Banca

Sugese pedirá revisión por comisiones de bancos en pólizas ligadas a créditos

El objetivo es proteger la libertad que tiene el consumidor de elegir la aseguradora o intermediario que desee para cubrir los riesgos de casa y carro

Cuando un asegurado adquiere una póliza puede elegir la aseguradora y el intermediario de su preferencia. Esto aplica siempre, inclusive cuando el seguro está asociado a un préstamo en una entidad financiera.

El consumidor tiene la libertad de comparar la oferta del mercado y elegir la opción que más se ajuste a su presupuesto y a sus necesidades.

Así, el cliente puede tener la deuda en un banco y no utilizar la agencia o la aseguradora que este recomiende, sino optar por la de su preferencia, dispuesto así en la Ley Reguladora del Mercado de Seguros.

A pesar de lo anterior, algunas entidades financieras cobran una comisión cuando el cliente no elige sus servicios.

¿Es legal ese cobro; está regulado? La comisión que cargan algunas entidades financieras con el afán de dirigir los clientes a su agencia o correduría de seguros, o inclusive, a la aseguradora con la que quieren trabajar, no se encuentra regulada por la Superintendencia General de Seguros (Sugese), ni tampoco por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

Por esta razón, la Sugese tratará que estos cargos pasen a revisión, y para lograrlo estudia las condiciones para remitir el caso a quien corresponda, que podría ser la Comisión Nacional del Consumidor o la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom), explicó Tomás Soley, jerarca de Sugese.

Se trata de una comisión más, como muchas otras, sin embargo, podría estar teniendo una incidencia en la libertad de elección del consumidor, anotó Soley.

Esta superintendencia recibe consultas sobre las pólizas que están asociadas a préstamos de carro o casa, principalmente respecto a los costos asociados. De estas consultas nació el afán por abordar el tema.

A la fecha, la Coprocom no ha analizado las comisiones administrativas que cobran algunas entidades financieras, cuando el asegurado elige una compañía de seguros, corredora o agencia que no pertenece a la entidad financiera.

Sin embargo, tampoco Sugese se ha acercado a solicitar criterio sobre los seguros que están asociados a operaciones de crédito y las comisiones relacionadas que cobran, comentó Ana Victoria Velázquez, encargada de investigaciones de la Comisión.

La letra pequeña de los seguros

Es posible que al momento de comprar un carro o una casa, solamente preste atención a si el banco le dijo sí al financiamiento y cuál será la cuota mensual total a pagar por el préstamo.

Sin embargo, uno de los requisitos para obtener este tipo de préstamos es contar con una póliza que cubra el bien por los riesgos.

Esa póliza y las condiciones que establezca el contrato también desempeñan un papel importante en el monto total que se pagará, y en los servicios que recibirá en caso de que esos riesgos se concreten (un choque, incendio, robo, etc).

El cobro de una comisión adicional por tener una póliza en otro intermediario, que no es el mismo banco, es solo una parte de la letra pequeña que se debe analizar al momento de adquirir una póliza.

Cuando se requiera comparar productos que le ofrece el mercado, la mejor opción es una corredora de seguros porque ofrece productos de varias aseguradoras, mientras una agencia está casada con una compañía.

Las entidades financieras que cuentan con una corredora son Banco de Costa Rica, Banco Nacional, BAC Credomatic, Scotiabank, Davivienda, Coopenae, Coopeservidores y Grupo Mutual.

Más allá de este listado, el mercado ofrece más de 30 corredurías, las cuales están disponibles para consulta en el sitio web de Sugese.

Aun cuando ya posea un seguro, el cliente puede evaluar un cambio de aseguradora. La ley otorga esa facultad.

Para hacerlo, se debe notificar por escrito a la compañía, e inclusive se puede pedir un reintegro por las primas no devengadas, es decir, las cuotas del seguro que pagó por anticipado pero que no utilizará. Para ellos es necesario revisar las condiciones de cancelación del contrato para conocer con cuánto tiempo de anticipación se debe solicitar el término del seguro.

Espacios para renegociar

También, se puede optar por renegociar el contrato del seguro cuando así lo desee el cliente, preferiblemente al momento de la renovación (una al año). Esto le permitirá eliminar o incluir coberturas.

Al adquirir un seguro, es importante consultar si forma parte de una póliza colectiva (varios individuos asegurados por un mismo contrato) o individual, de esto dependerán muchos factores como la renegociación de la póliza y la variación en el monto a pagar.

Por otro lado, cuando se asegura el carro o la casa, el contrato incorpora el valor de estos bienes. Si el vehículo vale ¢6 millones, este es el monto que se asegurará, aunque el préstamo se lo hayan otorgado por menos.

Sin embargo, a medida que pase el tiempo el auto se devaluará. Cada año, cuando se renueve la póliza, debe actualizar el valor del vehículo.

Los vehículos se devalúan, pero la vivienda se revalúa entonces puede ocurrir un siniestro y que el asegurado se percate de que la casa está asegurada por menos de lo que vale porque desde que se adquirió el préstamo, el tomador del seguro no actualizó su valor, comentó Silvia Pardo, directora técnica de la aseguradora Mapfre.

El consumidor es quien debe pedir la actualización del valor a su agencia o correduría de seguro, con algunas excepciones.

Algunas compañías lo actualizan de forma automática cada año, principalmente, en el segmento vehículos. Este es el caso de Oceánica de Seguros, entidad que deprecia el valor del vehículo de forma anual.

Si el cliente valida que el vehículo se depreció por encima del porcentaje aplicado por la compañía, puede solicitar el ajuste, explicó Ricardo Cristancho, vicepresidente técnico de Oceánica de Seguros.

El valor del bien que se registre el contrato es una de variables que inciden en la cuota mensual que pagará por el seguro y también en el dinero que le pagará la compañía de seguros si ocurre un siniestro.

Un factor que puede generar dudas es por qué si la cuota del préstamo baja, el seguro sube. El seguro es un requisito para obtener el crédito, pero no está intrínsecamente ligado al valor del préstamo. Por esto, si el monto adeudado baja, el seguro no necesariamente lo hará.

“El monto a pagar por el seguro está asociado a la suma asegurada del bien al momento de suscribir la póliza, por ende, aunque la deuda asociada a un crédito prendario o hipotecario baje, el monto del seguro se definirá en relación a esta suma asegurada, la cual se mantiene”, dijo Cristancho.

La prima estará determinada por la frecuencia de los siniestros, el costo promedio de esos siniestros y otros cargos adicionales.

Por ejemplo, en el caso de automóviles particulares o de carga liviana se aplica una diferenciación tarifaria según la antigüedad del vehículo, explicó el departamento de comunicaciones del Instituto Nacional de Seguros (INS).

El material de construcción de la vivienda, y la existencia y precio de los repuestos del vehículo también forman parte del análisis.

María Fernanda Cisneros

María Fernanda Cisneros

María Fernanda Cisneros es periodista de la sección de finanzas para El Financiero.