Patricia Leitón.   19 febrero
Finca Cobana. Leima Martínez participa en el proceso del lavado de la fruta. El clima ha afectado su producción.Fotografia: Graciela Solis

Tanto el comercio como la agricultura cumplieron en diciembre cinco meses consecutivos con escaso crecimiento, e incluso decrecimiento en algunos meses en el caso del agro, de acuerdo con los resultados del índice mensual de la actividad económica (IMAE), a diciembre, que publicó el Banco Central.

El IMAE es un indicador de corto plazo que tiene como finalidad aproximar la evolución del valor bruto de producción a un determinado mes para las diferentes industrias.

En diciembre pasado, el indicador apenas creció 1,8% respecto al mismo mes del año anterior, con lo cual se cumplen seis meses continuos de desaceleración.

Esta reducción en el ritmo de crecimiento está muy influenciada por la debilidad de la agricultura y el comercio. Pero también pesa la caída en la enseñanza debido a la huelga en contra de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y la manufactura del régimen definitivo (no tiene incentivos directos) afectada por la situación sociopolítica que enfrenta Nicaragua, y la desaceleración de la demanda interna, señaló el Banco Central en su comunicado.

Menores ventas de vehículos, y efectos adversos sobre cultivos impactan al comercio y el agro.
Baja en autos golpea al comercio

El comercio cumplió en noviembre del 2018 un total de 25 meses continuos de desaceleración. En diciembre del 2018 apenas aumentó 0,17% respecto a diciembre del 2017; muy por debajo de su crecimiento histórico (de 1992 al 2018), de 3,21%.

Para obtener información sobre el comercio el Banco Central utiliza una encuesta mensual a las empresas y los registros del impuesto mensual sobre las ventas.

El comercio es la actividad que más empleos genera en el país, unos 367.000, cerca de 17% del total en el último trimestre del 2018, de acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos.

“El principal factor que ha incidido en el desempeño del sector comercio ha sido la desaceleración en el consumo de los hogares, producto de una menor liquidez y una mayor incertidumbre”, explicó Alonso Elizondo, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Costa Rica.

“Esta desaceleración en el consumo de los hogares obedece a que el entorno macroeconómico cambió: subida en tasas de interés y una depreciación del colón, así como una situación fiscal compleja que posterga las decisiones de consumo e inversión”, añadió el director.

El comunicado del Banco Central detalla que la menor venta de vehículos es uno de los factores que más ha golpeado a esta actividad. Si se excluye vehículos automotores del indicador, la actividad comercial creció 1,2% en diciembre del 2018, respecto a diciembre del 2017.

Datos del Ministerio de Hacienda muestran que entre enero y noviembre del 2018 entraron al país 48.142 automóviles, es decir, casi 10.000 menos que en el mismo periodo del 2017, una caída del 17%.

Época seca sofoca al agro

El IMAE agrícola interanual cayó en los últimos tres meses del año. Las fuentes de información para construir este indicador, en su mayoría son instituciones públicas; tales como: Instituto del Café de Costa Rica (Icafé), Corporación Bananera Nacional (Corbana), Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica), entre otras, así como encuestas mensuales a empresas.

Al sector agrícola, por su parte, lo han afectado varios fenómenos, aseveró Juan Rafael Lizano, presidente de la Cámara de Agricultura.

Uno de los factores dijo este representante empresarial, es el clima, un invierno malo y muchos meses de verano, lo cual ha golpeado las cosechas, por ejemplo, el cultivo del banano.

El valor de las ventas al exterior de banano, de acuerdo con los datos preliminares de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), pasaron de $1.039 millones, en el 2017, a $980 millones en el 2018, una caída de 5,7%.

En el caso del café, la producción resultó afectada por plagas, como el hongo de la roya. Los datos de Procomer indican que, pese a ello, el valor de las exportaciones de café oro, por ejemplo, aumentaron 2,7% en el 2018 respecto al 2017, hasta $307 millones.

“El resto de la actividad también está muy deprimida, mucho riesgo, la gente no se metió a sembrar”, comentó Lizano.

El jerarca comentó que la caída en esta actividad afecta, en especial, al empleo en la zona rural, donde hay más pobreza.

La Encuesta Continua de Empleo reportó, en el último trimestre del 2018, cerca de 266.000 empleos en el sector agrícola, un 12% del total.

El Presidente de la Cámara de Agricultura dijo que, desde el Ministerio de Agricultura, se realizan esfuerzos por simplificar trámites al sector con el fin de aliviar la situación.

No obstante, agregó, para los primeros tres meses de este año prevé que las caídas en la producción agrícola continúen.