Manuel Avendaño A.. 20 febrero

Desde hace poco más de dos décadas, políticos y economistas exploran la idea de transformar el impuesto general sobre las ventas (IGV) en un impuesto al valor agregado (IVA). Este cambio permitiría gravar no solo los productos, sino también los servicios que se ofrecen en Costa Rica.

En momentos donde el déficit fiscal amenaza con alcanzar el 7,1% del producto interno bruto (PIB) al final del 2018, la necesidad de pasar a un IVA se convirtió en una urgencia, aunque este tributo generará mayor desigualdad en el país y los ingresos que produciría son insuficientes para reducir el desbalance fiscal de Costa Rica.

20/02/2018. David Cardoza, coordinador del programa de Estudios Fiscales y los investigadores, Francisco Sancho y Marlon Molina. Fotografía: Jose Díaz/Agencia Ojo por Ojo.
20/02/2018. David Cardoza, coordinador del programa de Estudios Fiscales y los investigadores, Francisco Sancho y Marlon Molina. Fotografía: Jose Díaz/Agencia Ojo por Ojo.

Así lo explicaron Francisco Sancho, David Cardoza y Marlon Molina, investigadores del Proyecto de Estudios Fiscales de la Universidad Nacional (UNA), la mañana de este martes 20 de febrero.

El programa académico presentó un estudio para explicar los diferentes escenarios que se generarían con la aprobación del IVA en las finanzas públicas del Estado costarricense y el impacto para los grupos sociales del país según sus ingresos.

Repaso de escenarios:
¿Qué sucedería con solo pasar del IGV al IVA?

El simple hecho de aprobar una ley para pasar del impuesto general sobre las ventas al IVA permitiría recaudar un 0,5% más de la producción nacional (₡175.000 millones) al año, manteniendo la tarifa en el 13%.

Francisco Sancho explicó que esto ocurriría porque el impuesto al valor agregado amplía la base, es decir, gravaría los productos como ocurre actualmente y también se cobraría a los servicios.

Aunque el ingreso que generaría el IVA con una tasa del 13% es muy bajo para solucionar el déficit fiscal del país, Sancho asegura que es un primer paso necesario.

En la actualidad, la canasta básica tributaria tiene un 30% de los bienes exentos del pago del impuesto de ventas. Con el paso al IVA, solo el 10% de la canasta tendrá exenciones, lo que permitiría cobrar el tributo al 90% de los bienes y servicios que se venden en el país.

¿Qué pasaría con un IVA del 14%?

De acuerdo con los investigadores de la UNA, aprobar el IVA y aumentar la tasa del 13% actual al 14% permitiría incrementar los ingresos en un 0,8% de la producción nacional. Esta cifra es todavía lejana al 7,1% del déficit financiero de Costa Rica.

El Ministerio de Hacienda estimó, en el 2015, que con un IVA del 14% se lograrían aumentar los ingresos en un 0,81% de la riqueza nacional.

En el escenario calculado por Hacienda también se establece un crecimiento en los ingresos del 0,56% del PIB, con los cambios al tributo de renta.

Con reformas en el IVA y el tributo de renta, se lograría un aumento anual en los ingresos del 1,56% del PIB.

Otros escenarios: IVA al 15% y 16%

La discusión política nacional también ofrece otras opciones para el impuesto al valor agregado con tasas del 15% y hasta del 16%, esta última propuesta por Ottón Solís, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC).

La investigación de la UNA reveló que con un IVA del 15% los ingresos aumentarían 0,83% cada año, mientras que con una tasa del 16% el incremento sería del 0,93%.

Estos escenarios tendrían un efecto negativo sobre los ingresos de los hogares más pobres del país, por eso los investigadores de la UNA destacan la importancia de implementar el IVA con un sistema de devoluciones para quienes viven con menos recursos.

De acuerdo con Sancho, algunas de las ventajas de pasar al sistema de impuesto al valor agregado son la reducción de la pobreza medida por ingresos, se cierran los portillos para la evasión, se contribuye a la bancarización de la gente más pobre para que reciban las devoluciones y se potencia la recaudación de otros tributos con controles cruzados.

Impacto en los más pobres

La literatura económica define que el IVA se aplica bajo el principio de equidad horizontal, es decir, todos pagan por igual sin importar su nivel de ingresos.

Esto significa que quienes ganan menos se verán más afectados si el IVA se aplica con tasas del 14% o 15%, debido a que sus ingresos son menores.

Un ejercicio de simulación realizado por el Proyecto de Estudios Fiscales de la UNA muestra que la presión tributaria del IVA será más alta en los primeros dos deciles de la población, lo que significa los dos grupos que tienen menores ingresos.

Mientras que los que ganan más dinero cada mes, tendrán una presión mucho más baja con un aumento en las tarifas del IVA.

Los investigadores detallaron que la presión que ocasionaría el IVA sobre los ingresos de los hogares es más alta que la provocada actualmente por el impuesto de ventas.

Para enfrentar este problema, el Gobierno planteó un sistema de devoluciones que consiste en hacer transferencias mensuales a los más pobres, para devolver parte del dinero que se les cobra en el IVA con el objetivo de hacerlo un tributo más “progresivo”.

Este sistema devuelve el dinero del IVA a los primeros cuatro deciles (cuatro grupos más pobres de la población) por medio de transferencias bancarias.

La investigación de la UNA muestra que, si se aplica un IVA del 15% con el sistema de devoluciones, la carga tributaria sobre los ingresos de las familias sería del 5,25% y esto se traduce en una relativa estabilidad en la desigualdad de los hogares en el país.

Actualmente la carga tributaria de los hogares es del 4,2% con un impuesto de ventas en el 13% y el nivel de desigualdad medido por el Coeficiente de Gini es del 0.508 (entre más se acerca al valor de 1, más desigual es).

Con un IVA del 15% sin devoluciones el nivel de desigualdad aumentaría al 0.571, pero si se regresa el dinero del impuesto a los más pobres, la desigualdad bajaría al 0.508.

Para David Cardoza, es importante recordar que el impuesto al valor agregado siempre tendrá un efecto regresivo sobre las personas, ese impacto es proporcional con su nivel de ingresos y por ende golpeará a los más pobres.

Solo una parte del plan

En este punto cabe recordar que el IVA es solo una herramienta dentro de la necesaria propuesta de plan fiscal que requiere el país.

Por sí solo este tributo no generará los ingresos suficientes para superar el déficit fiscal y por eso debe ir acompañado de una reforma al impuesto de renta, medidas para contener el crecimiento del gasto público y luego recortes sustanciales a ese gasto.

Sancho aseveró que estas medidas deben ser graduales y se deben plasmar en una hoja de ruta con acciones concretas a corto, mediano y largo plazo.

“Hay que mandar un mensaje claro a la comunidad nacional, a la economía internacional y a las calificadoras, de que hay una voluntad expresa de empezar a arreglar el problema fiscal con una hoja de ruta consensuada”, recalcó.

La UNA publicó un simulador virtual donde las personas pueden ver el impacto y la presión tributaria que tendría el IVA con diferentes tasas. Puede acceder a esta herramienta haciendo clic aquí.