Óscar Rodríguez.   12 junio
María Lucía Fernández, jerarca de Sugeval, explicó que pese al cierre de Aldesa Puesto de Bolsa, la empresa debe hacer frente al procedimiento administrativo sancionatorio. Foto: Jorge Castillo.

La decisión de solicitar la intervención judicial de Aldesa Corporación de Inversiones tuvo repercusiones en el Grupo Bursátil Aldesa, negocio supervisado por la Superintendencia General de Valores (Sugeval).

Entre las consecuencias está el cierre de negocios, por decisión de la propia empresa, y el trasladar de inversiones a otras compañías por pedido de clientes.

De forma prácticamente inmediata a la petición hecha en el Juzgado Concursal, Aldesa comenzó el proceso de desinscripción de Aldesa Puesto de Bolsa lo cual significó el traslado de 1.200 clientes y $220 millones de custodia a otras empresas, la mayoría al Puesto de Bolsa Inversiones SAMA.

Maria Lucía Fernández, jerarca de la Sugeval, confirmó a La Nación, a finales de mayo, el traslado de clientes.

“Todos los valores de oferta pública y efectivo mantenido por cuenta de terceros ya fueron trasladados a otras entidades reguladas según las instrucciones recibidas de parte de los clientes. Esto se hizo hacia el Puesto de Bolsa Inversiones SAMA si no se recibieron instrucciones expresas”, recalcó Fernández.

Asimismo explicó que, pese al cierre del puesto, la empresa debe hacer frente al procedimiento administrativo sancionatorio iniciado por la entidad supervisora.

A finales de mayo pasado, se informó mediante un hecho relevante de la decisión de la Asociación Institución Cultural Germano Costarricense de trasladar el Fideicomiso de Titularización Humboldt, de Aldesa Sociedad Titularizadora al Banco Improsa.

El fideicomiso se creó para captar recursos y construir un edificio, un anfiteatro, una terminal de buses y un parqueo.

Entre los últimos acuerdo de la firma bursátil están la liquidación de cinco fondos de inversión administrados por Aldesa Sociedad de Fondos de Inversión.

La empresa justificó la decisión en que dichos instrumentos tenían menos volumen de inversiones.

Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de desinscribir otros fondos, pues el objetivo es concentrarse en proyectos inmobiliarios.

“Cuáles y cuántos fondos mantendremos bajo nuestra administración dependerá de criterios de negocio, recordando sí que estamos ante una reestructuración para maximizar la rentabilidad del negocio”, detalló la firma a finales de abril pasado.