Óscar Rodríguez. 22 noviembre, 2017

El Banco Internacional de Costa Rica (Bicsa) se encamina a su tercer año consecutivo de generar menores ganancias.

La utilidad neta de la entidad financiera ascendió, en el acumulado de enero a agosto, a $5,9 millones, este año, frente a los $6,7 millones del mismo periodo del 2016, es decir, 12% menos.

Las ganancias de Bicsa comenzaron el retroceso a partir del 2014 cuando, entre enero y agosto, fueron de $14,4 millones, según se detalla en los estados financieros oficiales del negocio bancario reportados por Bicsa a la Superintendencia de Bancos de Panamá.

Las ganancias de Bicsa reportan una contracción por tercer año consecutivo. El Banco opera en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y en Miami, Estados Unidos.
Las ganancias de Bicsa reportan una contracción por tercer año consecutivo. El Banco opera en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y en Miami, Estados Unidos.

Pese a los datos, la Gerencia General de Bicsa informó, por escrito, de que al mes de octubre pasado la utilidad neta consolidada fue de $8 millones.

En este caso los resultados consolidados incluyen las ganancias de las empresas: Arrendadora Internacional y Bicsa Capital.

Sin embargo, en el registro del Banco ante la Superintendencia panameña solo se incluye el negocio bancario.

"Bicsa mantiene una estrategia conservadora (...) lo anterior, tiene un efecto directo en la generación de ingresos", argumentó la entidad financiera.

Bicsa es una subsidiaria del Banco de Costa Rica (BCR) que es dueña del 51% de la entidad. El Banco Nacional tiene el restante 49% de las acciones.

La entidad tiene su casa matriz en Panamá, posee licencias de operación en Centroamérica y Estados Unidos.

Razones

Las menores utilidades del Banco Internacional de Costa Rica tienen una parte de su fundamento en la baja en los ingresos por intermediación financiera.

El estado financiero muestra que dichos ingresos ascendieron a $57,7 millones en el acumulado de enero a agosto de este año.

En el 2016, durante el mismo periodo, fueron de $62,1 millones, es decir, 7% más altos.

Entre las razones de lo anterior está que la cartera de crédito de Bicsa tiene tres años de estar estancada, en un saldo de $1.400 millones. Incluso, el monto de préstamos colocado en Panamá se redujo 3%.

El pago de los préstamos, por parte de los clientes de la entidad financiera, significa el 97% del ingreso por intermediación financiera.

Bicsa recalcó que su plan de negocio incorpora una colocación de crédito prudente, lo que lleva tasas de crecimiento razonables.

El golpe más significativo en los ingresos fue en el cobro de comisiones por los depósitos de cuentas de ahorro y corrientes de sus clientes.

El acumulado de enero a agosto de este año ascendió a $436.490 frente a los $1,2 millones, al mismo periodo del 2016; es decir, 64% menos, según los datos de la Superintendencia panameña.

Bicsa sufrió, el año pasado, una fuga de depositantes que obligó al BCR y al Banco Nacional a inyectarle $112 millones de emergencia a la entidad.

Egresos

El principal gasto reportado por Bicsa es del lado del pago del fondeo. La entidad reportó, entre enero y agosto de este año, un egreso de $36 millones por dicho concepto, mientras que el año pasado, al mismo periodo, fueron $35,8 millones.

Sin embargo, el costo del financiamiento del Banco comenzó a elevarse a partir del 2014, cuando ascendió a $26 millones, en el acumulado de enero y agosto, según datos de la Superintedencia de Bancos de Panamá.

La razón fue que la entidad comenzó a utilizar vías de fondeo más costosas –créditos o colocación de deuda– frente a mecanismos más baratos como los depósitos de ahorro y cuenta corriente.

A agosto de este año, el financiamiento vía préstamos significó el 40% del total de obligaciones de la entidad, es decir, $1.690 millones. Mientras que los depósitos fueron el 45%, muestran los estados financieros de la entidad.

Pero en agosto del 2014, del pasivo total de Bicsa de $1.547 millones, el 34% era por fondeo crediticio, frente al 51% de depósitos.

El Banco recalcó que los niveles de fondeo se mantienen similares a años anteriores.

En el caso de los costos administrativos, el Banco consiguió revertir una tendencia a la alza, principalmente del lado de pago de salarios y dietas para los directores.

Dicho monto ascendió, entre enero y agosto del 2017, a $14,6 millones, es decir un 3,3% menos, frente a los $15,1 millones del 2016.

La baja está fundamentada en que, el año pasado, hubo una reforma corporativa de la entidad que limitó el pago de dietas y sesiones de la Junta Directiva de la entidad.