Juan Fernando Lara. 31 marzo
En la presentación del plan, algunos productos de la empresa Chocolates Sibaeli, en Katira de Guatuso (San Carlos). Foto: Roberto Carlos Sánchez / Presidencia para LN
En la presentación del plan, algunos productos de la empresa Chocolates Sibaeli, en Katira de Guatuso (San Carlos). Foto: Roberto Carlos Sánchez / Presidencia para LN

El Gobierno presentó este domingo el llamado Plan Nacional de Cacao 2018-2028, con el cual pretende a un plazo de 10 años elevar la plantación de cacao y, en el proceso, paliar la pobreza en las zonas donde más se siembra la fruta.

La propuesta es una hoja de ruta para el apoyo institucional en cinco eslabones de la cadena productiva: insumos y servicios, producción, transformación, comercialización y consumo.

El Plan considera las tres principales zonas productoras del país: Huetar Norte, Huetar Caribe y Región Brunca.

El presidente Carlos Alvarado detalló la iniciativa oficial en la finca de María Elizondo y Juan Carlos Sibaja, dueños de Chocolates Sibaeli, en Katira de Guatuso (San Carlos), como parte de la gira de trabajo que culmina este domingo por la zona.

Los Sibaja Elizondo constituyen una familia que salió de la pobreza extrema luego de iniciar un emprendimiento con apoyo institucional y hoy está a las puertas de convertirse en una empresa exportadora de productos derivados del cacao.

Desde el 2010, la familia comenzó a recibir el apoyo del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS). Primero con procesos formativos y luego con un subsidio para su idea productiva. En el 2016 se les aprobó un crédito con el Fideicomiso del IMAS con el cual compraron una máquina descascarilladora de cacao y un horno.

El Gobierno espera repetir cuantas veces sea posible tal experiencia de superación.

Todo el plan aspira a que familias productoras desarrollen negocios competitivos y sostenibles a nivel social, económico y ambiental.

Las cáscaras se utilizan como un abono natural concluido el proceso del cacao hasta convertirlo en chocolate. Foto: Albert Marín.
Las cáscaras se utilizan como un abono natural concluido el proceso del cacao hasta convertirlo en chocolate. Foto: Albert Marín.

Entre las pautas, por ejemplo, se contempla que cultiven bajo esquemas agroforestales y, que agreguen valor a su producción, destacando la calidad y el arraigo cultural e histórico de sus productos en las etiquetas comerciales.

Renato Alvarado, ministro de Agricultura y Ganadería, espera que con esta estrategia, y luego de cinco años, se pueda aumentar de 4.000 a 6.000 las hectáreas cultivadas con cacao y de 3.000 a 3.500 las familias productoras en todo el país.