Óscar Rodríguez.   22 abril
Los desembolsos para el financiamiento de carreras universitarias se incrementaron, en los últimos tres años, a un ritmo mucho mayor que los ingresos de Conape. Foto: Luis Navarro

Un fuerte incremento en los créditos otorgados a estudiantes tienen estrujadas las finanzas de la Comisión Nacional de Préstamos para Educación (Conape).

El desembolso de recursos para el financiamiento de carreras académicas aumentó 47% en los últimos dos años, al pasar de ¢22.697 millones, en el 2016; a ¢33.331 millones en el 2018.

Del lado de los ingresos el ritmo de expansión no fue el mismo, pues se incrementaron solo el 7% en el mismo periodo. En el 2016 ascendieron a ¢28.737 millones; mientras que el año pasado fueron ¢30.665 millones.

De hecho en el 2018, el gasto total de Conape (incluido el costo operativo) fue de ¢37.504 millones, es decir casi ¢7.000 millones por encima de sus ingresos. El dinero faltante se tomó del superávit acumulado de la entidad.

Para este año, la asfixia en las finanzas de la institución se recrudeció cuando la Contraloría General de la República (CGR) improbó parte del presupuesto de Conape para el 2019.

#related

La entidad no avaló ¢7.093 de aporte de la banca pública porque la Comisión lo incorporó sin tener garantía del ingreso.

Se trata de ¢6.646 millones de aporte del Banco de Costa Rica, como administrador de un fideicomiso de Banca para el Desarrollo, que actualmente está en litigio en el Tribunal Contencioso Administrativo.

Así como ¢447 millones del Banco Popular y el Banco Nacional que presupuestaron transferir menos recursos a Conape.

Ver más!

Efraín Miranda, secretario ejecutivo de Conape, negó que los apuros financieros de la institución fueran consecuencia de una inadecuada planificación de ingresos y compromisos de gasto.

“No ha existido una mala planificación presupuestaria. Para los años 2017 y 2018 los ingresos provenientes del 5% sobre las utilidades de los bancos pertenecientes al Sistema Bancario Nacional han disminuido”, reconoció Miranda.

El jerarca confirmó que recortaron el monto de recursos a prestar durante este año, pues de ¢31.670 millones previsto a desembolsar este año, bajó a ¢27.584 millones.

En principio se había reducido hasta ¢24.577 millones, pero efectuaron una modificación presupuestaria y el monto se elevó en ¢3.000 millones.

Aunque falta el aval de la Contraloría, según aceptó José Leonardo Sánchez, presidente de la Junta Directiva de Conape.

Sánchez confirmó que dicha situación provocará que no cumplan la meta de colocar 4.500 nuevas operaciones de crédito durante este año.

“Considerando el rebajo (presupuestario) las metas deben reajustarse al presupuesto real, para la atención de las obligaciones contraídas”, dijo Sánchez.

Conape anunció, el pasado 30 de marzo, que dejaría de financiar 36 carreras universitarias como consecuencia de altos niveles de desempleo en áreas como medicina, enfermería, periodismo, historia y psicología.

Ver más!
Estructura financiera

Las complicaciones de Conape comenzaron debido a una expansión del crédito, en los últimos tres años, por una mayor demanda de préstamos por parte de estudiantes, reconoció la entidad a la CGR en el Informe de Evaluación Presupuestaria del 2018, el cual tiene copia La Nación.

La institución pasó de otorgar 5.353 operaciones de crédito en 2014 y 2015; a casi 5.800 para el periodo comprendido entre el 2016 y 2018.

Este crecimiento generó una presión extra en los egresos de la Comisión, los cuales comenzaron a presentarse desde el año pasado.

“Para poder cumplir con los desembolsos financieros a estudiantes, durante el 2018 se aprobaron dos presupuestos extraordinarios por un monto ¢6.888 millones”, se destaca en el documento.

El Secretario Ejecutivo de Conape explicó que cada crédito tiene, en promedio, un plazo de cuatro años de desembolsos.

Por tanto, el fuerte crecimiento de las nuevas operaciones, en los últimos tres años, presionan la salida futura de recursos.

Los dos principales ingresos de la entidad son el aporte del 5% de las utilidades anuales de la banca, pública y privada, y el pago de los créditos otorgados a los estudiantes a los cuales les financian las carreras universitarias.

Precisamente la contribución bancaria, establecida por ley, cayó casi un 30% el año pasado.

La institución recibió ¢12.165 millones de la banca, frente a los ¢17.041 millones, en el 2017, según los estados financieros de Conape.

Ver más!

El aporte de los bancos se comporta según la evolución económica del país. En momentos de crecimiento, cuando la banca eleva el crédito, sus ganancias suben.

Pero las utilidades bajan en periodos de desaceleración, precisamente por el cual pasa la economía del país, según el índice mensual de actividad económica, calculado por el Banco Central.

“La situación financiera actual obedece a (...) un incremento inusitado de la demanda (de crédito) y una disminución de los ingresos de aportes bancarios”, afirmó el presidente de la Directiva de la institución.

En el caso de los estudiantes financiados por Conape, los datos de morosidad de la institución muestran que el 88% de las operaciones están al día en el pago y el 6% tiene atrasos de menos de 30 días.

El restante 6% de los préstamos presentan una mora de más de un mes o están en proceso de cobro judicial.

La cartera total de crédito de Conape cerró, en el 2018, con un saldo de ¢216.875 millones, es decir un incremento del 13%, comparado con los ¢191.234 millones del año previo, según sus estados financieros.

Ver más!