Francisco Villalobos.   4 noviembre, 2018

El presidente del Banco Central Rodrigo Cubero ha aclarado, en entrevista con Vilma Ibarra, el pasado viernes, que no existe un plan orquestado para presionar a que la Sala IV vote favorablemente la consulta respecto del proyecto fiscal. Más bien, ha reseñado que hay factores externos e internos que están empujando el tipo de cambio. Entre los internos, es claro que el déficit fiscal es el más apremiante y para el que necesitamos una solución concreta, de largo plazo y consistente en el tiempo.

Esa solución, coincidimos con las conclusiones de un foro del jueves pasado organizado por Amcham (en español, Cámara Costarricense Norteamericana de Comercio), no puede ser nunca solo subir los impuestos, debe igualmente, controlarse el gasto, su tamaño y su eficiencia en la mejora de las condiciones de las familias y de las empresas.

Bien, a propósito de los elementos externos que nos afectan, recientemente se anunció que la economía de Estados Unidos adicionó 250.000 nuevos empleos, más de 50.000 por encima de lo proyectado por analistas de Wall Street. El nivel de desempleo en 3,7% representa el más bajo desde 1969. Este dato es particularmente importante con miras a las elecciones de medio periodo a realizarse este martes, sin duda, una suerte de referendo sobre la percepción que los ciudadanos tienen sobre el desempeño de Trump. Y es entonces fácil predecir que los Republicanos mantendrán mayoría pues existe una clara relación entre el empleo y la economía, y la gestión política.

Si tales factores están bien, la gente no parece tener razón para cambiar el rumbo de la conducción política. Es un asunto de confianza y es precisamente por esa falta de confianza en nuestro medio, que hoy estamos cambiando todo a dólares, posponiendo inversiones, cancelando planes y poniéndonos ansiosos. Es fundamental para la política que la economía camine bien y que entonces nos sintamos tranquilos.

El sistema está basado en eso, en la percepción de que las cosas marchan bien, de que podemos confiar en el futuro y, por eso, es tan importante que ya demos punto final a esta zozobra respecto al plan fiscal. Lleva razón don Rodrigo Cubero cuando dice que no hay un plan orquestado para presionar a la Sala IV, son los factores externos e internos quienes sin orquestar absolutamente nada, ponen en función de un algoritmo, presión al sistema.