Marvin Barquero. 15 abril
Las dificultades para acceder a los servicios en salones especializados, llevaron el patrón de demanda de los consumidores a poner el foco en artículos de cuidado personal, de acuerdo con el tipo de consultas recibidas en el MEIC. Foto: Jeffrey Zamora
Las dificultades para acceder a los servicios en salones especializados, llevaron el patrón de demanda de los consumidores a poner el foco en artículos de cuidado personal, de acuerdo con el tipo de consultas recibidas en el MEIC. Foto: Jeffrey Zamora

El Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), apela a la tolerancia tanto de clientes como de vendedores en la migración forzada al comercio en línea, un proceso que se aceleró como consecuencia de las medidas de confinamiento adoptadas por la pandemia del nuevo coronavirus.

En un momento en que las partes involucradas están aprendiendo acerca de esta modalidad de comercialización, se impone el diálogo y “decirse las cosas” para mejorar, señaló la directora de Apoyo al Consumidor del MEIC, Cynthia Zapata.

La funcionaria lanzó el llamado pese a que, dijo, las denuncias de consumidores no se han disparado y, al contrario, se mantienen dentro de lo normal.

Mientras tanto, la ministra del MEIC, Victoria Hernández, explicó que cada semana se reúne con gerentes de supermercados y con los de las mayores importadoras y que, hasta ahora, no hay reportes de desabastecimiento.

Este reporte, agregó Hernández, incluye tanto productos de limpieza como del sector de alimentos, entre ellos arroz y frijoles, de los cuales una parte se debe importar.

El comercio en línea creció de manera inusual en Costa Rica por el cierre preventivo de negocios, las restricciones para circular en vehículos y el llamado del Ministerio de Salud para quedarse en la casa.

Empresas, organizaciones, municipalidades, grupos de asesoría y otros implantaron directamente u ofrecen acceso para promover esta modalidad de comercio.

En este tipo de ventas se incluyeron desde restaurantes, pasando por víveres y abarrotes, y hasta flores y artesanías.

Según Zapata, este cambio acelerado puede llevar a cometer errores como no enviar el producto que pidió o exceder tiempos de entrega, de parte de los empresarios.

Del lado del consumidor, dijo Zapata, es común exigir los tiempos de entrega y la oferta común que obtienen en plataformas de servicio especializadas y en grandes cadenas (de restaurantes, por ejemplo), aspectos difíciles de cumplir para una pequeña y mediana empresas (pyme) que recién entró en este tipo de comercio.

En el caso de lo tiempos de entrega, recomendó el MEIC, es preferible negociar el tema al concretar la compra. Para el incumplimiento en los productos solicitados también es recomendable negociar con el proveedor tiempos de devolución y de cambio, manifestó la funcionaria.

El MEIC prepara unas guías con recomendaciones para estos casos, que se pondrán al servicio del público.

Patrones de consumo

Por otro lado, y según el tipo de consultas que ingresan al Ministerio, los patrones e intereses de consumo en Costa Rica han variado en las semanas de la emergencia por el coronavirus.

El primer enfoque del consumidor, aseguró Zapata, fue el alcohol en gel, es decir, fue el producto que le causó zozobra a los consumidores.

Después de ese enfoque se pasó al de alcohol líquido y luego la demanda de las familias y personas se centró, mayormente, en el papel higiénico.

El sector de artículos de limpieza siguió como foco y más recientemente se trasladó al área de cuidado personal (artículos para cabello, tintes, cremas), en vista de la imposibilidad de ir a los salones que ofrecen los servicios.

Ese comportamiento no significa que se haya dejando de adquirir los otros productos, sino que el foco del patrón de consumo se va moviendo.

En relación con ese movimiento, el MEIC elabora estudios de mercado, donde analiza oferta y precios. Se hace para todos los sectores de más sensibilidad para el cliente, destacó la funcionaria.

Mientras tanto, y cuando no sea posible resolver entre las partes involucradas, el MEIC mantiene la línea de teléfono 800 consumo (800-266-7866) para consultas o denuncias.