Óscar Rodríguez. 24 abril

La falta de recursos del Gobierno, el alza en el gasto de hospitalización de pacientes y el estancamiento en el crecimiento de los salarios de los trabajadores pueden acelerar la crisis del seguro de salud y hacer que llegue más rápido de lo previsto por la Caja.

El estudio actuarial efectuado al Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM), determinó que si alguna de estas tres variables empeora, el sistema tendrá solvencia hasta el 2024.

El análisis efectuado al régimen de salud pública determinó, en un escenario base, que los problemas del seguro empezarían a partir del 2027.

La proyección base es aquella que más se puede acercar a la evolución prevista del régimen al 2030, según el comportamiento del sistema entre 2006 y 2015.

Para efectuar la proyección se toman en cuenta variables como aumento de asegurados, inflación, crecimiento de los salarios, nacimientos en el país, envejecimiento de la población, entre otros.

Si el costo de la hospitalización crece entre 4,18% y 8,71%, al 2030, el seguro de salud enfrentará problemas de financiamiento a partir del 2024 y no el 2027, se detalla en el estudio actuarial hecho al sistema. Adultos mayores esperan para ser atendidos en el Hospital Geriátrico Dr. Raúl Blanco Cervantes. Foto: Luis Navarro
Si el costo de la hospitalización crece entre 4,18% y 8,71%, al 2030, el seguro de salud enfrentará problemas de financiamiento a partir del 2024 y no el 2027, se detalla en el estudio actuarial hecho al sistema. Adultos mayores esperan para ser atendidos en el Hospital Geriátrico Dr. Raúl Blanco Cervantes. Foto: Luis Navarro

El informe realizado por la Dirección Actuarial y Económica de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) proyectó tres escenarios más pesimistas y otros tres más optimistas.

Para que los escenarios más positivos se cumplan debe elevarse el aseguramiento y reducirse el promedio de servicios médicos brindados y de días de hospitalización.

Sin embargo, el estudio actuarial proyectó un incremento de la demanda de servicios de salud debido al acelerado envejecimiento de la población del país y los padecimientos que requieren una mayores días de internamiento de los adultos mayores.

El seguro de salud se financia con la contribución de 1,7 millones de trabajadores, 85.000 patronos y el Estado. Los primeros cotizan 9,25% del salario mensual; los patronos públicos y privados aportan el 5,50% y la cuota estatal es de 0,25%.

Los ingresos del régimen financian al año una estructura de sanidad pública conformada por 104 áreas de salud que atienden, en promedio, a 46.000 personas; y más de 1.039 Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (Ebáis), que brindan servicios médicos a 4.500 personas, en promedio.

Además, de una red hospitalaria de 29 centros médicos en todo el país y una planilla compuesta por 56.000 trabajadores.

Escenarios pesimistas

El estudio determinó que el déficit fiscal del Gobierno puede generar que este deje de pagar el 50% de sus obligaciones al SEM, al 2030.

Si dicho proyección se cumple se acelerará el punto crítico de insolvencia de régimen.

El Estado aporta un 0,25% por concepto de los 1,7 millones de trabajadores asegurados.

Además, realiza la contribución al sistema de salud para la atención de la población penitenciaria e indigentes.

Fernando Llorca, presidente ejecutivo de la Caja, resaltó que en los últimos años el Poder Ejecutivo comenzó a pagar la deuda histórica con el SEM.

"El Gobierno reconoció gran parte de la deuda del Estado con la Caja, por lo menos se saldó el 55% de la deuda. Eso permitió la renovación de la infraestructura con un portafolio de proyectos histórico", explicó Llorca.

El declive del sistema también se daría en 2024 si el costo de la hospitalización de personas supera el rango de 4,18% a 8,71%.

El estudio señala que el promedio del gasto por la atención de pacientes en hospitales ascendió a 4,18%, entre el 2008 y 2015.

"El aumento en los costos puede asociarse con la utilización de nuevas tecnologías más costosas o al uso intensivo de las tecnologías disponibles", se detalla en el informe actuarial.

La última variable de presión al régimen será que el incremento de la tasa real de los salarios, al 2030, pasa del promedio anual del 2% al 1%.

(Video) ¿Por qué corre riesgo el seguro de salud a partir del 2027?

El aumento de los sueldos de los trabajadores asegurados es muy relevante para el sistema, pues la contribución al seguro de cada empleado, el patrono y el Estado se efectúa con base en la remuneración del trabajador.

El informe actuarial estableció que la contribución obrero-patronal al SEM pasará de representar el 76% de los ingresos anuales, al 80%.

"Se presenta una importante disminución en el nivel de ingresos, generando una disminución promedio para el período de proyección del 6%", revela el estudio.

Mejora en proyección

Los escenarios del estudio actuarial tienden a mejorar y alejar el punto de insolvencia del régimen con supuestos de evolución más optimistas, a los descritos en el escenario base.

El incremento del empleo formal es una de las variables descritas en el estudio para prever un escenario donde los ingresos y el gasto del SEM son equilibrados hasta el 2027.

Para que tal escenario se cumpla, se debe dar un incremento anual del 2,75% de cotizantes asalariados y de 1,20% de trabajadores independientes.

Llorca resaltó que la institución autónoma creó nuevos mecanismos de aseguramiento para lograr dicha tasa de incremento.

El jerarca mencionó las nuevas modalidades de cotización para trabajadoras domésticas, recolectores de café y micro, pequeñas y medianas empresas.

Por último, la sostenibilidad del seguro de salud podría superar el 2030 si hay una disminución en la demanda de servicios médicos y de la estancia promedio de hospitalización.

La reducción de los servicios de salud ocurriría, señala el informe, con una modificación en el estilo de vida de la población que permita reducir los padecimientos crónicos vinculados con la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el fumado.

Además, si la institución consigue reducir un día la estancia promedio de pacientes en hospitales se conseguiría más equilibrio financiero.

La estancia promedio de hospitalización fue siete días al 2015.

Sin embargo, el propio estudio proyecta que los días de internamiento tenderán a elevarse en los próximos años por el alza en la atención de adultos mayores.

El promedio de hospitalización de personas mayores de 65 años fue de 13 días, al 2015.