Carlos Cordero Pérez. 22 abril
Este 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro. En Costa Rica, la Feria del Libro, que en este 2019 será en mayo próximo, es uno de los momentos claves para la industria. (Foto Mayela López)
Este 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro. En Costa Rica, la Feria del Libro, que en este 2019 será en mayo próximo, es uno de los momentos claves para la industria. (Foto Mayela López)

Las importaciones de libros a Costa Rica se mantuvieron estables, dentro los rangos característicos en los últimos tres años, en buena parte gracias a la consolidación del consumo de literatura en español y a las nuevas tendencias en el mercado.

Dos de las principales librerías del país respondieron que obtienen buenos resultados en sus ventas, y las cifras de importación muestran una pausa en la caída que se venían registrando desde el 2012.

“La tendencia de consumo se ha mantenido muy constante en los últimos años”, confirmó Carolina Madriz, gerente comercial de Librería Internacional.

A la par de la demanda de libros de literatura en español, algunos otros nichos se destacan.

“Las categorías que florecen fuertemente son entretenimiento, infantil y novela general”, dijo Sellene Castro, gerente de mercadeo de Tiendas Universal. “En el caso de entretenimiento hay un fuerte auge en libros de arteterapia, hand lettering (letras hechas a mano), cómics y libros de colección”.

El comportamiento del mercado no parece resentirse de la competencia de los distintos servicios de entretenimiento, que pueden ser considerados sustitutos del libro, como las películas en línea y los videojuegos.

Tampoco parece resentirse de la presencia de las plataformas de venta en línea de libros, como Amazon, Google Play y App Store. En el ámbito global están tomando fuerza, además, los audiolibros y los podcast de narraciones y cuentos, entre otros.

El panorama es distinto con las exportaciones de libros, que cayeron en el mismo periodo 36% por su valor aduanero y 51% en volumen.

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De acuerdo con datos de la Dirección General de Aduanas del Ministerio de Hacienda, el valor aduanero de la importación de libros fue de $32,9 millones en el año 2013.

En los siguientes años, del 2014 al 2018, se mantuvo entre los $29,9 millones y los $27 millones.

Tampoco hay mayores cambios en el volumen importado. Desde el año 2012 hasta el 2018 las importaciones oscilaron entre los 3,9 millones de kilos y los 3,2 millones de kilos.

Los principales cambios en la importación de libros son provocados por la disminución en la adquisición de textos escolares, categoría que incluye diccionarios y enciclopedias y libros para enseñanza.

En el 2012, se importaban $2,7 millones en este ítem. Seis años después fueron apenas $550.397. El volumen importado de este tipo de libros cayó 60% en ese periodo.

Alrededor de siete décimas partes de la venta de libros corresponden a literatura y particularmente a novelas, especialmente europeas donde la oferta es mayor. (Foto Mayela López)
Alrededor de siete décimas partes de la venta de libros corresponden a literatura y particularmente a novelas, especialmente europeas donde la oferta es mayor. (Foto Mayela López)

La Cámara Costarricense del Libro también ha explicado que hay temas relacionados con impuestos. Sin embargo, el gremio destacó el “buen momento” que vive el mercado.

Alrededor de siete décimas partes de la venta de libros corresponden a literatura y particularmente a novelas, que incluyen la producción europea (de la que hay mayor oferta de títulos), latinoamericana y costarricense, de acuerdo con las empresas del sector.

A la par hay otros estantes con una llamativa dinámica.

Castro, de Librería Universal, explicó que el segmento de libros infantiles se ha potenciado por el estímulo a los hábitos de lectura y de la creatividad desde tempranas edades con la compra de libros didácticos, de lectura y para colorear.

Madriz, de Librería Internacional, también destaca el consumo de libros juveniles, especialmente los que han servido de base para alguna película o serie.

La oferta se ha enfocado, además, en libros con contenido más dinámico e interactivo, ligados de alguna forma a la tecnología.

La categoría de cómics también cuenta con su nicho, incluyendo novelas e historias ilustradas, al tiempo que se mantiene la demanda de novelas y best seller con temáticas ligeras, juveniles, románticas, de crimen, de misterio y fantásticas, entre otros.

En el caso de los best sellers la producción editorial en los últimos años ha sido cambiante.

Las perspectivas son positivas.

“Los primeros meses nos demuestran que vamos a mantener nuestro crecimiento y posicionamiento dentro del mercado”, afirmó Madriz.

Los distribuidores locales no se quedan de manos cruzadas pese a que el impacto de la oferta en línea no parece alarmante, tanto de libros electrónicos como libros físicos comprados vía Internet y empresas courier.

Las empresas –incluyendo a Nueva Década y a Lehmann— están reforzando el acercamiento a los clientes vía redes sociales y boletines electrónicos, así como al comercio electrónico con tiendas o librerías en Internet.

Librería Universal anunció el lanzamiento de su canal en línea para la comercialización de toda su línea de productos, incluyendo los libros.