Patricia Leitón. 6 agosto
El presupuesto del Gobierno Central lo discute la Asamblea Legislativa y el de las instituciones públicas lo analiza la Contraloría General de la República. Helio Fallas, exministro de Hacienda, entregó el presupuesto del Gobierno Central para el 2018 a Gonzalo Ramírez, exresidente de la Asamblea Legislativa y Paulina Ramírez, exdiputada. Foto Jeffrey Zamora.
El presupuesto del Gobierno Central lo discute la Asamblea Legislativa y el de las instituciones públicas lo analiza la Contraloría General de la República. Helio Fallas, exministro de Hacienda, entregó el presupuesto del Gobierno Central para el 2018 a Gonzalo Ramírez, exresidente de la Asamblea Legislativa y Paulina Ramírez, exdiputada. Foto Jeffrey Zamora.

Los costarricenses no saben con detalle cómo se gasta el dinero los impuestos. Así lo reflejan los resultados de la Encuesta de Presupuesto Abierto 2017, en el cual Costa Rica obtuvo 56 puntos de 100 en cuanto a la transparencia presupuestaria, lo cual se encuentra dentro del rango donde el estudio considera que la información es limitada.

Esta encuesta la realiza cada dos años la Alianza Presupuestaria Internacional (IBP, por sus siglas en inglés) y es una herramienta independiente y comparativa que mide, por medio de 109 variables, si el gobierno pone a disposición del público información clave sobre el presupuesto, y la rendición de cuentas de los 115 países evaluados.

De esta encuesta surgen tres indicadores: uno es el índice de presupuesto abierto (OBI, por sus siglas en inglés), en el cual Costa Rica tiene un 56 de 100. Para obtener esta nota evalúan si el gobierno central pone a disposición del público ocho documentos presupuestarios clave en línea de manera oportuna, y si estos documentos presentan la información del presupuesto de forma exhaustiva y útil.

Lo positivo en este indicador es que el país ha mejorado un poco, pues cuando inició en el 2006 tenía un 45 de 100 y en el 2017 la nota obtenida está por encima del promedio global.

Otro indicador es el de participación pública, donde nuestro país obtiene un siete de 100, y por lo tanto se considera que el país ofrece pocas oportunidades al público para participar en el proceso presupuestario; y otro es el de vigilancia del presupuesto, donde Costa Rica obtiene un 70 de 100, lo cual indica que la legislatura y la institución superior de auditoría de nuestro país proporcionan vigilancia adecuada del presupuesto.

¿Por qué es importante?

Para un país, la transparencia presupuestaria es importante por diversidad de razones, indica el Programa dentro del comunicado.

Por un lado, permite tener acceso a la ciudadanía sobre la forma en que se invierte el dinero recaudado con los impuestos, y da al público la oportunidad de participar en discusiones políticas que conforman el presupuesto. Por otro lado, posee mecanismos de control para evitar la asignación inadecuada de los fondos públicos.

También, la Encuesta es valorada positivamente por las entidades financieras. Los gobiernos frecuentemente deben tomar préstamos de mercados de crédito privado para recaudar los fondos necesarios para proporcionar servicios e implementar programas.

“La transparencia presupuestaria fomenta el tipo de predictibilidad que los inversores globales necesitan, de modo que la falta de transparencia puede impedir el acceso del país a créditos para financiar las necesidades del público”, señala el comunicado.

“Existen pruebas de que una mayor transparencia conduce a un acceso mejor y más barato a mercados crediticios; lo que, a su vez, permite el desarrollo de programas de reducción de la pobreza más eficaces”, añade el documento.

Para mejorar su transparencia presupuestaria la organización realiza varias recomendaciones, entre ellas, elaborar y publicar un documento preliminar del presupuesto y una revisión de mitad de año y aumentar la información provista en el proyecto de presupuesto del ejecutivo, proporcionando un mayor detalle sobre las medidas de desempeño del presupuesto, vinculando el presupuesto más estrechamente con la política y proporcionando más información sobre los pronósticos macroeconómicos y su efecto potencial sobre el presupuesto.

Además, si el país busca que la participación pública sea más activa debe implementar planes pilotos de mecanismos para los miembros del público y los funcionarios del ejecutivo para intercambiar opiniones sobre cuestiones del presupuesto nacional durante su formulación y el monitoreo de su implementación.