Patricia Leitón. 31 octubre

(Video) Más mujeres ingresan al mercado laboral

Los resultados de la Encuesta Continua de Empleo al tercer trimestre del año traen algunas noticias buenas, como que más mujeres quieren trabajar; pero también malas, pues no todas logran encontrar trabajo y eso disparó la tasa de desempleo femenino al 15,4%.

Este resultado no solo es el más alto de la serie de la Encuesta Continua de Empleo, la cual se inició en el tercer trimestre del 2010, sino que el aumento en la desocupación de las mujeres influyó en el incremento en el desempleo general, el cual pasó de 10,2%, en el tercer trimestre del 2018, a 11,4%, en el tercer trimestre del 2019.

El 11,4% significa que unas 278.000 personas en Costa Rica estaban sin empleo en la semana de referencia de la Encuesta y que buscaron trabajo pero no lo encontraron, aunque realizaron medidas concretas para lograrlo en las últimas cuatro semanas. De esta cantidad, 125.000 eran hombres y 153.000 mujeres.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) llamó la atención también en el aumento importante que se registró en el subempleo, que son las personas que trabajan menos de 40 horas por semana y quieren trabajar más, la cual alcanzó, en el tercer trimestre, 11,6%; 2,22 puntos porcentuales mayor al mismo trimestre del año anterior.

Empleo de mujeres en Costa Rica

Creación de empleo se queda corta ante la creciente demanda de las mujeres

FUENTE: INEC    || Infografía / LA NACIÓN.

Más participación femenina

María Luz Sanarrusia, coordinadora de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos, explicó que el aumento en la participación femenina en el mercado laboral se ha venido presentando desde trimestres anteriores.

Dicha participación había alcanzado un mínimo, en el tercer trimestre del 2017, de 42% (42 de cada 100 mujeres mayores de 15 años trabajan o buscan empleo), y desde ahí muestra una tendencia al alza hasta alcanzar 50%, en el tercer trimestre del 2019.

Esta mayor participación es positiva porque el país tiene la posibilidad de aprovechar el bono de género, que es la posibilidad de aumentar su producción, y con ella los ingresos de los hogares y los aportes a los sistemas de salud y pensiones, por medio de la mano de obra femenina.

10/5/2019. El aumento en la fuerza de trabajo femenina ocupada corresponde, principalmente, a mujeres con título universitario, segun datos del INEC. En la Bolsa Nacional de Valores, en Santa Ana, laboran mujeres con alto nivel educativo. Foto Jeffrey Zamora/Archivo
10/5/2019. El aumento en la fuerza de trabajo femenina ocupada corresponde, principalmente, a mujeres con título universitario, segun datos del INEC. En la Bolsa Nacional de Valores, en Santa Ana, laboran mujeres con alto nivel educativo. Foto Jeffrey Zamora/Archivo

La participación masculina, por ejemplo, alcanzó en el tercer trimestre del 2019 el 73%.

“Celebramos el hecho de que sigue creciendo la participación de las mujeres en el empleo, que han estado históricamente más afectadas por el desempleo; por otro lado, los datos de la Encuesta Continua de Empleo nos retan para seguir por el camino de la formación en carreras técnicas de manera que podamos cerrar esa brecha que se da entre la oferta laboral y la demanda de personas en busca de un puesto de trabajo”, señaló la ministra de Trabajo, Geannina Dinarte.

Sanarrusia explicó que las mujeres que están ingresando al mercado laboral tienen un perfil más calificado pues buena parte tiene secundaria completa o más.

En el tercer trimestre del 2019, por ejemplo, se registra un aumento de la fuerza laboral (incluye a las que trabajan y a las desempleadas) de 65.000 mujeres. Este aumento es neto, lo cual significa que unas entran y otras salen, y al final se da el aumento.

De ese aumento de 65.000 en la fuerza laboral, 31.000 corresponden a mujeres ocupadas y 34.000 a desocupadas.

El incremento en la ocupación estuvo alimentado, principalmente, por trabajadoras con título universitario, mientras que disminuyeron las que tienen primaria incompleta o menos.

También se nota un cambio en las actividades en las cuales participan las mujeres.

“Hay actividades de sectores específicas que aumentaron en la ocupación femenina como el sector de comercio y servicios, esto sí es significativo estadísticamente, entre ellas actividades profesionales y servicios de apoyo y enseñanza y salud; en cambio, en los otros sectores de actividad, hay decrecimiento aunque no estadísticamente significativo”, comentó Sanarrusia.

Acciones de política

José Salas, asesor de Talento Humano de la Cámara de Industrias de Costa Rica, señaló algunos factores que impiden aumentar los puestos de trabajo.

Entre ellos, que el crecimiento de la producción está por debajo de las necesidades y que se están creando nuevos puestos de trabajo que llevan transversalmente dos competencias blandas absolutamente necesarias: un segundo idioma y manejo de tecnología, y no se están pudiendo conseguir estas características en el mercado laboral.

Señaló, además, que la tramitomanía de coordinación sector público y sector privado es muy lento, y cuando finalmente se detecta la necesidad y se capacita, ya es muy tarde.

“La inversión no espera, ya se la han llevado otro país”, comentó.

Además, tanto las universidades públicas como privadas tienen problemas para brindar aquellas carreras con alta demanda.

En su comunicado, el Ministerio de Trabajo señaló que la dinámica del mercado laboral es compleja pues hay un déficit educativo y de competencias laborales de la población que busca empleo.

Argumentó que, según la Encuesta Continua de Empleo, seis de cada 10 personas desocupadas no han concluido la educación secundaria. Además de que casi nueve de cada 10 desempleados, tras su salida de la educación académica, no ha recibido algún curso u otro tipo de formación del que tenga título o certificación.