Óscar Rodríguez.   19 mayo
La banca pública reconoció que suprimir de manera generalizada la tasa piso, de los contratos de crédito ya formalizados, implicaría un efecto financiero. Por lo tanto, efectuarán una revisión individual cuando el cliente lo pida. En la imagen, la sucursal del Banco Nacional en Tibás. Fotos: Mayela López

Los bancos estatales revisarán, de manera individual, la posibilidad de eliminar la tasa piso en 84.681 operaciones de crédito que aún tienen vigente la aplicación de un interés mínimo en contratos.

La revisión de los niveles mínimos de tasas de interés fue propuesta por el Gobierno en el plan de reactivación de las empresas más afectadas por la pandemia del nuevo coronavirus mediante préstamos para capital de trabajo.

Sin embargo, la petición está lejos de ser un ajuste generalizado. El Banco Nacional y el Banco de Costa Rica (BCR) confirmaron que revisarán, de manera individualizada, cada caso y ante petición del deudor, pues hacerlo de forma generalizada afectaría los ingresos de la entidad.

“La idea es que cada empresa con tasa piso o techo lo pida para entrar a negociar. Habría que revisar caso por caso, revisar cada situación particular”, explicó Gustavo Vargas, gerente general del Nacional.

El vocero detalló que el interés mínimo y máximo mayoritariamente se utiliza en operaciones empresariales. Pero desde el 2014 se usa solo por petición del cliente, destacó.

La tasa piso es un interés mínimo para los créditos que se define dentro del contrato con los bancos. Ese mecanismo impide que la tasa de interés de la operación baje más allá de cierto límite, aún y cuando disminuyan mucho los intereses en el mercado, tal cual ocurre en este momento.

La Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) confirmó que el Banco Nacional contaba con 73.680 créditos con tasa piso a marzo pasado. En tanto, en el BCR, eran 11.001 créditos, según la información brindada a La Nación.

“Un banco no podría eliminar la tasa techo unilateralmente, pues eso perjudicaría al consumidor; pero eliminar la tasa piso sólo le traería beneficios al cliente. Por ende sí puede eliminarla sin requerir el consentimiento del deudor”. Bernardo Alfaro, jerarca de Sugef.

Douglas Soto, gerente del BCR, dijo que desde hace poco más de dos años la institución no utiliza la tasa piso en sus créditos.

“En los créditos que aún mantengan ese mecanismo de tasa ‘piso’, podría tener incidencia en los ingresos, pero eso debe ser cuantificado”, aceptó Soto.

La eliminación de la tasa piso es una potestad que las entidades financieras pueden efectuar de manera unilateral sin requerir consentimiento del deudor, aseguró Bernardo Alfaro, jerarca de Sugef.

Sin embargo, recalcó que la tasa techo no puede suprimirse, pues tendría un perjuicio para el consumidor.

El Poder Ejecutivo también instó al Banco Popular a eliminar los intereses mínimos en su propuesta de fomento económico de ¢900.000 millones.

Marvin Rodríguez, gerente de la entidad pública, comentó que la revisión de tasas es correcto desde el punto de vista legal, pero los casos deben verse de manera particular.

El uso de tasa piso ha generado, en los últimos años, conflictos legales en los tribunales de justicia por considerarse que, en ciertos casos, son un instrumento que afecta a los clientes bancarios.

Tanto el Banco Nacional como el BCR han enfrentado fallos judiciales que los obligaron a suprimir el uso de este mecanismo financiero.

La Sugef confirmó que el Banco Nacional contaba con 73.680 créditos con tasa piso a marzo pasado. En tanto, en el BCR, eran 11.001 créditos.

Medidas ya usadas

La directriz ejecutiva para favorecer la reactivación de la economía, publicada el pasado 9 de mayo, propuso a la banca estatal una mayor flexibilidad en la valoración del riesgo de las operaciones para capital de trabajo. Así como el uso de avales, garantías y garantías mobiliarias.

Sin embargo, el jerarca de Sugef destacó que la normativa de supervisión ya se relajó para permitir, por ejemplo, los niveles de capacidad de pago de un deudor previo al inicio de la pandemia sanitaria, o permitir mas arreglos de pago a un clientes en los próximos 12 meses.

“Esperaría que los bancos definan claramente a cuáles sectores en particular van a dirigir esos recursos, y qué características deben cumplir las personas y empresas que los reciban”, destacó Alfaro.

La Nación consultó, el pasado 12 de mayo, a Pilar Garrido, ministra de Planificación, sobre el riesgo de que el plan del Ejecutivo genere la percepción de que cualquier deudor puede obtener un préstamos para capital de trabajo. Sin embargo, al cierre de este artículo no hubo respuesta.

Garrido indicó, el pasado 15 de mayo en un Facebook Live, que en las últimas semanas se relajaron las medidas de supervisión lo que permite préstamos con condiciones especiales en tasa de interés y plazo.

Ese día, tanto el Nacional como el BCR presentaron sus propuestas de financiamiento para las empresas más urgidas de capital de trabajo, dados los efectos adversos de la pandemia sanitaria.

El gerente del Banco Nacional destacó que la solicitud de uso de avales y garantías en operaciones de crédito corporativo y para pequeñas y medianas empresas (pymes) es un instrumento muy utilizado en la banca.

“Contamos con suficiente flexibilidad para apoyar a las personas y empresas a retomar sus actividades”, destacó Gustavo Vargas.

Mientras tanto, Douglas Soto, jerarca del BCR, señaló que las tasas de interés, en colones y dólares, están históricamente en un nivel muy bajo.