Por: Esteban Ramírez.   Hace 4 días
08/03/2018. El peso relativo de la compra de automóvil dentro de la canasta de consumo de los hogares es de los más altos, de acuerdo con el INEC. Centro de Eventos Pedregal, San Antonio de Belén. Expomóvil 2018. Fotos: Mayela López
08/03/2018. El peso relativo de la compra de automóvil dentro de la canasta de consumo de los hogares es de los más altos, de acuerdo con el INEC. Centro de Eventos Pedregal, San Antonio de Belén. Expomóvil 2018. Fotos: Mayela López

Los hogares destinan buena parte de su ingreso mensual a la compra de gran variedad de bienes y servicios; la mayor porción de éste, diría yo, en claro detrimento del ahorro. Cada casa es un mundo en cuanto a sus hábitos de gasto, pero existe un puñado de rubros, con un peso relevante en el presupuesto mensual de las familias, que considero muy útil conocer para planificar mejor las finanzas domésticas.

Hace algunos años, la compra de automóvil era vista como un lujo, mas en la actualidad es una necesidad tan marcada que no solo se encuentra incluida en la canasta de consumo de los hogares, sino que ocupa el primer puesto en importancia relativa dentro de esta nómina que utiliza el Instituto Nacional de Estadística y Censos, para calcular el índice de precios al consumidor, cada mes.

Su importancia relativa sobrepasa el 5% de una canasta compuesta por 292 elementos, así que es posible afirmar que las variaciones fuertes en el precio de los carros pueden tener implicaciones importantes dentro del gasto mensual de los hogares, para bien o para mal. Por suerte para los consumidores, este año (entre enero y julio), el costo de los automóviles apenas se movió (0,95%), no así el año pasado, cuando en ese mismo periodo el aumento era de más del doble (2%).

El precio final de un carro puede reflejar eventos externos como la variación en el costo de los combustibles (por los fletes) o los metales (para fabricación); o internos, como una devaluación fuerte del colón que afecte los precios expresados en dólares, como ocurre en Costa Rica con los automóviles.

Otro rubro con un alto peso relativo en la canasta de consumo es el alquiler de vivienda, y por fortuna para quienes arriendan una casa, los precios del mercado están creciendo más lento, en 1% en los primeros siete meses del 2018, en comparación con 1,9%, de enero a julio del 2017.

Este último precio ha tendido a confluir más hacia la inflación media del país (3%, con una desviación de un punto porcentual según la meta del Banco Central), lo cual es positivo porque antes las alzas de los arrendamientos podían llegar al 15%, hasta que un cambio en la ley de inquilinato puso un tope igual al aumento anual de la inflación.

Junto a los carros y el alquiler, la gasolina, el servicio doméstico, la educación universitaria, la electricidad, el casado, la televisión pagada, el autobús urbano y el servicio de agua (en ese orden de importancia), son 10 partidas que en total ponderan el 27% de la canasta de precios, un porción nada despreciable del consumo doméstico promedio. Como puede apreciar, la mayoría son servicios.

Así como una empresa cuando elabora y controla su presupuesto, usted puede monitorear cada cierto tiempo en cuáles de estos agregados gasta más, si es posible reducir su consumo, y en cuáles de ellos los precios están creciendo de forma más acelerada y por qué. El principio de un buen plan financiero en la familia es comprender bien de dónde vienen nuestros ingresos y cómo los gastamos.