Patricia Leitón. 24 abril
Laura Ripani, especialista principal en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) expuso en el foro de la Academia de Centroamérica sobre los retos del cambio tecnológico. Foto de Jorge Castillo.
Laura Ripani, especialista principal en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) expuso en el foro de la Academia de Centroamérica sobre los retos del cambio tecnológico. Foto de Jorge Castillo.

Apoyar a los trabajadores que se van a quedar sin empleo, a los jóvenes para que desarrollen habilidades a lo largo de la vida y buscar vías para que la fuerza laboral acceda a protección social como seguro de salud y pensiones, son las nuevas tareas que afronta Costa Rica por el efecto del cambio tecnológico en el mercado laboral.

Así lo señaló, la mañana de este miércoles 24 de abril, Laura Ripani, especialista principal en la División de Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) quien participó en el segundo foro de la celebración del 50 aniversario de la Academia Centroamérica llamado Cambio Tecnológico: Retos y Desafíos.

En dicho foro participaron también Roberto Sasso, presidente del Club de Investigación Tecnológica; José Manuel Salazar, exdirector global de empleo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); Álvaro Ramírez, especialista en Formación Profesional y Desarrollo de Empresas de la OIT; Gerardo Corrales, asociado de la Academia de Centroamérica y Amparo Pacheco, viceministra de Planificación Institucional y Coordinación Regional del Ministerio de Educación.

En la actividad Sasso y Corrales aportaron ejemplos de nuevas tecnologías y los cambios que implica para el mercado laboral.

Sasso comentó que, por ejemplo, la industria automotriz afronta tres grandes cambios: la electrificación, la uberización (ver el vehículo como un servicio y no como un activo) y la automatización, donde los vehículos no requieren choferes.

Otro ejemplo fue de un software que puede reconocer un cáncer en una imagen médica utilizando inteligencia artificial.

Corrales, por su parte, citó el Club de Préstamos que es una plataforma, que también se está desarrollado en Costa Rica, que permite al ahorrante escoger a quién le presta.

Acciones ante el cambio

Ripani explicó que todos estos cambios tecnológicos se unen al cambio demográfico, que también modifica el mercado laboral.

La especialista detalló que se pueden dividir las tecnologías en aquellas que reemplazan a los trabajadores y las que aumentan el empleo.

Respecto a las que reemplazan trabajadores comentó el caso de la construcción que actualmente hay máquinas que sustituyen a los albañiles; no obstante, el bajo costo de la mano de obra en América Latina hace que todavía salga más barato contratar trabajadores.

Las que aumentan el empleo son, por ejemplo, Uber, y Airbnb, que crean empleo en cualquier lugar.

No obstante, este tipo de economía tienen la dificultad de que los trabajadores no están protegidos por la seguridad social.

Por ello, comentó Ripani, hay que repensar un modelo diferente para que estas personas tengan protección social, por ejemplo, ofrecer pensiones voluntarias a la hora de recibir el pago por medio de un app podría ser una opción.

Salazar añadió que ante esta situación están los optimistas que consideran que el cambio tecnológico genera un aumento en las capacidades humanas y que también antes las sociedades han enfrentado y superado otras revoluciones, y por otro lado los pesimistas que estiman que esta vez la revolución es diferente, que las máquinas van a suplantar el trabajo humano y que las instituciones no van a hacer capaces de adaptarse.

Por su parte, Ramírez, comentó algunos impactos laborales del cambio tecnológico que preocupan a la OIT, como pensar como un derecho la desconexión digital del trabajador o el tema de la seguridad en el trabajo, por ejemplo, los muchachos que transportan mercancías en bicicleta.

Desde el Gobierno, Pacheco comentó que Costa Rica le ha dado prioridad al ser humano, lo cual le permite tener hoy un sistema sólido de salud y educación, que se convierte en una ventaja competitiva.

Señaló algunas acciones que realiza el Ministerio de Educación Pública en el campo tecnológico como la red educativa bicentenaria para los próximos tres años que consiste en conectar todos los centros educativos, que todos tengan Internet de alta calidad y el de integrar los sistemas de información del Ministerio de Educación Pública, que permitirá crear el expediente único del estudiante, del maestro y del centro educativo.