Patricia Leitón. 22 octubre, 2018
La recaudación del impuesto de ventas, a nivel interno, apenas aumentó un 2% en los primeros nueve meses del año respecto a igual periodo anterior, lo cual es señal de que las personas frenaron sus compras. Fotografía José Cordero
La recaudación del impuesto de ventas, a nivel interno, apenas aumentó un 2% en los primeros nueve meses del año respecto a igual periodo anterior, lo cual es señal de que las personas frenaron sus compras. Fotografía José Cordero

La recaudación de impuestos ya casi no crece, pues apenas aumentó un 1,1% en los primeros nueve meses del año respecto al mismo periodo anterior, mientras que los gastos corrientes (incluyen remuneraciones, intereses y transferencias) aumentaron un 7,3% en el mismo periodo.

Con estos resultados el déficit financiero del gobierno central (exceso de gastos totales sobre los ingresos totales) alcanzó el 4,5% del producto interno bruto (PIB) y el déficit primario (exceso de gastos totales, excluyendo intereses sobre los ingresos totales) un 1,9% del PIB.

Así lo informó la mañana de este lunes 22 de octubre el Ministerio de Hacienda en un comunicado titulado: “País no aguanta más la situación fiscal”.

“La ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, enfatizó que estos resultados, junto con los escasos recursos para atender las prioridades del Estado, el anuncio de la próxima revisión de calificación de riesgo país, el índice de pobreza dado a conocer esta semana, el aumento en la morosidad del sistema financiero; entre otros factores, son una clara evidencia de que el país ya no aguanta más la difícil situación fiscal, ante la ausencia de una ley para fortalecer la Hacienda Pública que permita abrir el camino para empezar a resolverla”, señaló el comunicado del ministerio de Hacienda.

Todos se desaceleran o caen

En el comunicado, el Ministerio explica que el poco aumento en la recaudación obedece a la disminución en la importación de vehículos, que afecta el impuesto selectivo de consumo; un menor aumento en la recaudación del impuesto sobre las ventas y la continua desconexión entre crecimiento económico y recaudación de impuestos.

En los primeros nueve meses del año todos los impuestos presentan una desaceleración o una caída. En el caso del impuesto a las utilidades, se ha desacelerado y su recaudación aumentó en los primeros nueve meses del año apenas un 2,7% respecto a igual periodo del año anterior.

Por su parte la recaudación de los impuestos sobre las importaciones bajó 4,6% en ese mismo periodo, sobre las exportaciones también decayó un 3,3%, el tributo de ventas apenas aumentó un 0,8% y la recaudación del tributo selectivo de consumo cayó un 11,3% en el periodo citado.

Impuesto Variación acumulado a setiembre 2018
respecto a acumulado setiembre 2017
Ingresos y utilidades 2,7%
Sobre importaciones -4,6%
Sobre exportaciones -3.3%
Ventas 0,8%
Consumo -11,6%
Otros ingresos tributarios 3,9%
Total ingresos tributarios 1,1%
Fuente: Ministerio de Hacienda

Del lado de los gastos, el Ministerio explicó que aunque con una tasa de crecimiento menor a la registrada en 2017, el aumento de los gastos corrientes (principal componente de los gastos totales) alcanzó 7,3%. Esto a pesar de las acciones que sigue realizando el Gobierno para contenerlo.

Este aumento equivale a unos ¢317,675 millones y se explica, sobre todo, por el incremento de 7,9% (¢143,364 millones, aproximadamente) en las transferencias; cifra que representa el 45,1% de ese incremento. También, los intereses aumentaron 13,2% y las remuneraciones 4,4%.

“Frente al panorama que enfrentamos hoy, tengo la confianza en que los diferentes actores que deben participar en lo que sigue del proceso para contar con la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, tengan clara la trascendencia de aprobar esta reforma y evitar que el país entre de inmediato en una crisis que nos costaría muchos años revertir”, enfatizó la jerarca.