Marvin Barquero. 21 julio, 2018
Turistas ticos visitaron San Juan del Sur en Nicaragua en un
Turistas ticos visitaron San Juan del Sur en Nicaragua en un "tour" guiado, en julio del 2017. Este destino, junto con Granada, Masaya y Managua, están entre los preferidos. Foto: Patricia Leitón.

Una fuerte merma en la llegada de turistas costarricenses a Nicaragua, en vista del conflicto interno de ese país, golpea allá a los empresarios con el cierre de negocios y la reducción de ingresos en $230 millones, entre enero y junio de este año, de acuerdo con cifras del Banco Central nicaragüense citadas por la Cámara Nacional de Turismo de esa nación.

Lucy Valenti, presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua, explicó que en el 2017 los ticos ya representaban el principal mercado emisor de turista a ese país. Ese año, agregó, la llegada de costarricenses creció por encima del 60% en comparación con el 2016.

“La situación de los empresarios turísticos es crítica, realmente los que aún están operando buscan cómo sobrevivir la crisis”, enfatizó la dirigente turística de Nicaragua.

Datos solicitados a la Dirección General de Migración y Extranjería de Costa Rica corroboran la notable merma en la salida de costarricenses a Nicaragua, un destino turístico que por cercanía, calidad y precio ganó gran relevancia para los ticos.

El registro de trámites de salida cayó 30% al comparar el acumulado de enero a julio del 2017 con igual periodo de este año, de acuerdo con esa Dirección.

En los primeros siete meses del 2017, un total de 126.689 costarricenses salieron con destino a Nicaragua, de acuerdo con los registros de Migración. Para este año, en igual periodo, se acumulaban 88.557 costarricenses que se registraron en Migración para viajara a territorio nicaragüense.

Los datos solicitados solo registran a costarricenses.

Sin embargo, la merma en el número de viajeros ticos con destino al país vecino del norte es dramática a partir de abril, cuando se agudizó un conflicto interno en Nicaragua, donde grupos de la sociedad civil protestan contra el Gobierno. En ese mes del 2017 viajaron al vecino del norte 29.124 ticos, mientras que para el mismo periodo de este año la cifra bajó a 10.684 personas.

En mayo, el total bajó de 13.167 turistas en el 2017, a 6.645 durante este año.

Al comparar los datos solo para el mes de junio de cada año, la baja en las salidas con ese destino es del 75%. La cantidad de viajeros ticos hacia Nicaragua bajó de 11.263, en el 2017, a apenas 2.833, en ese mes de este año.

Doble efecto

Esta situación no solo afecta a lo interno en Nicaragua, donde los guías que atendían a ticos se quedaron prácticamente sin trabajo, sino también a más de 15 empresas costarricenses que tenían a ese país como uno de los principales destinos de su agenda de tours, advirtió la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Sary Valverde.

Valenti advirtió de que aproximadamente 30% de los restaurantes del país cerraron; de los pequeños hoteles, que son la gran mayoría, 70% no están operando y prácticamente 90% de operadores suspendieron operaciones.

Kattya Valverde, presidenta de la Asociación Nacional de Touroperadores de Costa Rica, y Elizabeth Aguilar, vocal de la junta directiva de la Asociación Costarricense de Agencias de Viajes (ACAV), coincidieron en declaraciones por separado en que las empresas debieron acudir a presentar ofertas a otros destinos para paliar la situación.

Uno de esos destinos y que se asemeja por precio, atención, cercanía y otros aspectos es Bocas del Toro, en Panamá. A este lugar se acostumbra viajar por tierra, como se ofrece ir a Nicaragua.

Aguilar, quien es dueña de la agencia Heli Tours, dijo que los empresarios muestran a los interesados otros destinos para viajar por aire, como sustituto del destino Nicaragua, aunque a precios ligeramente más altos: estos son Cancún, en México, y Cartagena, en Colombia.

Datos publicados en la página web de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales de Nicaragua indican que la cantidad de pasajeros entrantes internacionales fue de 55.094, en mayo del 2017, y que cayó a 34.400, en el mismo mes de este 2018. Las estadísticas para junio establecen una merma desde 63.708 en ese mes del año pasado a 19.990 en el sexto mes de este 2018.

Otros impactos

Según Kattya Valverde, un grupo que se está viendo muy afectado es el de alrededor de 6.000 pensionados que vienen a pasar temporadas en Guanacaste, donde tienen casas o apartamento. Se trata de estadounidenses y canadienses mayoritariamente, quienes no tienen estatus de residentes y, por tanto, deben salir cada tres meses del país y reingresar con la renovación del permiso.

Esta población generalmente salía unos tres días a visitar sitios turísticos en Nicaragua y regresaban a Costa Rica, explicó la presidenta de Canatur. De esa manera, hacían turismo en el país vecino y, además, cumplían con el requisito legal para permanecer más tiempo en Costa Rica (generalmente un estación).

En este momento este grupo de jubilados debe realizar viajes en avión, a sitios más lejanos y costosos, para poder estar en situación legal en Costa Rica.

Otro impacto se da en extranjeros que llegan al aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia, y que tenían generalmente dentro de su itinerario (tours) una visita a distintos lugares de Nicaragua, con especial énfasis a la ciudad de Granada.

Alrededor de 15 afiliados a ACAV, declaró Aguilar, tenían entre sus principales destinos a Granada, Masaya, San Juan del Sur, Managua o el hotel Montelimar, pero inmediatamente después de la Semana Santa de este año (del 24 de marzo al 1.° de abril) suspendieron toda la actividad en Nicaragua. Esto, enfatizó, porque la seguridad de los turistas es prioridad.

“Entre los tours a Nicaragua los había con precios desde los $180 hasta los $400 o $500, dependiendo de la cantidad de días, sitios a visitar, si era con todo incluido y tipo de hoteles. Había desde dos noches hasta mucho más”, explicó Aguilar. En el caso de Bocas del Toro se ofrecen visitas con precios que van desde los $300 a los $400, por lo que este destino se ha utilizado para ofrecerlo a cambio del nicaragüense.

Kattya Valverde, en tanto, dijo que los touroperadores todavía mantienen en sus páginas en Internet la posibilidad de hacer un viaje a territorio nicaragüense, pues se piensa que en algún momento se mejorará la situación interna. Empero, aclaró, por ahora están totalmente suspendidos.

“Cuando uno ve que ya puede correr riesgo la vida de las personas, completamente se eliminan los viajes para allá, porque la idea es que los clientes pasen un rato ameno y no que se vayan a llevar un susto y menos una desgracia”, explicó Aguilar al ahondar en las razones para suspender los viajes al país del norte.

“Era uno de nuestros fuertes (el tour allá) –añadió–; más que Nicaragua, nuestro país vecino, es bellísimo, demasiado bello. Allá se disfrutaba del turismo muy bonito, era demasiado interesante, la cultura, la historia, la gastronomía, en sí las bellezas que hay allá son demasiado, además de que los precios, hoteleros y otros, son mucho más económicos que en Costa Rica”.

Entrevista
Presidenta de la Cámara de Turismo de Nicaragua, Lucy Valenti: “La situación es crítica”
Lucy Valenti, presidenta Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua. Foto:Cortesia
Lucy Valenti, presidenta Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua. Foto:Cortesia

− ¿Ya se siente en Nicaragua algún impacto con el ingreso de turistas y viajeros, en general, de Costa Rica?

− Sí, por supuesto, tanto los viajeros de Costa Rica como los de otras partes del mundo han dejado de viajar a Nicaragua y eso se ve reflejado en la drástica caída de los ingresos por concepto de turismo que el país ha dejado de percibir. El Banco Central informaba que al mes de junio el país había dejado de percibir $230 millones. Eso es equivalente a un poco más del 27% del total de los ingresos percibidos en el 2017 por turismo.

− ¿Qué relevancia tienen los viajeros de Costa Rica en el contexto general del turismo en Nicaragua?

− Son muy importantes. Ya en el 2017 representaron el principal mercado de turistas para Nicaragua, creciendo por encima del 60%, en comparación con el 2016.

− ¿Cómo están manejando los empresarios de Nicaragua el impacto de la caída en visitantes de Costa Rica?

− La situación de los empresarios turísticos es crítica, realmente los que aún están operando buscan cómo sobrevivir la crisis. Muchos se han visto forzados a cerrar temporalmente operaciones por la falta de turismo, y los que aún se mantienen operando lo están haciendo captando lo poco de turismo extranjero que sigue viniendo por razones de negocios o inversiones, o bien, por los organismos internacionales y prensa que están visitando el país, y también tratando de captar un poco del segmento local para con ello tratar de sacar sus costos de operación.

− ¿Qué están haciendo con los guías y otro personal que trabaja en el sector turismo?

−Actualmente tanto guías como colaboradores de distintas empresas de hospedaje, alimentación, tour operación, renta de vehículos, entre otros, se han quedado sin trabajo. Aproximadamente unos 70.000 trabajadores del turismo se han quedado sin empleo.

− ¿Se compensa la baja en la llegada de ticos con ingresos de turistas de otras nacionalidades?

− La reducción del turismo hacia Nicaragua ha sido de todos los mercados, no solamente de Costa Rica. Las advertencias de viaje de diferentes países como Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, entre otros, nos está afectando seriamente.

− ¿Tienen informes de cierres de negocios (hoteles, restaurantes, rentas de carros, empresas de touroperadores) en vista de la situación interna?

− Claro, aproximadamente 30% de los restaurantes del país han cerrado; los pequeños hoteles, que son la gran mayoría, un 70% no están operando, prácticamente un 90% de operadores han suspendido operaciones y el resto de actividades de la industria se han visto forzados a tomar medidas de reducción de gastos y personal para poder enfrentar la crisis

− ¿Cuáles medidas específicas toman los empresarios? ¿Reducir personal, dejar de hacer algunos recorridos, o qué hacen?

− Los que aún funcionan, han tomado medidas de reducir sus costos de operación: reducir costos administrativos, costos operativos como, por ejemplo, el combustible; reducir personal y operar con el mínimo del personal, cortar gastos de publicidad, las líneas aéreas han reducido sus frecuencias, entre otros.