Óscar Rodríguez. 15 enero
AyA corre para poder contratar a 359 trabajadores, cesados a finales del 2018, pues son parte de los encargados de atender emergencias en acueductos y alcantarillado sanitario. Fotografía con fines ilustrativos: Alonso Tenorio.
AyA corre para poder contratar a 359 trabajadores, cesados a finales del 2018, pues son parte de los encargados de atender emergencias en acueductos y alcantarillado sanitario. Fotografía con fines ilustrativos: Alonso Tenorio.

El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) asegura que encara una serie de atrasos para atender emergencias debido a un contratiempo con la aprobación de su presupuesto de este año, lo cual implicó despedir a 359 empleados a finales del 2018.

Las personas cesadas representan el 9% de la planilla de la institución al cierre del año pasado.

Los funcionarios laboraban en las cuadrillas encargadas de atender rupturas en las tuberías, en la red de abastecimiento de agua potable y aguas negras del país.

Yamileth Astorga, presidenta ejecutiva de la entidad, manifestó que al suprimirse dichos puestos, la capacidad de reacción para atender eventualidades se redujo.

AyA eliminó dichos puestos después de que la Contraloría General de la República (CGR) rechazara el financiamiento de las plazas, pues la creación de los puestos carece del aval de la Autoridad Presupuestaria del Ministerio de Hacienda.

En vista de lo anterior, el Instituto tenía previsto mantener a esos trabajadores mediante la figura de jornaleros (como eran contratados hasta diciembre pasado), mientras Hacienda tramitaba la autorización de la contratación en cargos fijos.

Sin embargo, la Contraloría tampoco aprobó una partida de ¢2.349 millones para jornales, por tratarse de contratación de trabajadores ocasionales ya sea por horas o días.

“Asignar recurso en estas condiciones resulta incongruente con los principios presupuestarios de universalidad e integridad, especificación y de especialidad cuantitativa y cualitativa, por cuanto implica desnaturalizar el carácter interino y temporal de la contratación efectuada con cargo a esta subpartida (jornal)”, resaltó la Contraloría en el oficio DFOE-0579, del 14 de noviembre anterior.

La jerarca del AyA resaltó que el servicio no dejará de brindarse, pero el tiempo de respuesta será mayor.

“Si hay una fuga, no vamos a poder atenderla rápido, o si hay una conexión, se va a atrasar (...). Si ocurre alguna eventualidad será necesario movilizar una cuadrilla de trabajadores, de un lado de la ciudad a otro, para atenderla porque no contamos con suficiente personal”, explicó Astorga.

Solución del problema

La presidenta del AyA resaltó que tuvieron una reunión en Hacienda y esperan contar con el visto bueno de las plazas este mismo mes de enero, pues la institución sí tiene garantizado el financiamiento de los sueldos de esos trabajadores.

“Desde abril del 2018 se solicitaron las plazas, pero la Autoridad Presupuestaria pidió información adicional. El año terminó y no se pudo mantener el personal. Todos fueron liquidados y se le pagó todo conforme la ley”, detalló.

Astorga añadió que históricamente la institución contrató, hasta por más de 15 años, a trabajadores con la figura de jornal por no contar con nuevas plazas.

La razón era que la entidad no lograba, vía ajustes tarifarios, garantizar el financiamiento de los trabajadores en cargos fijos.