Patricia Leitón, Óscar Rodríguez.   13 noviembre
Se espera que la colocación ayude a bajar más las tasas de interés y la mayor cantidad de divisas podría influir en el tipo de cambio. En la fotografía, Luis Meléndez, analista de INS Valores. Fotografía: José Cordero

Con los $1.500 millones en eurobonos que el Gobierno vendió en los mercados internacionales, este martes 12 de noviembre, más otros préstamos externos e internos, tiene recursos suficientes para hacer frente, sin problemas, a los pagos de fin de año, especialmente aguinaldos.

Además, quedará con un prefondeo para comenzar el 2020.

Este panorama difiere al del año pasado, cuando el Gobierno atrasó el pago de aguinaldos al sector público, debido a sus problemas de liquidez.

Este martes, el Gobierno de Costa Rica regresó a los mercados internacionales con una emisión de $1.200 millones al 2031 (11 años y fracción), a una tasa de 6,25%, y $300 millones restantes en un instrumento que vence en el 2045, al 7,25%.

Con esta transacción se culminó el largo camino, de casi un año, desde que el Gobierno propuso el proyecto inicial, en enero del 2019, para captar $6.000 millones en un plazo máximo de seis años, hasta su colocación.

A estos recursos se une, también, un crédito de apoyo presupuestario con el Banco Interamericano de Desarrollo, por $350 millones, cuyos recursos ya ingresaron, y otro crédito, que se analiza en la Asamblea Legislativa, por $500 millones, con la Corporación Andina de Fomento (CAF).

La exministra de Hacienda, Rocío Aguilar, explicó que la CAF también daría otro crédito por $500 millones que se aprobaría luego de que se gire el primero.

Además, ella también trabajó en otro crédito con el Banco Mundial, de la cual obtuvieron respuesta positiva, según comentó este martes 12 de noviembre, y que podría andar entre $250 millones y $500 millones si se hace en conjunto, y sería para el año siguiente.

Se suma otra operación con la Agencia Francesa para el Desarrollo en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo, por $240 millones, recordó Aguilar.

Además, el Ministerio de Hacienda anunció que para el segundo semestre del 2019 vendería bonos en el mercado interno para recoger recursos por ¢1,4 billones.

Según informó este martes la Tesorería Nacional, al 11 de noviembre se han captado un total de ¢1.071.139 millones, lo cual representa 77% del total anunciado.

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A estos préstamos se suma una cifra histórica de canjes de deuda, que un cambio de títulos de corto plazo por otros de más largo plazo, la cual superó el billón de colones, este año.

De esta forma, se estará cubriendo el financiamiento del 2019, que fue muy alto, de 13,3% de la producción, según se había estimado en el proyecto de eurobonos, y se ayuda a afrontar el 2020 para el cual se proyectó, en el plan, necesidades de financiamiento por cerca del 12% de la producción.

Se consultó al ministro interino de Hacienda, Rodolfo Cordero, sobre cómo queda el prefondeo del Ministerio para el próximo año, es decir, cuántos meses de gastos se cubren con los recursos que tienen, pero no fue posible obtener respuesta.

El Ministerio de Hacienda se referirá, el próximo jueves, a los eurobonos.

Aguilar explicó que la colocación de los eurobonos era uno de los pilares para consolidar la reforma fiscal, el otro era la aprobación del proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y su implementación.

Añadió que con estos recursos y los otros préstamos se corrigen los riesgos de deuda que se habían acumulado, entre ellos, el riesgo de liquidez.

Efectos en la economía

La operación de los eurobonos más los créditos externos disminuyen las necesidades de financiamiento interno lo cual resta presión a las tasas de interés y eso debería ayudar a animar la economía.

Vidal Villalobos, asesor económico del Grupo Prival, consideró que habrá menor apuro del Gobierno en las subastas y eso ayudará a bajar las tasas, lo cual luego se traslada al mercado.

“No hay fuerza en la demanda interna de créditos y esto va a ayudar”, comentó Villalobos.

El presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero, comentó que ya se está empezando a ver una caída en las tasas de interés, en la tasa básica pasiva y en las tasas para préstamos, que ya se empieza a notar en una recuperación del crédito y la actividad económica.

No obstante, la abundancia de divisas puede generar presiones a la baja en el precio del dólar, lo cual afecta a sectores importantes como los exportadores y el turismo.

“El ingreso de recursos del mercado externo al Gobierno... no pasa directamente por el mercado cambiario, en principio esto ingresó a las cuentas del Banco Central como un depósito del Gobierno en dólares y es sólo en el momento en el que decida utilizar esos dólares para hacer pagos en colones que deberá vendérselos al Banco”, explicó Cubero.

Añadió que el Banco Central puede decidir acumularlos para sus reservas, venderlos en el mercado cambiario o usarlos para pagar créditos como el que tiene con el Fondo Latinoamericano de Reservas por un saldo de $750 millones.

Estas acciones mermarían la cantidad de divisas y evitarían presiones mayores a la baja en el tipo de cambio.

Hacienda también podría utilizar los dólares para pagar deuda externa en dólares. Según el perfil de vencimientos que publica el Ministerio de Hacienda en su página web para el 2020 hay vencimientos por $781 millones de deuda interna en dólares y de $344 millones de deuda externa en dólares.

El economista Dennis Meléndez llamó la atención en que con estas operaciones en dólares el Gobierno y el Banco Central entran en un conflicto de intereses, pues si el Central permite una devaluación se le encarece sensiblemente el servicio de la deuda y eso le sale demasiado caro al Gobierno.