Krisia Chacón Jiménez. 2 julio

En Costa Rica circulan más de 8 millones de tarjetas de pago, sea débito, crédito o prepago, y de ellas, el 85% ya disponen de la tecnología de chip y pago sin contacto (contactless).

Así lo informó el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en sus datos más recientes del cumplimiento regulatorio de los pagos sin contacto.

Los bancos son los que están más adelante en cuanto a la emisión de tarjetas contactless. A ellos solo les falta 14% de sus “plásticos” para alcanzar la cobertura total, mientras que las cooperativas tienen pendiente el 28%.

BAC San José es la entidad financiera que más tarjetas tiene en circulación y a su vez es quien tiene la mayor cobertura contactless. De las 2.606.749 de tarjetas que tiene el BAC, en total, el 90% cuenta con la tecnología sin contacto.

Por su parte, entidades como Banco Promérica y Banco General tienen pendiente el reemplazo de más del 60% de sus tarjetas.

En el caso de las cooperativas, si bien es cierto tienen menos cantidad de tarjetas en circulación, agrupaciones como Coopenae, Coopeande N°1, Coocique, Coopemep, Coopavegra, CoopeSanRamón, Coopeuna y CoopeSanMarcos, tienen pendiente emitir entre el 50% hasta el 94% de tarjetas contactless.

La Junta Directiva del BCCR estableció una serie de regulaciones para la operación de un ecosistema contactless en el que se establece que los emisores deberán garantizar que sus dispositivos de pago cumplan con los estándares de la tecnología sin contacto.

“Costa Rica ha logrado un significativo avance en el desarrollo de un ambiente de pago sin contacto, no solo con respecto a la cantidad de tarjetas en circulación con esta tecnología, sino también, en la cantidad de transacciones realizadas en los comercios, donde ya un 40% de las transacciones se realiza con pago sin contacto”, afirmó Carlos Melegatti, director de medios de pago del BCCR.

Toda persona que todavía no cuente con estas tarjetas, puede acercarse a la entidad financiera y solicitar el cambio.

La forma de identificarlas es por medio de un símbolo de cuatro ondas que simulan ser una especie de antena y que está colocado en la parte superior derecha de la tarjeta.

En el caso de las Terminales de Punto de Venta o datáfonos, ya existe un 84% de los dispositivos que admiten pagos con esta tecnología, indicó el BCCR.

El Banco Nacional lidera este segmento al tener todas sus terminales dotadas para aceptar estos pagos.

El BCCR estableció como fecha límite el 1.° de enero del 2021 para que todos los comercios tengan la capacidad de procesar las transacciones de este tipo.

Las indicaciones que informó el BCCR para efectuar pagos sin contacto es que para montos iguales o menores de ¢15.000, el cliente realiza la transacción con solo acercar su tarjeta al datáfono, sin firmar el comprobante de pago y sin entregar su plástico al comercio.

El siguiente paso es lograr que para las transacciones mayores a ¢15.000, el cliente en vez de firmar el comprobante de pago, digite el PIN de su tarjeta en el datafono”, lo cual será más seguro que la firma del voucher, que actualmente se exige.

“Con esta medida se logrará que para el 100% de las transacciones, el cliente no tenga que entregar su tarjeta de pago”, afirmó Melegatti.

¿Para qué sirve el ‘contactless’?

Las bondades que ofrece el pago sin contacto son la agilidad para cancelar los montos, la reducción en los tiempos de las transacciones y el menor deterioro de la tarjeta.

Tanto el uso del chip como de contactless le aseguran al cliente la protección de su información financiera.

El uso de la tradicional banda magnética es mucho más propensa a ser duplicada y falsificada, mientras que con el uso del chip y del pago sin contacto las barreras de protección aumentan debido a que la información está encriptada.

Por ejemplo, los pagos sin contacto solo se podrán efectuar cuando la tarjeta esté al menos a cuatro centímetros de distancia del datáfono y cuando la terminal sea autorizada –por una entidad financiera– para llevar a cabo la deducción del monto.

Con la implementación de estos pagos no solo se beneficia el comercio, sino también el transporte público.

Las iniciativas del Gobierno marchan hacia fortalecer el ecosistema de pago contactless para que eventualmente sea usado para efectuar los pagos en el transporte público.