María Fernanda Cisneros. 2 mayo
Desde antes de que Conape anunciara que no financiaría algunas carreras universitarias con poca demanda laboral, las universidades privadas ofrecían financiamiento de carreras. Tras el anuncio, estas instituciones y la banca esperan que se dinamice su cartera de crédito para educación. Fotografía: John Durán
Desde antes de que Conape anunciara que no financiaría algunas carreras universitarias con poca demanda laboral, las universidades privadas ofrecían financiamiento de carreras. Tras el anuncio, estas instituciones y la banca esperan que se dinamice su cartera de crédito para educación. Fotografía: John Durán

¿Quiere estudiar una profesión o sacar un posgrado, pero no tiene los recursos económicos para hacerlo? Posiblemente la primera opción que llegó a su cabeza fue pedir un préstamo a la Comisión Nacional de Préstamos para Educación (Conape).

Sin embargo, esta posibilidad quedó limitada a algunas carreras y perfiles de personas luego de que la institución cambiara su oferta. La ajustó a la demanda laboral del mercado y a estudiantes en situación de riesgo social.

Si necesita financiamiento, su realidad no dista del resto de universitarios.

Entre el 30% y el 40% de la población estudiantil de universidades como la Ulacit, la Ucimed y la Santa Paula, utiliza algún tipo de financiamiento, sea tarjetas de crédito, préstamos o letras de cambio que ofrecen las mismas instituciones educativas.

¿Cuáles son las opciones que tienen los nuevos estudiantes para financiar sus estudios? Se limitan a dos caminos: obtener un financiamiento en la misma universidad en la que cursará la carrera o posgrado, o buscar un préstamo en una entidad financiera.

En general, la oferta se basa en créditos con o sin intereses para dividir el pago del cuatrimestre en varias cuotas, en las universidades; y préstamos de educación con un banco o cooperativa, con tasas de interés más bajas que las de un préstamo personal pero más altas que las ofrecidas por Conape.

La oferta de las universidades

Las universidades son las grandes líderes en financiar las carreras de sus estudiantes, mientras las entidades bancarias esperan que —tras el anuncio de Conape— sus carteras de crédito para la educación se dinamicen.

La oferta de las instituciones educativas se basa en letras de cambio, que se adquieren al arranque del cuatrimestre o semestre y se pagan a lo largo de este sin intereses. Además, algunas ofrecen hasta préstamos sin intereses para toda la carrera universitaria.

Para obtenerlos se requiere de un fiador, cuyo salario líquido mínimo dependerá del costo de la carrera elegida.

La Universidad Latina de Costa Rica y la Universidad Americana, entidades con 2.400 y 400 estudiantes que se financian con Conape, lanzaron una nueva oferta de crédito.

Se trata de dos tipos de financiamiento, el primero es de largo plazo y sin intereses para cualquier grado académico. Una opción hasta el momento solo utilizada por estas instituciones, pero que se ofrece con cupo limitado.

Esta opción cuenta con seguro de desempleo e incluye la matrícula, colegiatura, derechos de graduación, cargos administrativos, así como campos clínicos, laboratorios e incrementos anuales.

Los requisitos para obtenerlo son presentar la cédula, orden patronal vigente y constancia salarial (en algunos casos).

Otros centros educativos ofrecen únicamente financiamiento de la mano con entidades financieras, como pagos por mes sin intereses, ligados a una tarjeta de crédito, o préstamos.

Por ejemplo, la Universidad Hispanoamericana ofrece créditos propios pero también, desde diciembre del 2018, cuenta con un acuerdo exclusivo con el Banco Nacional (préstamos BN Educación).

La Universidad Santa Paula también ofrece préstamos del Banco Nacional y del Banco Popular, así como pagos con tarjeta de crédito Credomatic y Credix, sin intereses y a cuatro meses plazo. La Ulacit ofrece esta última opción.

“Sabemos que un sector de la población estudiantil busca opciones de financiamiento, por lo que estamos valorando nuevos esquemas en esta vía”, explicó Elizabeth Chacón, gerente comercial de UCIMED.
¿Qué ofrece la banca?

Son pocos los bancos que ofrecen préstamos creados específicamente para financiar la educación. Quienes lo hacen, pueden pedirle no solo un fiador, sino también una garantía.

El Banco Nacional, el Banco Popular, Coopenae y Desyfin sí ofrecen créditos en este segmento. Se consultó a más entidades como Davivienda, Scotiabank y el Banco de Costa Rica pero afirmaron no tener productos de este tipo, más allá de los créditos personales que ofrecen.

“Los estudiantes utilizan dos opciones para financiar los costos de estudio. La primera es por medio de una tarjeta de crédito y la segunda con financiamiento de la misma universidad. En ambos casos el costo financiero para el estudiante es alto”, afirmó Milton Alfáro, gerente de Inteligencia Comercial e Innovación de Coopenae.

Las tasas de interés rondan el 14%, en muchos casos revisables cada mes, lejos del 6% fijo que ofrece Conape.

Al ser un préstamo otorgado a una tercera persona relacionada al estudiante (como fiador), la información de la carrera no tiene relevancia.

Desyfin fue la única entidad en indicar que la carrera que cursa el estudiante sí es analizada, junto con otros indicadores, para definir las condiciones y viabilidad del crédito.

Esta entidad, además, financia no solo el valor de la carrera sino otros gastos como alimentación, libros, equipo de cómputo, entre otros. Sin embargo, no reveló la tasa de interés.

El caso de Conape

Conape antes ofrecía créditos para todas las profesiones, ahora lo hace solo en aquellas cuyas oportunidades de empleo sean altas.

Carreras como farmacia, medicina, periodismo, y otras 33 más en las ramas de educación, artes y letras, recursos naturales, ciencias básicas y sociales, quedaron fuera de la oferta de Conape, por sus altos niveles de desempleo.

El financiamiento de Conape resultaba atractivo. El 15% de la población estudiantil de Ulacit y el 30% de estudiantes de Unibe se financian con Conape. En la Ucimed llegaba al 20%.

¿Qué ofrecía Conape? Por un lado, la tasa de interés fija del 6% anual, muy por debajo de la oferta bancaria.

Como el giro de negocio de Conape es, precisamente, financiar a universitarios, su oferta permite que el estudiante pague hasta concluir su carrera e insertarse en el mercado laboral.

Ahora su menú de créditos, además de limitarse a algunas carreras, se enfocará en otro tipo de población, principalmente personas que difícilmente van a ser sujetos de préstamos en un banco, comentó Róger Granados, jefe del Departamento de Crédito de Conape.