exportaciones de servicios crecieron 4,2% en el segundo trimestre del 2019 respecto a igual periodo anterior, mientras que las de bienes un 1,7%. Mientras que las importaciones de servicios aumentaron 7,9% y las de bienes cayeron 0,4%.

Sector interno decaído

El reporte del Banco Central destacó que el dinamismo de la demanda externa se refleja en las exportaciones de servicios tales como gestión empresarial, informáticos y de diseño de dispositivos para tratamiento odontológicos; también en el ingreso de turistas. En la parte de bienes destaca la venta de implementos médicos (régimen especial).

"(Lo anterior) ... atenuó la contracción en las ventas del régimen definitivo debido a una menor oferta exportable de banano, piña y café, así como del impacto negativo que la situación político-social de Nicaragua provocó sobre los flujos de comercio de este grupo de empresas, con la región centroamericana”, añadió el Banco Central en su informe.

Respecto a la demanda interna, señala que el consumo final de los hogares creció 1,4% en el segundo trimestre del año, este resultado es inferior a la variación media anual de los últimos dos años (2,4% en el bienio 2017 y 2018).

Este resultado es coherente con los resultados de la Encuesta de Confianza de los Consumidores, elaborada por la Universidad de Costa Rica que durante este años registró un aumento del pesimismo.

También se percibe con el menor crecimiento del crédito al sector privado para consumo (2,5%, desde 5,9% en el segundo trimestre de 2018) y el comportamiento del ingreso disponible real y la tasa de desempleo (11,9% al segundo trimestre del 2019).

Otro componente de la demanda interna es la demanda de bienes y servicios del sector público, la cual creció 1,6% (1,9% en promedio en 2017 y 2018), resultado que, según el informe del Banco Central, refleja los esfuerzos de contención de las erogaciones (en la compra de servicios y mantenimiento y reparación de equipo) a pesar del aumento en la contratación de trabajadores en el área de la salud (especialistas en ciencias médicas y personal para la operación de nueva infraestructura hospitalaria).

Por su parte, la inversión de las empresas, medida por la formación bruta de capital, cayó 6,9%. Esto se debió, principalmente, a un menor gasto en inversión en obras privadas no residenciales para fines comerciales. Además, influyó la reducción en la inversión en equipo industrial y de transporte.

Para el economista Fernando Naranjo, lo más grave de estos resultados es la contracción del 7% en la formación de capital, porque puede tener un impacto complicado en el futuro próximo.

Por actividad económica, el crecimiento del segundo trimestre fue impulsado por la producción de empresas del régimen especial, tanto de la manufactura como de servicios. En contraste, la construcción, la actividad agropecuaria y comercial mostraron una contracción.

El economista Félix Delgado comentó que con los resultados del primer semestre de la producción trimestral difícilmente se alcanzará el crecimiento de 2,2% de la producción que prevé el Banco Central para este año, pues para ello se debería crecer cerca de 3,8% en el segundo semestre y eso no se ve posible.

(Video) Economista ve difícil alcanzar el crecimiento del 2,2% para este año

Balanza con el exterior

El Banco Central también informó sobre las transacciones del país con el resto del mundo que están incluidas en la Balanza de Pagos Trimestral, en lo cual destaca que el déficit en cuenta corriente (ingresos y salidas de divisas por la compra de bienes y servicios, especialmente) fue equivalente al 0,6% del PIB anual en el segundo trimestre del 2019.

“(El resultado del déficit en la cuenta corriente) aunque fue inferior en 0,5 puntos porcentuales al observado en igual lapso del 2018 y financiado con inversión directa, conllevó a una reducción de $543 millones en el saldo de las reservas internacionales netas dada la salida neta registrada en los flujos de capital público”, explicó el Banco Central.

En la salida neta de flujos de capital público influyó el pago de $125 millones al Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR) por parte del Banco Central, el pago de títulos colocados en el mercado interno en poder de no residentes y el aumento de activos en el exterior por parte de entidades financieras.