Óscar Rodríguez.   2 junio
Turistas nacionales visitaron, a mediados de mayo, el parque nacional Volcán Irazú. Los empresarios turísticos están entre los más golpeados por los efectos económicos de la pandemia sanitaria. Foto: Alonso Tenorio.

La banca pública otorgó, hasta el pasado 26 de mayo, la readecuación de $402,9 millones en préstamos otorgados a empresarios turísticos a raíz de la pandemia del coronavirus.

La flexibilidad aplicada al sector fue un periodo de gracia en el pago de las deudas hasta por un plazo de 12 meses, se detalla en un carta enviada por la ministra de Planificación, Pilar Garrido; y de Turismo, María Amalia Revelo, a dirigentes del sector turístico.

El Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) es la entidad que efectuó la mayoría de las prórrogas en el pago de deudas turísticas por $264,2 millones, es decir, el 65% del saldo total, según la misiva de la cual tiene copia La Nación.

En el caso del Banco de Costa Rica (BCR) se readecuaron $123,7 millones lo que representa el 31% del monto total. En el Banco Popular fueron $15 millones.

En la información recopilada por el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplán), directamente de las tres instituciones financieras públicas, se aprecia que el periodo de gracia brindado a compañías turísticas es por la totalidad de la cuota del crédito.

Mideplán y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) hicieron el recuento del saldo prorrogado como parte de las explicaciones de las acciones tomadas por el Gobierno para apoyar al turismo, así se explica en la carta enviada a Rubén Acón, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur); y a Javier Pacheco, presidente de la Cámara Costarricense de Hoteles (CCH).

“Se requieren préstamos adicionales para poder operar durante el período de recuperación que estimamos entre 18 y 24 meses. Es muy probable que en esta etapa se tenga que operar con pérdidas”. Rubén Acón, presidente de Canatur.

Asimismo, se detalla que los tres bancos públicos pusieron a disposición líneas de crédito para capital de trabajo por ¢584.000 millones, más ¢200.000 millones del Sistema de Banca para el Desarrollo.

“Sabemos que el sector necesita del acceso a estos recursos para asegurar la continuidad de sus negocios (…) tenemos la anuencia de gestionar todos los espacios de trabajo necesarios, para asegurar que los mecanismos de transmisión de estos instrumentos financieros, sean los más efectivos”, se argumenta en la carta firmada por la jerarca de Mideplán e ICT.

Rubén Acón, presidente de Canatur, destacó que las deudas del sector con la totalidad del sistema financiero rondan los $750 millones y que en la totalidad se necesitará modificación en las condiciones.

“Se requiere que se readecuen las condiciones: más plazo, menores tasas de interés y periodo de gracia de 12 meses prorrogables durante el cual no se tenga que pagar ni amortización ni intereses”, destacó este empresario.

Acón destacó que, para no afectar a las entidades financieras, fue que solicitaron la gestión del Gobierno para un crédito internacional por $500 millones para atender esta actividad.

“Hasta el día de hoy no tenemos noticias positivas”, recalcó el dirigente de Canatur.

El Banco Central proyectó, en abril pasado, una contracción del 27,6% para las actividades ligadas al turismo por la crisis de la covid-19.

Previo a la pandemia, el sector aportaba 210.000 empleos directos y más de 500.000 indirectos.

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Medidas y necesidades

Douglas Soto, gerente del BCR, detalló que la entidad prorrogó en total 57 operaciones de créditos, a grandes empresas y pymes turísticas, los cuales se otorgaron para inversión y capital de trabajo.

El jerarca aceptó que las medidas de flexibilización para el sector podrían extenderse en caso de ser necesario.

“La crisis no ha terminado y las medidas sanitarias han venido cambiando gradualmente y no se descartan brotes que podrían, eventualmente, endurecer medidas y volver a cerrar negocios”, reconoció Soto, como uno de los riesgos latentes en la actualidad.

En el caso del Banco Nacional están en la elaboración de un plan específico para los clientes más golpeados por la pandemia sanitaria, principalmente el sector turístico.

“No hemos recibido solicitudes de ese sector (para capital de trabajo). Habría que esperar unas semanas más ya que muchos de los hoteles tienen alta dependencia o su enfoque está en turismo extranjero“. Douglas Soto, gerente general del BCR.

“Se trabaja (…) en determinar cuáles serán aquellos casos en que se tenga que hacer ampliaciones y cuáles serán las reestructuraciones integrales, que van a requerir modificar condiciones del crédito inicial”, dijo Francisco Gamboa, director general de Relaciones Institucionales.

El vocero recalcó que este proceso se realizará de manera individualizada con cada deudor.

Una de las principales preocupaciones de las cámaras empresariales es para el proceso de reapertura.

Flora Ayub, directora ejecutiva de la CCH, destacó que, con el cierre de sitios turísticos y hoteles, el flujo de ingresos se detuvo, con lo cual no está claro si serán posibles las reaperturas.

El Gobierno permite, desde este 1. ° de junio, a todos los hoteles, cabinas y establecimientos turísticos operar al 50% de su capacidad.

“Tenemos casos de empresarios a quienes les han rechazado la solicitud de líneas de crédito para capital de trabajo. Aún hay dudas del tipo de flexibilización crediticia”, afirmó Ayub.

El sector turístico propuso, como medida de reactivación, que el Sistema de Banca para el Desarrollo avale, hasta en 90%, a empresarios para para posibilitar su acceso al crédito.

Además, se plantea la creación de un fondo especial para la industria que se capitalice con recursos privados, institucionales o de entidades multilaterales.