Patricia Leitón. 11 septiembre
La construcción con destino privado aumentó 12,8% impulsada por la edificación de obras no residenciales. Carlos León/LN.
La construcción con destino privado aumentó 12,8% impulsada por la edificación de obras no residenciales. Carlos León/LN.

La actividad económica de Costa Rica registró un crecimiento de 3,7% en julio del 2018 respecto al mismo mes del 2017. La variación es la más alta desde diciembre del 2016.

Con el resultado de julio la actividad económica cumple 10 meses consecutivos donde el crecimiento interanual de un mes es mayor al del mes anterior; no obstante, en mayo, junio y julio el crecimiento ha perdido fuerza.

Las actividades que más aportaron al crecimiento de 3,7% en julio fueron la construcción, la manufactura, la enseñanza y salud y los servicios empresariales.

La construcción, la manufactura y la enseñanza y salud humana explicaron el 46,6% de la variación interanual del IMAE de julio, de acuerdo con el Banco Central.

La construcción aumentó 10%, principalmente por el dinamismo de la construcción con destino privado. Esta actividad muestra una aceleración desde marzo pasado.

La construcción con destino privado aumentó 12,8% impulsada por la edificación de obras no residenciales, mientras que la de destino público presentó un decrecimiento de 1,5%, particularmente por la postergación, para el año 2019, de proyectos de desarrollo de infraestructura educativa del Ministerio de Educación Pública.

La industria manufacturera, por su parte, presentó una variación de 2,7%, sustentada en la mayor demanda externa de implementos médicos, barras de hierro y acero, y concentrados para la preparación de bebidas gaseosas. Esta actividad se desacelera desde octubre pasado.

El comportamiento anterior fue atenuado por la disminución en la producción de empresas del régimen definitivo, principalmente aquellas relacionadas con la elaboración de productos plásticos, papel, arroz y café.

Las actividades de enseñanza y salud aumentaron 3,3%, asociado tanto a los servicios privados (4,5%), particularmente de atención a la salud humana, como públicos (2,6%), principalmente por el crecimiento en el empleo, aunque también influyó la compra de bienes y servicios.

El crecimiento que muestra la actividad económica contrasta con el menor crecimiento que registran los ingresos por impuestos, lo cual, según el Ministerio de Hacienda, se explica porque algunas de las actividades más dinámicas no están gravadas.