Carlos Cordero Pérez. 17 abril
Para incentivar la innovación, uno de los cambios que se requieren, según Camtic, es en la actualización de los programas de formación de talento. En la foto estudiantes de las ingenierías de la Universidad Hispanoamericana desarrollarán competencias en el manejo de avanzados procesos de manufactura. (Foto Mayela López / Archivo GN)
Para incentivar la innovación, uno de los cambios que se requieren, según Camtic, es en la actualización de los programas de formación de talento. En la foto estudiantes de las ingenierías de la Universidad Hispanoamericana desarrollarán competencias en el manejo de avanzados procesos de manufactura. (Foto Mayela López / Archivo GN)

El Micitt perfila más de una docena de iniciativas para impulsar la innovación con la mira en cumplir las condiciones para la adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

“Hemos analizado con detalle estudios, como la evaluación de la OCDE”, afirmó el ministro Luis Adrián Salazar. Agregó que la están tomando en cuenta en los esfuerzos emprendidos.

Para la Fundación Costa Rica - Estados Unidos para la Cooperación (Crusa), la coordinación institucional y tener una estrategia de innovación son fundamentales.

Por su parte, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) insiste que es necesario elevar la competitividad y reactivar la economía con medidas dirigidas a la desregulación, la simplificación de trámites, el comercio transfronterizo, la reducción de la informalidad, y la disminución de costos en general y de la energía específicamente.

“Se requiere promover cambios que busquen la eficiencia y la reestructuración del Estado”, reiteró Gonzalo Delgado, presidente de Uccaep.

Hubert Arias, presidente de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic), apuntó a los cambios que se requieren en la formación de talento y en los planes curriculares, así como para fomentar la investigación y una cultura de conocimiento.

El país sigue estancado en inversión en ciencia y tecnología, en protección de la propiedad intelectual y en innovación.

Según el Foro Económico Mundial, de 140 países, Costa Rica ocupó en el 2018 la posición 55 en el índice de competitividad y en la capacidad de innovación. Se obtiene mejor ubicación en tres de los indicadores de innovación, pero no así en otros siete (ver gráfico).

Los datos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), de Naciones Unidas, muestran que Costa Rica tampoco se destacó, en el 2018, por las solicitudes de registro de patentes, diseños y marcas.

Los indicadores del Banco Mundial, disponibles hasta el 2016, apuntan al estancamiento, excepto en el personal dedicado a investigación y desarrollo, que creció a 572 por millón de habitantes.

El estancamiento se evidenció cuando la OCDE reportó el año pasado que el país tiene las mismas debilidades señaladas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el 2008, incluyendo la baja articulación entre las instituciones.

El ministro Luis Adrián Salazar indicó que la estrategia de transformación digital, que presentó en octubre del 2018, incluye acciones en el campo de la innovación. Adicionalmente se trabaja en otros planes e iniciativas. (Foto Mayela López / Archivo GN)
El ministro Luis Adrián Salazar indicó que la estrategia de transformación digital, que presentó en octubre del 2018, incluye acciones en el campo de la innovación. Adicionalmente se trabaja en otros planes e iniciativas. (Foto Mayela López / Archivo GN)
Acciones

El jerarca del Micitt reconoció que se requiere “una arquitectura institucional” que diseñe y articule políticas y programas en la materia.

“Nos hemos acercado a diferentes actores del ámbito académico, institucional y empresarial para identificar oportunidades y diseñar acciones muy concretas”, afirmó Salazar.

En la lista se incluye la disponibilidad de ¢12.600 millones para formación de recurso humano, provenientes del Programa de Innovación y Capital Humano para la Competitividad (PINN).

También ¢500 millones para capacitación en nuevas tecnologías y ¢2.500 millones del PINN como fondos no reembolsables para proyectos de innovación de base tecnológica.

Otros ¢124 millones servirán para proyectos de pequeñas y medianas empresas y de emprendimientos de base tecnológica.

Adicionalmente más de ¢900 millones serán para investigaciones, pasantías en el exterior y “promoción de vocaciones científicas y tecnológicas”, entre otras.

En junio próximo será la primera convocatoria para financiar a 60 emprendimientos de base tecnológica y fortalecer a los centros de incubación.

A nivel institucional Salazar explicó que la “Estrategia de Transformación Digital”, presentada en octubre del 2018, incluyó acciones para promover el “ecosistema” de innovación.

De forma adicional se trabaja en una estrategia para el desarrollo de productos e insumos sostenibles; igualdad de oportunidades de las mujeres; y para convertir los Centros Comunitarios Inteligentes en laboratorios de innovación y colaboración.

Incluso creó el Centro para la Cuarta Revolución Industrial enfocado en áreas como inteligencia artificial, Internet de las cosas, ciudades inteligentes y medicina de precisión.

El Micitt también convocó a científicos costarricenses que viven fuera del país para que hagan observaciones sobre la estrategia, así como a las cámaras en el tema de la articulación de las instituciones.

En agosto pasado, acogiendo una sugerencia de la OCDE, se lanzó el Sistema de Información Nacional de Ciencia y Tecnología, que servirá de plataforma de acceso a los indicadores y a la producción científico y tecnológica de las universidades.

El mismo Micitt adaptará los indicadores de ciencia, tecnología e innovación a las metodologías internacionales más recientes. Actualmente, los datos están actualizados al 2016.