Patricia Leitón.   4 junio
El billete de ¢50.000 empezó a circular en el 2012. Foto: Banco Central de Costa Rica.

El Banco Central informó, mediante un comunicado, que retiró de circulación el billete de ¢50.000, debido, entre varias razones, a la baja inflación, alta bancarización, escasa demanda y riesgo de ser utilizado en actividades ilícitas.

“El Banco Central de Costa Rica (BCCR) recuerda al Sistema Financiero Nacional y al público en general que, según lo había acordado la Junta Directiva de la institución en diciembre del 2017, desde el año 2018 dejó de emitir el billete de ¢50.000. La decisión de no circular los billetes de ¢50.000 fue informada en octubre del 2018 a las entidades financieras”, indicó la entidad.

Se consultó al Banco si el comunicado obedece a una mayor consulta de las entidades financieras por este billete a raíz de una mayor demanda de los clientes y se espera una respuesta.

Según había informado este diario el 13 de mayo pasado, los clientes de entidades financieras han reforzado su liquidez para afrontar la crisis económica, lo cual se ve reflejado en el incremento en las cuentas corrientes.

El Banco Central de Costa Rica (BCCR) había informado, en agosto del 2012, cuando empezaron a circular estos billetes, de que no se dispensarían en cajeros.

En el comunicado de este jueves 4 de junio, el Banco explicó que esta denominación mantendrá su valor como medio de pago en la economía nacional hasta la fecha que oportunamente será comunicada, con suficiente antelación.

“La decisión de la Junta Directiva del BCCR de diciembre del 2017 en que acordó dejar de emitir el billete de ¢50.000 tomó en cuenta, en primera instancia, que el índice de inflación observado durante los últimos años (menor al 3%), es muy inferior al vigente en el 2007 (de dos dígitos), cuando se decidió emitir el billete de ¢50.000. Esto significa que la estructura de precios de los bienes y servicios en la economía nacional no ha sufrido cambios que ameriten la circulación de esa denominación para realizar pagos”, informó el Banco.

Añadió que en Costa Rica los pagos por montos iguales o superiores a los ¢50.000 se hacen, por lo general, con medios electrónicos. Lo anterior gracias a los altos niveles de bancarización, así como el auge y la buena acogida que han tenido medios de pago como SINPE Móvil, las transferencias electrónicas y las tarjetas bancarias.

Aunado a lo anterior, indicó el emisor, el usuario dispone de otras cinco denominaciones de billetes para realizar pagos en efectivo.

“Además, el billete de ¢50.000 ha tenido una escasa demanda. Como sucede con el billete de $100 dentro y fuera de los Estados Unidos de América, algunos comercios se rehúsan a recibirlo como medio de pago por temor a recibir piezas falsificadas”, indica el comunicado..

“Tal y como sucedió con el billete de 500 euros que dejó de emitir años atrás el Banco Central Europeo, también en países como Estados Unidos e Inglaterra se ha discutido la conveniencia de dejar de emitir la alta denominación. Esto, ante la relación que se hace de los billetes de alto valor con el lavado de dinero, la legitimación de capitales, el financiamiento de actividades ilícitas y la evasión de impuestos, condiciones propiciadas por la escasa trazabilidad que caracteriza al efectivo", se destaca.

Por lo anterior, en el 2016, las autoridades del Ministerio de Hacienda solicitaron al Banco evaluar la posibilidad de retirar de circulación el billete de ¢50.000, explicó Marvin Alvarado, director de la Tesorería de esta institución.

Otras consideraciones fueron que el billete de ¢50.000 exige una cantidad importante de billetes de las denominaciones menores para dar cambio o vuelto, lo que genera una mayor demanda sobre la fabricación de billetes y, por ende, un aumento en los costos de emisión; tampoco hay un interés manifiesto de los bancos por colocar el billete de ¢50.000 en los ATM, por los riesgos de asalto del que son objeto; y por su alto valor monetario¢ es la denominación que presenta la mayor tasa de falsificación respecto a la cantidad de billetes auténticos en circulación.