María Fernanda Cisneros.   28 abril

La Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) multó a Scotiabank por haber incumplido con las normas contra lavado de dinero en una transacción de recursos provenientes de Perú, como supuestos sobornos al expresidente de ese país, Alejandro Toledo.

La sanción no se ha ejecutado porque el banco presentó una apelación ante el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif).

La jerarca de Sugef, Rocío Aguilar, aseguró que la sanción se ejecutó conforme lo previsto por el artículo 81 de la Ley No. 7.786 (legislación que entre otros aspectos, dicta normas para atender las actividades conexas, legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo).

El texto apunta que si una entidad regulada incumple con la ley, puede ser multada con un aporte del 0,5% al 2% de su patrimonio. Actualmente el patrimonio del banco es de ¢165.869 millones.

El proceso administrativo sancionatorio de la entidad supervisora en contra del banco privado inició desde hace más de un año, cuando salió a la luz pública que $6,5 millones de supuestos sobornos a Toledo estaban en Costa Rica.

Ese dinero entró a la cuenta de la sociedad Ecostate Consulting S.A., creada en 2006 en San José. Los pagos se habrían realizado entre ese año y el 2008, incluso después de que Toledo dejó el Gobierno.

Javier Cascante, exjerarca de Sugef, explicó -en agosto del 2017- que aparte de las investigaciones de la justicia de Perú, la Sugef investigaba al banco en Costa Rica para “averiguar la verdad real de los hechos”.

Ecostate, sociedad que recibió los fondos en Costa Rica, es presidida desde el 2013 por Sabih Saylan, conocido en Perú como la mano derecha del empresario peruano-israelí Josef Maiman.

Maiman fue identificado por Jorge Barata, exgerente en Perú de la constructora brasileña Odebrecht, como el receptor de un soborno de $20 millones que esa compañía supuestamente le pagó a Toledo, quien gobernó Perú del 2001 al 2006.

El soborno habría tenido lugar a cambio de ganar un contrato para construir una carretera Interoceánica entre el país andino y Brasil.

En el 2013, el presidente de la sociedad creada en Costa Rica relató a la justicia peruana que fue Avrahan Dan On, el exjefe de seguridad de Toledo, quien lo asistió para conformar Ecostate y para abrir sus cuentas bancarias en Costa Rica.

También en el 2013, el Ministerio Público de Costa Rica abrió una investigación por supuesta legitimación de capitales y congeló ese dinero, a solicitud de la justicia peruana.

Sin embargo, se desestimó seguir con la causa debido a que en Perú se lleva a cabo una investigación por los hechos y a que ninguno de los investigados era costarricense.