Por: Óscar Rodríguez.   11 septiembre
El 30 de noviembre próximo será la absorción definitiva de Bancrédito por parte del BCR, lo cual significará la desaparición de la entidad bancaria cartaginesa. Foto: Rafael Pacheco

El Banco de Costa Rica (BCR) salvó al Gobierno Central de un problema financiero, con la autorización legislativa para absorber al Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito).

La aprobación de los diputados de la ley para fusionar a ambas entidades financieras significa, en el fondo, que el Poder Ejecutivo se “quita la brasa” de asumir el costo de liquidar la entidad pública, dado la garantía estatal que debe aportar.

Douglas Soto, gerente a.í. del BCR, lo dejó así de claro –este 11 de setiembre– antes de anunciar las virtudes del negocio.

“Si Bancrédito no hubiera sido absorbido por el BCR mucha de la cartera pasiva se hubiera perdido y los activos se deteriorarían; mientras que el Gobierno decide qué hacer (...) lo importante es que le quitamos una brasa al Gobierno. Bancrédito le debe dinero al Gobierno. Y para nosotros es una oportunidad de negocio”, recalcó Soto.

La principal ayuda al Gobierno es que se le evita un peso financiero en un momento fiscal complicado, pues el cierre del Banco tenía un costo equivalente a 0,4% del producto interno bruto (PIB), de acuerdo con cifras distribuidas por el BCR y el propio interventor de Bancrédito, Marco Hernández.

Asimismo, el Ministerio de Hacienda se garantiza la recuperación de ¢133.000 millones invertidos en la entidad con sede en Cartago, durante el año pasado, y que no fueron devueltos al momento del vencimiento de los instrumentos financieros.

Precisamente, la cesación de pagos a Hacienda generó que, el 22 de diciembre del 2017, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) ordenara la intervención de la institución bancaria.

La deuda con Hacienda será asumida ahora por el BCR que prevé una renovación de las inversiones hechas por Hacienda, la mayoría en certificados de depósito a plazo, detalló Soto.

También, el Gobierno se evitará la decisión de liquidar al total del personal de Bancrédito, pues el proceso se inició paulatinamente, en junio del año pasado, y finalizará el 30 noviembre próximo se concrete la absorción. Algunas empleados podrían ser recontratados por el BCR.

Hernández, interventor del Banco Crédito Agrícola de Cartago, detalló que el cese definitivo de 149 empleados tendrá un costo que ascenderá a ¢3.200 millones.

El Interventor resaltó que la absorción era la opción más razonable porque el Ejecutivo no contaba con la capacidad de administrar los activos del banco, en caso de liquidación, ni de inyectarle capital debido a la crisis fiscal si hubiera decidido salvarlo.

“Un mes antes de la fusión se hará el preaviso a los trabajadores”, explicó Hernández.

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¿Qué se recibe?

Con la fusión entre ambas entidades públicas, el Banco de Costa Rica será el nuevo propietario de los activos por ¢175.794 millones de Bancrédito.

El 78% consiste en la cartera de crédito; mientras que el resto son bienes inmuebles, inversiones y depósitos en efectivo en otras entidades financieras.

El BCR también asume las deudas de la institución cartaginesa, que ascienden a ¢143.759 millones, la mayoría consiste en la deuda con Hacienda.

También la interventoría debe trasladar al BCR el patrimonio de Bancrédito, que actualmente asciende a ¢32.035 millones.

Sin embargo, se prevé que la totalidad de esos recursos sean necesarios para crear una provisión por créditos de mala calidad que pasan al BCR, es decir, aquellos que tienen una mora de más de 90 días.

“Sí esperamos que haya una disminución importante en el patrimonio (de Bancrédito). La ley prevé que si el patrimonio se vuelve negativo se deduzca de la deuda que se mantiene con Hacienda”, explicó Rossy Durán, gerente Corporativa de Finanzas del BCR.

Añadió que hay un saldo de ¢86.000 millones, del total de la cartera de ¢137.000 millones, que tiene atrasos en pagos de menos de 90 días, y se considera como recuperable.

El Banco de Costa Rica recibe 9.000 operaciones de préstamo de Bancrédito.

Pese al deterioro de parte de los activos recibidos, el BCR considera la absorción positiva por los negocios del cobro de impuestos de salida del país, la atención de las tiendas del IMAS, la agencia de seguros y el depósito agrícola de Cartago.

El cobro de impuestos de salida genera aproximadamente $4 millones anuales por las comisiones que se cobran al Ministerio de Hacienda. Mientras que las tiendas del IMAS, producen cerca de $300.000 al año.