Banco teme caer en irregularidad durante proceso para dejar intermediación

Por: Óscar Rodríguez 25 septiembre, 2017
Bancrédito solicitó al Conassif que les avalen una 'regulación de carácter especial'; mientras la entidad finiquita la salida de la intermediación. Sugef estudia la solicitud del banco estatal.
Bancrédito solicitó al Conassif que les avalen una 'regulación de carácter especial'; mientras la entidad finiquita la salida de la intermediación. Sugef estudia la solicitud del banco estatal.

El Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) solicitó una supervisión "diferente" al del resto de las entidades financieras del país, para evitar ser intervenido por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

La solicitud la planteó por medio de dos cartas enviadas al Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif). La primera, del 13 de junio de este año y, posteriormente, otra del 11 de setiembre.

"Nuestra Junta Directiva, en la sesión N° 9055/2015 acordó encomendar a la Gerencia General enviar (...) un recordatorio de la solicitud entorno a que la Sugef aplique una regulación de carácter especial y temporal de acuerdo con la situación excepcional y de urgencia en la que se encuentra Bancrédito", señaló Gerardo Porras, gerente del Banco, en el oficio GG 333-2017.

Porras señaló en la misiva dirigida a Luis Carlos Delgado, presidente del Conassif, que desde el 19 de junio anterior la Superintendencia estudia el caso, pero aún no tienen respuesta.

"Por el momento, al Banco se le sigue aplicando el marco reglamentario que existe. La supervisión sigue aplicándose mientras haya alguna obligación que tenga la entidad con terceros". Javier Cascante, jerarca de Sugef.

El funcionario confirmó a La Nación que pidieron una supervisión diferenciada porque la entidad dejó de hacer captación de dinero, colocación de préstamos y actividades de comercio exterior.

Javier Cascante, jerarca de la Sugef, detalló que analizan si a Bancrédito se le debe eximir o no de los indicadores de supervisión.

Estos parámetros son claves para que la Superintendencia pida correcciones en una entidad financiera o la intervenga, porque miden indicadores como liquidez, calce de plazos y utilidades.

"Por el momento, al Banco se le sigue aplicando el marco reglamentario que existe (en el Sistema Financiero Nacional). La supervisión sigue aplicándose mientras haya alguna obligación que tenga la entidad con terceros", enfatizó Cascante.

Mariano Segura, comisionado del Consejo Presidencial Económico, reconoció que todos los indicadores son ahora más susceptibles de deteriorarse por la venta de cartera de crédito.

"La nota enviada al Conassif es para que reconsidere el tipo de intervención y la misma que podría hacer, pues no tendría sentido el ingreso de Sugef porque se está en el proceso de salida (de intermediación). ¿A qué entraría Sugef a intervenir si solo se debe al último acreedor que es su dueño?", afirmó Segura.

El Consejo de Gobierno decidió, el pasado 25 de mayo, cerrar el negocio de banca comercial de Bancrédito debido a un riesgo alto de iliquidez en la entidad pública.

"La nota enviada al Conassif es para que reconsidere el tipo de intervención y la misma que podría hacer, pues no tendría sentido el ingreso de Sugef porque se está en el proceso de salida (de intermediación). ¿A qué entraría Sugef a intervenir si solo se debe al último acreedor que es su dueño?". Mariano Segura, comisionado del Consejo Presidencial Económico
Contrarreloj

La incertidumbre en el Banco se fundamenta en cumplir con la responsabilidad de liquidar a su último acreedor, el Ministerio de Hacienda.

La entidad gubernamental invirtió en Bancrédito, desde principio de año, ¢118.000 millones y la entidad financiera deberá devolverlos antes de finalizar el año.

"El deudor principal que queda es Hacienda. El monto de propiedades y cartera duplica la deuda con el Ministerio", afirmó Segura.

Para devolver el dinero, el Banco debe vender propiedades y los préstamos con peor calificación. La entidad ya vendió la mayoría de las operaciones catalogadas como buenas.

El Comisionado del Consejo Presidencial Económico dijo que una de las opciones que se analiza es crear un fideicomiso con las propiedades y la cartera de crédito restante, en su mayoría morosa.

Segura explicó que se podría pedir a inversionistas fondear este fideicomiso y, de esa manera, conseguir recursos para pagarle a Hacienda.

Salida de empleados

Cuando se acordó el cierre de la banca comercial, Bancrédito tenía 684 trabajadores. Actualmente hay 350 empleados y en las próximas semanas serán cesados 50 personas.

Porras enfatizó que a todos los trabajadores se les ha pagado la liquidación y se cuenta con la reserva de dinero para cancelar las prestaciones al resto de funcionarios.

El Poder Ejecutivo dio como plazo hasta el próximo 31 de diciembre para que la institución finiquite el cierre de la intermediación financiera.

La opción de la administración de Luis Guillermo Solís es transformar la entidad en un banco de fomento.

La reforma legal para modificar el futuro de Bancrédito fue presentada en la Asamblea Legislativa el pasado 20 de julio. La iniciativa aún está en estudio.