Patricia Leitón, Marvin Barquero.   15 julio
La OCDE señala que la experiencia de Costa Rica con la mayor competencia en las telecomunicaciones ejemplifica el impacto significativo que la posición regulatoria con respeto a la competencia puede tener en el bienestar de los consumidores. Foto: Jorge Arce/Archivo.

La competencia débil en varios mercados tiende a traducirse en precios de bienes relativamente altos para los consumidores, así como de los insumos para las empresas, apunta la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), en su Estudio Económico sobre Costa Rica, publicado este miércoles 15 de julio.

La Organización aporta algunos ejemplos donde, entre seis países seleccionados, Costa Rica es el segundo con la leche y el arroz más caros, y el primero donde la compra de un vehículo o el pago del servicio de Internet son más costosos.

“Esto ha llevado a una categorización general de Costa Rica como un país caro, donde una canasta básica de bienes y servicios cuesta significativamente más que en los países vecinos”, indica el organismo.

“Una cantidad relativamente pequeña de empresas grandes domina la economía, lo que indica la necesidad de mejorar las regulaciones para promover un entorno empresarial más competitivo. Los cálculos realizados para este estudio indican que los márgenes de ganancia son más altos en Costa Rica que en la mayoría de los países de la OCDE”, señala el estudio.

Eduardo Rojas, presidente de la Asociación Nacional de Industriales del Sector Arrocero (Aninsa), y Lilliana Aguilar, presidenta de la Asociación de Importadores de Vehículos, Maquinaria y Afines (Aivema), argumentaron que el estudio compara precios en mercados muy diferentes y con condiciones que no son semejantes.

Luis Mastroeni, director de Relaciones Corporativas y Sostenibilidad de Dos Pinos, argumentó que en el mercado lácteo costarricense confluyen diversas empresas y gran variedad de marcas en los diferentes tipo de productos (en seis categorías de productos, existen más de 29 marcas). Existe, agregó, un proceso de apertura con otros países, en particular con los Estados Unidos que refuerza la tendencia hacia un mercado globalizado.

Mientras, la presidenta de la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom), Mariana Castro, dijo que los mercados mencionados por la OCDE pueden ser prioritarios para cuando se cambie a los miembros de esa agrupación. La nueva conformación está en trámite, en cumplimiento de una nueva ley.

Alberto González, del departamento de Economía de la OCDE, enfatizó que Costa Rica es un país caro y en muchas ocasiones ocurre por normativa que impide la competencia.

“La situación de algunos mercados de Costa Rica es la situación que se ha llegado a un mal equilibrio. En el sentido de que no hay incentivos para incrementar la productividad, pero a la vez hay determinados sectores que, a través de precios altos, extraen renta de las clases más desfavorecidas”, destacó González.

Pilar Garrido, jerarca del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplán), destacó que en la carga regulatoria se trabaja primero en los trámites, pues es la parte más sencilla de corregir.

“En la parte de mejora regulatoria, se entrará desde el programa Costa Rica Fluye para analizar de manera concreta la necesidad de reducir esos costos de transacción de elevadas cargas de costos regulatorios para el funcionamiento de los mercados”, afirmó Garrido.

La Ministra destacó que el Consejo Económico Presidencial retomó los temas de distorsiones de mercados específicos, para lo cual emplean reportes de la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom).

El informe de la OCDE explica que la presión de los competidores y los nuevos participantes lleva a las empresas a establecer precios que reflejen los costos, lo cual beneficia a los consumidores. Ante la ausencia de competencia, las empresas ganan poder de mercado y obtienen precios altos.

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Hogares pobres se pueden beneficiar más

La Organización indica que los hogares de bajos ingresos podrían beneficiarse más de la mejora en las regulaciones y la competencia.

Señala, como ejemplos opuestos, la experiencia de Costa Rica en los sectores de telecomunicaciones y arroz, donde se evidencia el impacto significativo que la posición regulatoria puede tener respecto a la competencia, en el bienestar de los consumidores.

El monopolio legal en el sector de las telecomunicaciones móviles fue derogado efectivamente en el 2011, como uno de los requisitos para la firma del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos. Actualmente, cuatro compañías privadas, además del ICE, operan en el mercado de la telefonía móvil y más de 10 compañías están activas en cada uno de los mercados de telefonía fija y acceso a Internet.

“Este aumento drástico en la competencia resultó en una gran expansión de los servicios de telecomunicaciones y precios más bajos. Hoy en día Costa Rica es uno de los líderes de la región en términos de penetración móvil, lo que crea un enorme potencial para la inclusión financiera. Los cálculos de la OCDE realizados para este Estudio muestran que los hogares de bajos ingresos se beneficiaron particularmente de los precios más bajos”, señala la Organización.

González destacó que en el caso del sector arrocero, si se moviera a precios acordes al mercado internacional, los hogares de renta más baja serían los más beneficiados.

“Hay sectores que aún están exentos de las reglas de la competencia y creemos que eso es ineficiente y regresivo porque afecta a las clases más desfavorecidas”, destacó el especialista de la OCDE.

El estudio de la OCDE muestra que el arroz es el producto más protegido en Costa Rica, pese a que es un artículo de la canasta básica alimentaria y de mayor consumo entre las familias de menores ingresos.

“El 70% de la población consume arroz todos los días. Los aranceles de importación para todos los tipos de arroz son del 35%”, se destaca en el documento.

“El precio mínimo de referencia se basa en un análisis de costos de producción nacional realizado por la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz). Estas políticas han llevado los precios muy por encima de los precios internacionales, creando rentas que benefician a un pequeño grupo de grandes productores. El mercado del arroz está altamente concentrado con 19 grandes agricultores que representan más de la mitad del arroz producido en Costa Rica”, indica el estudio.

La OCDE considera que la promoción de la competencia en el sector arrocero beneficiaría a los hogares de bajos ingresos.

Según Rojas, se debe revisar con cuidado la comparación de precios del arroz con España, Chile, Francia y México, pues son mercados diferentes. España tiene segmentos de mercado especializados (arroz para paella, por ejemplo), Francia es un muy bajo consumidor del alimento, México importa arriba del 85% del consumo y Chile también es un bajo consumidor, argumentó el representante arrocero.

En lo relativo al mercado de automóviles, Aguilar enfatizó que la carga de impuestos en Costa Rica es superior al 50% del valor del carro. “Debemos analizar más el informe (de la OCDE) -añadió- para determinar si este distorsionador se tomó en cuenta y se aisló”.

Mastroeni, por su lado, afirmó que Costa Rica tiene uno de los precios de leche corta vida (corta duración) más bajos de la región, un producto básico que consume la mayor parte de la población. También resaltó que el país ocupa el tercer lugar de consumo por persona al año (per cápita) de leche y sus derivados en América Latina, con 215 litros, el doble del promedio centroamericano.

La aplicación de aranceles es una de las barreras de entrada al mercado que limita la competencia. Según la Organización, los 20 aranceles más altos se aplican a algunos productos agrícolas, como carne, lácteos, azúcar y arroz.