Agencia AFP. 8 marzo
Uno de los sectores más afectados en febrero fue el de la construcción, que perdió 31.000 empleos en Estados Unidos. Aquí las labores en una cuadra al otro lado del edificio de Amazon, en Seatle. Foto: Archivo AP
Uno de los sectores más afectados en febrero fue el de la construcción, que perdió 31.000 empleos en Estados Unidos. Aquí las labores en una cuadra al otro lado del edificio de Amazon, en Seatle. Foto: Archivo AP

Washington. La creación de empleo en Estados Unidos cayó en febrero, pero eso no impidió que la tasa de desempleo retrocediera ligeramente, según datos del departamento de Trabajo publicados este viernes 8 de marzo.

La economía estadounidense, que creó en enero un número récord de puestos de trabajo del último año a causa del cierre parcial de los servicios administrativos, sólo generó 20.000 puestos el mes pasado, el nivel más débil desde setiembre de 2017.

La caída de la creación de empleo tomó a los analistas por sorpresa, que pensaban que el mercado de trabajo iba a crear 173.000 puestos nuevos, tras los 311.000 creados en enero (cifra revisada al alza).

Esta caída puede reflejar la ralentización anunciada de la economía estadounidense, pero también una variación atípica provocada por los efectos del shutdown de la administración y el impacto de las condiciones meteorológicas, tal como muestra el sector de la construcción, que pierde 31.000 empleos.

Las buenas cifras de diciembre habían sido infladas por la oleada de funcionarios que tuvieron que buscar un empleo temporal, cuando los servicios administrativos cerraron durante más de un mes a causa del forcejeo con el Congreso sobre la financiación del muro antiinmigración reclamado por el presidente Donald Trump.

En febrero, además, se pudo constatar una fuerte caída de los empleos de tiempo parcial.

Paradójicamente, esta baja de la creación de puestos de trabajo no ha hecho aumentar la tasa de desempleo, que ha perdido 0,2 puntos porcentuales para establecerse en 3,8%, una cifra ya alcanzada en octubre.

La cifra de desempleados se ha reducido en 300.000, con lo que en Estados Unidos asciende a 6,2 millones.