Óscar Rodríguez.   21 junio
Hasta mayo pasado, los bancos públicos reportaron un saldo de ¢3 billones para crédito de vivienda, de dicho monto ¢100.637 millones estaba en morosidad o cobro judicial, según datos de Sugef. Foto: José Cordero.

La morosidad empresarial y en vivienda reporta un empeoramiento en los bancos públicos, mientras que en los privados la desmejora se focaliza en tarjetas de crédito.

La desaceleración de la economía costarricense y el menor otorgamiento de nuevos préstamos son las principales razones del incremento del impago de los clientes a los bancos.

A mayo pasado, las carteras de crédito de estos sectores superaron el nivel de morosidad del 3% catalogado como de normalidad, según la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

En los bancos públicos, el principal empeoramiento se presentó en el segmento de micro y pequeñas empresas, pues en dicho segmento el impago de más de 90 días y cobro judicial se ubicó en el 5,46%.

En medianas empresas fue del 3,83% y en las grandes compañías o corporativo del 3,26%.

En el segmento de vivienda residencial la morosidad fue del 3,27%.

Mora por tipo de operación

La información brindada por Sugef incorpora el porcentaje de impago de los préstamos, tanto en colones como dólares, del Banco Nacional, el Banco de Costa Rica (BCR) y el Banco Popular. El nivel general de mora de toda la cartera crediticia de los tres bancos fue de 3,08%.

El deterioro en el pago de los créditos en la banca pública es relevante, pues representan el 45% del crédito total dado por el Sistema Financiero Nacional.

El saldo de dinero prestado por todas las entidades financieras supervisadas ascendió, a mayo pasado, a ¢22,4 billones, de los cuales el Nacional, BCR y el Popular otorgaron ¢10 billones, según datos de Sugef.

En las financieras los problemas de morosidad se presentan en las operaciones de consumo y banca para el desarrollo. En el caso de la primera el impago se ubicó en el 8,58% de la cartera y en la segunda en 4,48%.

En las cooperativas las dificultades están focalizadas en los préstamos para micro y pequeñas empresas, pues el indicador de mora fue del 3,82% en mayo pasado.

Mientras que en mutuales, se detalla en los datos de Sugef, el impago es del 4,59% en la cartera de préstamos para compra de vehículos y del 3,46% en consumo.

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Efecto económico

Bernardo Alfaro, jerarca de la Sugef, recalcó que el incremento de la morosidad en la banca pública, y el resto de entidades financieras, está ligado al impacto negativo de la desaceleración económica de Costa Rica, el menor dinamismo crediticio y el desempleo.

“Una mora al alza siempre es motivo de preocupación y, por supuesto, nos tiene vigilantes y ocupados”, enfatizó Alfaro.

Enfatizó que la situación no es crítica, mientras las entidades financieras tengan la capacidad para cubrir con sus ganancias las operaciones que entraron en morosidad.

Tanto el Banco Nacional como el BCR coincidieron con la Sugef sobre el efecto negativo de la desaceleración e incertidumbre económica.

Allan Calderón, subgerente de Crédito y Riesgo del Banco Nacional, recalcó que los ascensos en la mora obedecen a factores del ciclo económico.

“Se cuenta con programas específicos de gestión de cobranza y arreglos de pago para todos los clientes que lo requieran, o incluso, que sean identificados de que podrían tener algunos problemas en los meses venideros”, destacó Calderón.

Mientras, Rossy Durán, gerente Corporativa de Finanzas del BCR, confirmó que la desmejora en la entidad obedece a dificultades en la disminución de las ventas de clientes corporativos, debido a la incertidumbre económica.

“Mantenemos el indicador (general) de mora controlado, pero sí es superior a períodos anteriores”, confirmó Durán.

La funcionaria añadió que una parte de la morosidad es heredada del proceso de absorción de Bancrédito el año pasado.

La Nación envió consultas al Banco Popular sobre el deterioro de la mora en algunos sectores específicos, pero no hubo respuesta al cierre de este artículo.

La semana anterior, la Sugef y el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) anunciaron una serie de propuestas para flexibilizar la gestión de morosidad.

El cambio normativo propone una adecuación en el nivel de morosidad. Para esto, se permitirá la estratificación de las carteras de crédito, en cada entidad bancaria.

La iniciativa en consulta plantea un primer estrato de banca de detalle, que son créditos pequeños o incluso tarjetas de crédito, al cual se le permite un nivel de mora máximo del 5%; el segundo se denomina banca diversificada, a la cual se le permite una mora del 4% y el tercero, de la banca corporativa o de grandes compañías, con 3%.

Bancos privados sufren con tarjetas de créditos

En el caso de la banca privada, los problemas con la morosidad están concentrados, principalmente, en tarjetas de crédito.

Los datos de Sugef muestran que, en mayo pasado, esta cartera tuvo una mora de 3,30%.

El deterioro es más en las tarjetas en colones, pues en estas el impacto fue del 3,62%, mientras que en moneda extranjera estuvo en 1,69%.

La morosidad en tarjetas de crédito es es más alta en los bancos privados. Foto: Shurtterstock.

Los atrasos en los pagos también se presentan en las operaciones de crédito de vivienda.

En este segmento, la morosidad se ubicó en 3,17%, según la información dada por la Sugef.

En el resto de sectores económicos, las instituciones privadas reportaron un nivel de morosidad por debajo del 3%.

Incluso en préstamos para vehículos, donde estas entidades tienen un presencia relevante, el impago se ubicó en 1,53%.

A diferencia de los bancos públicos, la cartera de crédito empresarial tiene un comportamiento de mayor cumplimiento en el pago de créditos por parte de los clientes.

Por ejemplo, la mora de las grandes compañías ascendió solo al 0,15% y de las micro y pequeñas empresas en 1,67%, muestran los datos de Sugef.

La banca privada es otro jugador relevante el sistema financiero costarricense, pues representa el 34% de la cartera total de crédito del país.

A mayo pasado, el saldo de recursos el saldo de recursos colocados por estas entidades ascendió a ¢7,6 billones.

Entrevista
Jerarca de Sugef: ‘Situación económica afecta’

Bernardo Alfaro, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), explicó que el incremento del nivel de morosidad en algunos segmentos del crédito es consecuencia de la desaceleración económica del país.

Bernardo Alfaro, jerarca de Sugef. Foto: Albert Marín.

– ¿El deterioro en el indicador de morosidad en el crédito empresarial y de vivienda de la banca pública es una alerta?

–En la coyuntura actual está ligada también a los bajos crecimientos de crédito, que no ayuda a diluir dicha morosidad.

“En el tanto las entidades tengan la capacidad de realizar las estimaciones requeridas (es decir, pasar por gasto la proporción que, probablemente, no se recupere de cada operación), estarán bien protegidas y blindadas. Seguimos observando buenos niveles de cobertura (estimaciones sobre cartera morosa) en todos los sectores regulados”.

– ¿Dicho deterioro es un reflejo de la situación económica?

En efecto la situación económica afecta. Todo apunta al tema del escaso crecimiento económico y al poco dinamismo de las carteras crediticias. El alto desempleo está teniendo un impacto negativo. Por eso es tan importante reactivar la economía.

– ¿Preocupa la mora en el resto de entidades financiera?

– Seguimos viendo buenos niveles de blindaje en todos los sectores regulados. Una mora al alza siempre es motivo de preocupación y por supuesto nos tiene vigilantes y ocupados.

“De momento no es un tema crítico; esperamos que la economía se reactive pronto y la calidad de los portafolios vuelva a los niveles históricos usuales”.