Se trata de la mayor contracción económica de ese país en cinco años

 25 junio, 2014

Washington

Bajo repetidas tormentas de nieve y fríos extraordinarios, la actividad económica de Estados Unidos se contrajo a un ritmo anual del 2,9% entre enero y marzo, la mayor reducción en casi cinco años, según informó hoy el Gobierno.

El Departamento de Comercio, en su ajuste definitivo de cifras, mostró que la contracción, inicialmente calculada en un 1%, fue resultado de la debilidad del consumo, auténtico motor de la economía de EE.UU. y equivalente a más de dos tercios del producto interior bruto (PIB) .

La mayoría de los analistas esperaba que el ajuste de cifras mostrara una reducción anualizada del 2%.

En su cálculo preliminar, el Departamento de Comercio había dado cuenta de un aumento del 3% en el gasto de los consumidores, y la corrección de números arrojó ahora un aumento de sólo el 1% en el primer trimestre del año.

Economistas pronostican para el segundo trimestre un crecimiento de alrededor del 3,8% para EE.UU
Economistas pronostican para el segundo trimestre un crecimiento de alrededor del 3,8% para EE.UU

Uno de los factores que pesó en esta disminución fue que la población bajó sus gastos en el cuidado de la salud y otros servicios. El Gobierno había presumido que la puesta en marcha de la reforma del sistema sanitario aumentaría el gasto en el cuidado de la salud entre enero y marzo.

Ese período del año estuvo marcado, además, por repetidas tormentas con nieve y temperaturas extraordinariamente bajas que paralizaron las actividades en la mayor parte del país.

Como resultado, los fabricantes optaron por recurrir a sus inventarios en lugar de seguir produciendo nuevos bienes.

En 2013, la actividad económica de EE.UU. creció a un ritmo anual del 1,1% en el primer trimestre, del 2,5% en el segundo, se aceleró a un ritmo del 4,1% en el tercero, y volvió a moderarse en el último trimestre del año hasta el 2,6%.

En todo el año pasado, el PIB creció un 1,9%, según las cifras del Gobierno.

El Departamento de Comercio señaló, en un comunicado, que la disminución del PIB real en el primer trimestre reflejó las contribuciones negativas de la inversión en inventarios privados, las exportaciones, el gasto de los gobiernos locales y estatales, y las inversiones fijas no residencial y residencial.

Por su parte, los datos preliminares del segundo trimestre indican que la economía de EE.UU. salió con ímpetu de la hibernación y los consumidores han estado dispuestos a gastar lo que ahorraron en los tres meses anteriores.

Los analistas han calculado que entre abril y junio el PIB podría haber marcado un ritmo anual de crecimiento del 3,6%.

Tras su reunión de la semana pasada, la Reserva Federal presentó unos pronósticos de crecimiento para este año ligeramente inferiores a los adelantados en marzo, con un mínimo avance del PIB del 2,1%, una remontada en 2015 hasta el 3% y un 2,5% para 2016.

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