Patricia Leitón. 14 enero
Durante la pandemia los inversionistas han preferido tener sus ahorros más líquidos. Fotos: Mayela López
Durante la pandemia los inversionistas han preferido tener sus ahorros más líquidos. Fotos: Mayela López

Hacia finales del 2020, el saldo de las cuentas corrientes en colones en el sistema financiero bajó un poco, luego de un crecimiento atípico en ese año; sin embargo, las de dólares continuaron al alza.

Según los datos que publica el Banco Central en su página web, el saldo de cuentas corrientes en moneda local en el sistema financiero nacional aumentó 83%, ¢1,7 millones de millones entre setiembre del 2019 y setiembre del 2020, cuando alcanzó su punto máximo; luego bajó un poco.

Mientras tanto, en dólares, el saldo aumentó en ese mismo periodo 33% (expresado en la moneda extranjera para restar el efecto de variación en el tipo de cambio), cerca de $1.132 millones más.

No obstante, mientras que el acumulado de las cuentas corrientes en colones bajó ¢322.000 millones en el último trimestre del año, el de dólares aumentó con $422 millones adicionales.

¿Dondé ahorran?

Factores que influyen

Rossy Durán, gerente Corporativa de Finanzas del Banco de Costa Rica, detalló que los saldos en cuentas corrientes bajan en diciembre debido a los compromisos laborales y gubernamentales de las empresas e instituciones.

“Ahora bien, es importante notar que la reducción de tasas en moneda local, aunado al incremento interanual del tipo de cambio (7,4%) genera un premio negativo en colones, destinando los recursos no solo de corto plazo sino también de largo plazo (los certificados de depósito a plazo) a perseguir un rendimiento mayor”, argumentó.

Cálculos realizados por la empresa Cefsa estiman que el premio por invertir en colones, que permite comparar las inversiones en colones respecto a las de dólares considerando las tasas de interés en ambas monedas y las expectativas de variación en el tipo de cambio, para el plazo más corto calculado (de 180 a 209 días), es negativo, lo cual significa que el ahorrante pierde frente a las opciones en la moneda extranjera. En plazos mayores es positivo, pero bastante bajo.

Amedeo Gaggion, director de Tesorería de Scotiabank, sumó también a los factores que incentivan a pasarse de moneda la incertidumbre fiscal.

“Las variaciones en los depósitos en cuenta corriente según moneda responden, entre otras variables, a las preferencias y expectativas de los ahorrantes. Particularmente, para el último trimestre de 2020, la depreciación acelerada y la incertidumbre en torno a las finanzas públicas sobresalen como los principales factores que pudieron influir en el incremento en los saldos en dólares”, comentó Gaggion.

Reinaldo Herrera, director Corporativo de Finanzas del Banco Nacional, indicó que si el comportamiento de las cuentas corrientes del fin de año implica o no un traslado de una moneda a otra, en razón de búsqueda de refugio seguro, es difícil de decir con base únicamente en el comportamiento del último trimestre de 2020 en cuentas corrientes, porque ese fue un año atípico en términos del crecimiento de estas cuentas.

En los depósitos a plazo hubo una tendencia a la baja en el 2020, pero mayor en el caso de los colones respecto a los dólares.

“Una inferencia de dicho fenómeno económico, es que de mantenerse las tasas de interés actuales en ambas monedas, sobre todo en corto plazo (menos de un año), existirá una mayor demanda de instrumentos de ahorro en dólares haciendo que el tipo de cambio pueda incubar presiones a la depreciación, y el fenómeno de transformación de moneda de colones a dólares se acelere en los próximos meses”, advirtió Durán.

Las opciones para detener el traslado serían subir las tasas en colones o bajar la depreciación.

Se le consultó al Banco Central si considera necesaria alguna intervención en la situación. La entidad ha influido en la reducción de los intereses por medio de la baja en la tasa de política monetaria y también ha administrado el incremento en el precio del dólar con sus reservas. Para el cierre de esta información no fue posible tener respuesta.

En entrevista con El Financiero, publicada el 12 de enero, el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, indicó que están conscientes del premio negativo por invertir en colones, pero insistió en que la política monetaria se adapta a la meta de inflación.

“Si eventualmente se enfrentan presiones sobre el tipo de cambio, no será la política monetaria —vía tasas de interés— la que solucione ese problema, sino la intervención en el mercado cambiario como lo hicimos en el 2020”, dijo Cubero.

“Si existieran presiones en tipo de cambio porque las tasas de interés están bajas lidiaremos con esa presión no subiendo las tasas de interés, sino utilizando las herramientas del BCCR para estabilizar”, añadió.