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Deudores y nuevos planes de inversión se ponen cuesta arriba con alzas en tasas

El Banco Central elevó su tasa de política monetaria este jueves y encontraría espacio para reducirla hasta el 2024, cuando se prevé que la inflación baje

Los deudores con créditos en colones y quienes planean obtener un financiamiento para realizar una nueva inversión padecerán con la decisión de la Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) de elevar, en dos puntos porcentuales, su tasa de política monetaria (TPM) para llevarla hasta el 7,50%, el nivel más elevado en 12 años.

En contraste, los ahorrantes en moneda nacional tendrán condiciones favorables para obtener un mayor rendimiento por su dinero en las entidades financieras, una vez que se dé el traslado del aumento de la TPM al resto de intereses en el mercado, proceso que tarda, en promedio, ocho meses.

Así lo consideraron economistas consultados por La Nación sobre los efectos del alza en las tasas de referencia del BCCR cuyo objetivo es que la inflación futura retorne a la senda del rango meta, entre el 2% y 4%. El índice de precios al consumidor (IPC), en su medición interanual, fue de 10,06% en junio pasado, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

“Es posible que la TPM se mantenga alta por un buen tiempo. Si bien el ritmo de crecimiento de los precios puede reducirse, los precios seguirán elevados. Hay que recordar también que los ajustes en las tasas de política no son inmediatos y esto significa que la transmisión hacia el resto de tasas del sistema tomará varios meses”, comentó Daniel Ortiz, director ejecutivo de la firma Consejeros Económicos y Financieros (Cefsa).

De hecho, la previsión de Ortiz y la de José Luis Arce, director de FCS Capital, es que la Directiva del Banco Central apruebe nuevas alzas en sus tasas de referencia durante sus próximas sesiones de revisión de la política monetaria. La siguiente está agendada para setiembre.

“La seguidilla de aumentos se concentrará este año, luego las tasas se mantendrán estables unos 10 a 12 meses y hasta 2024, probablemente, exista espacio para ajustarlas a la baja (...) la inflación empezará a ceder entre agosto y noviembre y declinará lentamente, volviendo al rango meta hasta el segundo semestre del 2024″, destacó Arce.

La Directiva del ente emisor comenzó el proceso de ascenso de la TPM, el pasado 15 de diciembre, cuando incrementó el indicador desde los 0,75% hasta 1,25%. Desde ese momento, la institución aprobó seis alzas consecutivas.

Para la economista Gloriana Ivankovich, directora ejecutiva de la Academia de Centroamérica, la decisión del Banco Central era esperable y necesaria a raíz de las presiones en el alza en precios de materias primas, el aumento en los costos de transporte y el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

“Este aumento se traduce en un mayor costo de financiamiento para las personas y las empresas, lo cual a su vez, tiene efectos o consecuencias que dificultan el crecimiento económico”, destacó Ivankovich.

Las repercusiones llegarán, primero, a los deudores en moneda nacional cuya operación crediticia está a tasa variable y cuya referencia es la tasa básica pasiva (TBP) que reporta un rápido ascenso, desde finales de mayo, como consecuencia del cambio en la metodología de su cálculo y por el efecto de incremento en la tasa de política monetaria del BCCR.

A mayo pasado, había 694.000 préstamos en colones atados a la evolución de la TBP, principalmente para compra de vivienda y carros, según la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

“Aquellos deudores con tasa variable (en colones) deben fijarse en el contrato para saber cuándo es que se ajusta el periodo de la tasa del préstamo. El mercado de crédito tendrá un alza porque el efecto de la TPM se trasmitirá a la tasa pasiva de los bancos”, destacó Juan Pablo Arias, economista de la Bolsa Nacional de Valores.

Arias añadió que las tasas para los créditos en dólares también subirán debido a la decisión de la Reserva Federal (la FED) de Estados Unidos de subir sus intereses, este miércoles 27 de julio, en 0,75 puntos porcentuales, para ubicarlas en un rango de entre 2,25% y 2,50%.

Jerome Powell, presidente de la FED, anticipó este miércoles que prevén nuevos ajustes al alza en sus tasas a raíz de la alta inflación en EE. UU. que fue de 9,1%, en junio anterior.

El sistema financiero costarricense tenía, en el primer cuatrimestre del 2010, 538.813 operaciones formalizadas en moneda extranjera y pasó a 2.369.310 en el mismo periodo de este año, es decir, el número de préstamos se cuadruplicó en dicho plazo, según datos de Sugef.

Para Juan Robalino, director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica, el entorno actual de incrementos en tasas tendrá efectos negativos sobre la producción y el empleo, y sobre todo en el empleo formal. “Es importante tomar en cuenta que seguramente estos efectos se materializarán hasta el primer semestre del próximo año”, subrayó.

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