Por: Patricia Leitón.   23 febrero

El Gobierno se vio forzado, el año pasado, a elevar el porcentaje de endeudamiento en dólares y a reducir los plazos de sus colocaciones de bonos para poder captar los recursos que requería, especialmente hacia fin de año.

El Gobierno requiere los recursos para que las escuelas, la seguridad y todas sus funciones continúen operando. Albert Marín/Archivo
El Gobierno requiere los recursos para que las escuelas, la seguridad y todas sus funciones continúen operando. Albert Marín/Archivo

Es por ello que el porcentaje de la deuda en dólares subió de 37,8%, en el 2016, a 40% en el 2017, con lo cual se refuerza una tendencia que viene desde el 2011, cuando representaba un 29,6% del total.

Por su parte, el porcentaje de deuda a un año que se había reducido de 23,3% del total, en el 2010, a 12% en el 2016, revirtió su comportamiento y se elevó a 14,6%, en el 2017.

La información la publicó ayer el Ministerio de Hacienda en una exposición al mercado bursátil, donde las autoridades explicaron el plan de endeudamiento del Ministerio, en el primer semestre de este año, en el cual planean captar un máximo de ¢1,25 billones, de cuales prácticamente han vendido bonos por la mitad, en los primeros meses del año.

La deuda del Gobierno alcanzó, en el 2017, un monto equivalente al 49,2% de la producción y crece a grandes pasos debido a los persistentes déficits del Gobierno Central.


Más riesgos

Estos dos cambios (más dólares y menor plazo) incrementan el riesgo cambiario y el riesgo de refinanciamiento para el Gobierno.

Las autoridades del Ministerio de Hacienda reconocen estos riesgos, pero explicaron que requerían los fondos para no afectar la operatividad del Estado.

“El inversionista quería corto plazo, nosotros no hacemos negocios de previo, tenemos que hacer una subasta, y lo que llegaba a la subasta lo tomábamos o no lo tomábamos”, explicó Martha Cubillo, viceministra de Gastos.

“Necesitábamos darle operatividad al fin de año, recordemos que el fin de año tenemos que pagar salarios, las transferencias a la Caja, etc. Además, esta Tesorera exige que haya un monto en la apertura (del año) porque sino este país se desbalancea, nosotros empezamos a pagar impuestos hasta el 15 de enero, pero yo tengo que empezar a pagar pensiones y salarios y demás a principio del año”, añadió.

Vidal Villalobos, gerente de Estudios Económicos de Prival Bank, coincidió con Cubillo en que Hacienda no tuvo otro camino.

“Fue una necesidad a la que fue empujado el Ministerio de Hacienda para poderse financiar, el semestre pasado. Recordemos que el Banco Central aumentó la tasa de política monetaria para recuperar el premio por ahorrar en colones, eso le ponía presión al Ministerio de Hacienda, para que también aumentara las tasas, como querían tener un perfil bajo de tasas de mediano y largo plazo, no les quedó más que empezar a captar en el corto plazo”, comentó Villalobos.

El subtesorero Nacional, Mauricio Arroyo, explicó que si bien es cierto aumentó la deuda a un año plazo, la parte más importante de la deuda se mantiene a largo plazo (53% del débito está colocado a más de cinco años).

Más contratos de colocación

Para el 2018, el Ministerio de Hacienda informó de que, además del monto de ¢ 1,25 billones anunciado, realizará contratos de colocación hasta por $2.000 millones.

El contrato de colocación es una figura, incluida en el Reglamento sobre Oferta Pública de Valores, mediante el cual se colocan recursos mediante un intermediario local, pero que pueden comprar los inversionistas extranjeros.

El Gobierno anunció un contrato de colocación hasta por $.1.500 millones en noviembre pasado, pero todavía no lo concreta.

Este viernes, el Subtesorero informó de que este año ofrecerán más contratos de colocación. Cubillo detalló que si este contrato se logra en su totalidad entonces ofrecerán otros más hasta por $500 millones. Aclaró, además, que pueden ser en colones.

El asesor de inversiones, Julio Carvajal, cuestionó que si el contrato de colocación es legalmente correcto y si hay bancos interesados como lo señala Hacienda, entonces ¿por qué no se ha concretado?

Por su parte, José Miguel Grillo, coordinador de Negociación Grupo Financiero Mercado de Valores, consideró que lo planteado por el Banco Central y el Ministerio de Hacienda les hace pensar que el Gobierno sigue dependiendo del mercado local, por lo que habrá un estrujamiento del crédito y con ello, aumento en las tasas de interés.